Según el abogado y especialista en seguridad social, Juan Pablo chiesa; el IFE 4 se entregará por última vez entre los meses de noviembre y diciembre, y, además, según explicó el especialista, Anses está evaluando reducir el número de beneficiarios que recibirán el bono. Quienes podrían dejar de percibir ese dinero serían quienes reciben la Asignación Universal por Hijo y por Embarazo.
Sin embargo, desde hace bastante tiempo, el gobierno viene anunciando la sustitución del IFE por otras medidas sociales que tendrán los mismos objetivos: ayudar a contrarrestar el impacto económico de la pandemia por Covid.
Una de esas medidas sería el Plan Joven, una ayuda también canalizada a través de la Anses que apuntaría a jóvenes entre 18 y 28 años, y que busca focalizar la entrega del dinero en grupos de personas que realmente lo necesiten. "Desde el gabinete económico y social estamos tratando de animarnos a diseñar herramientas para ver si llegamos de un modo más focalizado a aquellas personas que naturalmente están necesitando”, señaló Santiago Cafiero.
El Plan Joven entraría en vigencia si no llegan a tener el tiempo suficiente para realizar los cruces necesarios que permitan implementar un cuarto pago del IFE, pausado desde principios del mes de octubre. Con esto, la posibilidad de esa cuarta cuota sigue vigente, aunque se esperan declaraciones gubernamentales o de la Anses en los próximos días sobre su definición.
Hasta el pasado 5 de octubre, el Tesoro argentino ejecutó un paquete de medidas económicas que comprometieron un gasto público de $941.328 millones de pesos, según información de la Oficina de Presupuesto del Congreso (OPC). A eso hay que sumarle la reasignación de ingresos por otros $96.210. Esto surgió por la necesidad de ayudar a los sectores más vulnerables de la Argentina, un país que debate la reapertura de actividades en medio de la pandemia de coronavirus y el aumento de contagios en todo el territorio.
Según un informe de la OPC, el costo fiscal de todo ese paquete de ayudas quedó por encima de los $1,03 billones, lo que equivale a dos meses de recaudación y a un promedio diario de $5.183 millones de pesos.
Además, de esos $941.328 millones, cerca de $359.392 millones de pesos fueron destinados a gastos de índole social, lo que representa el 1,33% del Producto Interno Bruto (PBI). Cada uno de los tres pagos del IFE implicaron un desembolso total de $90.000 millones de pesos para unos 9 millones de argentinos. Según la Anses, de esos 9 millones de personas, el 61,5% tienen menos de 35 años de edad. Más del 30% de los hogares que recibieron el IFE también reciben la AUH y la AUE, que son planes canalizados por la Anses.








