Implante busca evitar los embarazos adolescentes
Sofía Sandoval
Neuquén.- Una varilla de medio centímetro puede cambiar la vida de cientos de adolescentes en Neuquén. Al menos así lo piensan desde el Ministerio de Salud de la Provincia que desde fines de 2015 entregó más de 900 de estos dispositivos para prevenir los embarazos no deseados en jóvenes de entre 14 y 19 años.
A partir de un aporte del gobierno nacional, la Provincia entregó 950 anticonceptivos subdérmicos a adolescentes que ya habían tenido algún evento obstétrico -es decir, un hijo o un aborto- y que deseen colocarse el implante para evitar futuros embarazos.
Cecilia Maisler, jefa del Departamento de Salud Sexual y Reproductiva, aseguró que, según las estadísticas nacionales, al menos la mitad de los embarazos en jóvenes menores de 20 años son no deseados. Por eso, y con el objetivo de permitir que las mujeres continúen con su proyecto de vida a través del estudio o el trabajo, el área de Salud Pública fomenta el uso de anticonceptivos de larga duración, entre los que se incluye el implante subdérmico, que dura tres años.
“Este es uno de los métodos pero no el único; también existen el DIU, que dura 10 años, y el SIU, que tiene un medicamento y dura 5 años”, explicó Maisler y aclaró que el Ministerio busca asesorar a cada mujer para proveerle el método que mejor se adapte a sus necesidades. Ante el olvido de muchas adolescentes de tomar las píldoras orales o la negación que hay en ciertos ambientes a consumirlas, desde el ministerio apuntan a este método discreto que permite que cada mujer lo use sin que los demás lo noten.
Anticonceptivo
¿Qué es un anticonceptivo subdérmico? Se trata de una varilla de goma eva de medio centímetro de largo que contiene, en su núcleo, una sustancia llamada etonorgestrel en una concentración de 68 miligramos. La varilla está rodeada de una membrana que difunde el principio activo con una tasa de liberación de 70 unidades gramos por día que se reduce en el tercer año, el último en que el sistema tiene efectividad.
“Hay que destacar que se trata de un método muy efectivo y reversible”, remarcó Maisler sobre los implantes, que permiten el desarrollo de un embarazo incluso en la primera semana después de retirada la varilla.
El implante llega a todos los puntos de la provincia, con mayor preponderancia en la zona metropolitana de Neuquén, y está disponible en todos los hospitales y centros de salud para quienes lo requieran. Según explicó Maisler, las adolescentes lo llaman “el chip” y, gracias al boca en boca, son muchas las que acuden a los consultorios para solicitar que les coloquen uno.
Desde el ministerio se encargaron de desmitificar el dolor que puede llegar a producir y aclaran que los efectos adversos son menores, como un pequeño sangrado durante el mes (spotting) o aumento de peso. Según detalló Maisler, la varilla se implanta con un método similar al de una inyección que se coloca con anestesia local y se retira de un modo sencillo que insume unos pocos minutos.
“Tuvimos una respuesta muy buena de las chicas e incluso ellas vienen a pedirlo”, señaló Maisler y aclaró que el objetivo del programa es articular también con otras áreas para acompañar la colocación con un proceso formativo sobre salud sexual y reproductiva (ver aparte).
Si bien Neuquén no tiene las cifras alarmantes de embarazos adolescentes que se dan en las provincias del norte, las últimas estadísticas aclaran que existen al menos 1700 por año y la mayoría podría evitarse a través de este método.
Nación: envió a Neuquén los anticonceptivos y ya entregaron 950 de estos dispositivos.
1755 embarazos adolescentes hubo en la provincia en 2014.
Fue el último año del que se tienen registros. De ese total, 50 fueron de jóvenes menores de 15 años, mientras que en 1705 casos, las madres fueron chicas de entre 15 y 19 años.
Los riesgos de contraer VIH y la necesidad del preservativo
Si bien el implante subdérmico tiene un alto porcentaje de efectividad en la prevención de embarazos, desde el ministerio aclararon que no cuenta con ningún tipo de protección contra las enfermedades de transmisión sexual, como el VIH.
Según explicó Cecilia Maisler, una de las encargadas del programa, la colocación del implante genera que muchas adolescentes se confíen y dejen de usar los métodos de barrera que impiden el contagio de estas enfermedades. Por eso, aseguró que el objetivo del ministerio es insistir en la toma de conciencia sobre la importancia del uso del preservativo más allá del método anticonceptivo elegido.
Para Maisler, casi la totalidad de los adolescentes que están escolarizados conocen cuáles son los riesgos de las vinculaciones sexuales y las maneras de prevenirlos, lo que no significa que las apliquen.
Por este motivo, hizo hincapié en la necesidad de fortalecer las estrategias educativas para sensibilizar aún más a los adolescentes y trabajar de forma articulada, tanto en las escuelas como en los centros de salud, para difundir el mensaje y captar también a los alumnos que abandonan el secundario.
“Es un proceso y es difícil ver resultados en poco tiempo, pero requiere un trabajo constante”, señaló la funcionaria.
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