Después de tirar tres veces a Jerry Forrest en el inicio de la pelea pocos apostaban a que el invicto chino Zhilei Zhang iba a dejar pasar la oportunidad de agregar otro triunfo a su récord.
Pero el aguante y la perseverancia del estadounidense le permitieron alcanzar un empate que celebró como un triunfo.
El gigante asiático -de casi dos metros- mostró lo mejor de su repertorio en los primeros asaltos pero con el correr de la pelea y al no poder concretar el nocaut se fue cansando y terminó agotado y pidiendo que sonara la campana en el último asalto.
No hay que darse vencido ni aún vencido reza el dicho y lo sucedido en esta pelea deja en claro que la frase es muy cierta. En el deporte y en la vida misma.
No obstante, el campeón retuvo la corona y seguramente habrá revancha entre ambos pugilistas que en la misma noche que Canelo resolvió muy fácil una batalla en la que no hubo pelea, ellos sí regalaron un combate atrapante en la que uno de olos boxeadores fue tres veces a la lona pero salvó su honor y una segura derrota con mucho amor propio.
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