Familiares y vecinos iniciaron una colecta para ayudar a Inés y Luis, los abuelos que perdieron su casa y todas sus pertenencias en un incendio. Ambos son muy mayores y se mudaron hace tres años al sector Los Hornitos, cerca de la calle Bajada de Maida, en el noroeste de la ciudad. Compraron en cuotas una vivienda prefabricada, que terminarán de pagar recién en 2022 y que este martes quedó reducida a cenizas por el fuego.
Inés es jubilada como ama de casa y Luis cobra una pensión porque es una persona no vidente. Ambos tenían un terreno sobre la Bajada de Maida, cerca del límite con Plottier, en un sector de la ciudad donde no hay red de luz ni gas. Con sus ahorros, compraron una casa prefabricada y se mudaron allí, con la ilusión de vivir bajo su propio techo.
Al no contar con servicios, al igual que sus vecinos, estaban enganchados de manera informal a la red eléctrica. Esa precariedad llevó a que se produzca un cortocircuito, que fue el origen del incendio. El fuego se extendió por la casa rápidamente y los dejó sin muebles, sin ropa y hasta sin los medicamentos para la diabetes de él.
Conmovidos, los familiares y vecinos iniciaron una colecta para que vuelvan a tener un techo. "Hoy están literalmente en la calle porque a mi mamá me la traje conmigo y Luis, su pareja, se quedó con su nieto Luciano en una especie de depósito que tenían en el mismo terreno, ahí al lado con unos colchones, para que no les roben lo poco que les queda", contó Vanina Troncoso, hija de Inés.
Explicó que la abuela "está muy triste por lo que pasó, porque encima les queda un año para terminar de pagar la casa y no se pudo recuperar casi nada; yo me traje algo de ropa que rescaté para lavar pero está tan tiznada, tan arruinada, que ya no sirve".
Comentó que, luego de que el incendio se volviera noticia, "se acercó gente de Acción Social, que creo que eran del Municipio, y les trajeron dos colchones y una frazada, pero ellos necesitan de todo y también un lugar donde vivir".
"Empezamos una colecta para comprar materiales y levantar una vivienda como se pueda; si no se puede ayudar con dinero, cualquier bolsa de cemento o aunque sean 10 ladrillones que les sobren vienen bien y tenemos movilidad para irlos a buscar si hace falta", detalló.
La colecta se realiza por medio de la cuenta del BPN de la hija, con el número de CBU 0970099455000733230017. Además, abrieron un CVU de Mercado Pago a nombre de Vanina Yésica Troncoso, con el número 0000003100062111015359.
Este miércoles, los abuelos recibieron algunas donaciones de personas que se acercaron al enterarse de la noticia. Les llevaron una cucheta y materiales. También se acercó el concejal del Frente de Todos, Marcelo Zúñiga, que los ayudará con los medicamentos para la diabetes de Luis.
Vanina contó que el abuelo "lleva un día sin tomar su medicación porque estaba dentro de la heladera, que se quemó toda, y también perdió sus dos bastones de persona no vidente".
En agosto del año pasado, se realizó un relevamiento en Los Hornitos para avanzar con la red de gas para el sector. La obra está comprometida desde la campaña electoral de 2019, antes de la pandemia.
También hubo un reclamo de los vecinos de Los Hornitos en marzo de este año para que extendieran la red eléctrica hasta las familias que viven cerca de la calle Bajada de Maida. Uno de los motivos del pedido era los incendios frecuentes causados por cortocircuitos, a raíz de la sobrecarga de las líneas.
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