Una de las parejas británicas más glamotosas, conformadas por Gillian Anderson y Peter Morgan, actriz y director de The Crown, se separaron, según informó una conocida publicación británica.
Gillian Anderson, había encontrado en su participación en The Crown un papel a su medida que la devolvía a sus mejores tiempos en la televisión y también el amor junto a Peter Morgan, el creador de la historia sobre la corona.
Ni uno ni otro han confirmado oficialmente la noticia, pero según publica el diario británico Daily Mail, la pareja ha dado por finalizada la relación que los unía desde 2016. Gillian Anderson, de 52 años, y Morgan, de 57, formaban una de las parejas más glamurosas del mundo del entretenimiento británico, pero durante el tiempo que han estado juntos nunca han llegado a compartir casa. Ambos actores de The Crown, tienen hijos de parejas anteriores, una agenda muy ocupada y parece que hasta ahora la fórmula que habían encontrado para llevar su relación funcionaba.
Los dos han trabajado juntos durante la última temporada de The Crown, donde la actriz daba vida a la primera ministra británica Margaret Thatcher, conocida como la Dama de Hierro, pero según el diario británico “hacer malabares con sus respectivas y apretadas agendas” ha sido el motivo clave para que el amor que los unía se haya convertido en simple relación de amistad y complicidad.
Peter Morgan, que fue nominado al Oscar por su guion de la película The Queen que interpretó Helen Mirren, es un dramaturgo, guionista y productor muy elogiado que cuenta en su palmarés con obras y películas como Frost/Nixon, La Audiencia (sobre Isabel II y sus primeros ministros), El último rey de escocia o Bohemian Rhapsody. En 1997 se casó con la princesa Anna Carolina Schwarzenberg, hija de un noble y político checo, y con ella es padre de cinco hijos. Se separaron en 2014 tras unos años viviendo en Viena y, desde entonces, él reside en Londres.
Todo parece indicar que ambos consiguieron serias dificultades para acoplar sus apretadas y agitadas agendas, dentro de las que se encuentran: atender y cuidar a los hijos que ambos tienen por su cuenta, pertenecientes a parejas anteriores.
Sin contar con que en cuatro años de relación, nunca decidieron mudarse juntos para terminar de formalizar su relación. Es así como aún y siendo una pareja formal, nunca compartieron vivienda ni habitación. Por eso, cada uno de los representantes de The Crown, decidió tomar su propio camino y seguir.
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