Justo se destapó ante la cerveza: Boca goleó 4 a 1 a Quilmes

Benedetto figura. El delantero, con tres goles y una asistencia de lujo a Centurión, brilló en el 4-1 de Boca a Quilmes en La Bombonera. ¡Fiesta!

Buenos Aires

El triunfo de Boca por 4-1 contra Quilmes dejó más de un aspecto positivo para un equipo que es mirado de reojo jugadas cuatro fechas del Torneo de Primera A. La contundente victoria con los cuatro tantos convertidos en apenas 25 minutos significó, en principio, que el Xeneize convirtiera la misma cantidad de goles que en los tres partidos anteriores.

Sin embargo, el aspecto más importante es que apareció el nueve goleador que todo equipo necesita. Darío Benedetto, cuestionado en el mundo Boca, ayer debutó en la red con tres tantos, haciendo recordar al goleador histórico Martín Palermo, último en meter tres en La Bombonera. En realidad, el Titán los metió en ocho minutos y totalizó cuatro en el 2007 contra Gimnasia de la Plata. Además, Benedetto dio un pase gol de taco al mejor estilo Riquelme para que Centurión también gritara por primera vez con la azul y oro.

Cuarto letal

Cuando los equipos se estaban acomodando en el campo, llegó el primero de Benedetto, que a los seis la mandó al fondo de la red de taco tras un centro de Peruzzi.

Quilmes respondió rápido empatando a los 12 a través de Da Campo y mostrando las falencias defensivas del local. Al minuto pudo ampliar, cuando Colotto entró solo por el segundo palo y cabeceó afuera. Eso fue lo último del Cervecero, que a los 17 quedó nuevamente en desventaja cuando el delantero xeneize metió un golazo desde fuera del área. A los 23 completó su hat-trick con un tanto de cabeza y a los dos minutos le cedió con categoría el balón a Centurión, que le puso cifras definitivas al encuentro.

De esta manera, el Xeneize, que salió al campo sin Carlos Tevez por segunda vez y con la novedad del colombiano Sebastián Pérez por Andrés Cubas, cerró un partido que desde ese momento tuvo bajo control.

Pensó en la Copa

La segunda mitad estuvo de más porque Boca pensó más en el partido del miércoles contra Lanús por la Copa Argentina que en seguir buscando el arco rival para aumentar la ventaja. Por su parte, el Cervecero, conociendo sus limitaciones, se paró en la cancha con la intención de que la goleada no sea mayor. Guillermo aprovechó para cuidar a algunos de sus jugadores y promediando el ST, sacó a Centurión y a Pablo Pérez y más tarde a Peruzzi.

A los 31 tuvo el cuarto Benedetto, que solo ante el arquero la tiró por encima del travesaño. Dos minutos más tarde, Silva, desde fuera del área, remató en el poste.

Quilmes no pudo más que mirar como un espectador de lujo la segunda victoria de Boca como local. Un triunfo contundente que tendrá que validar de visitante ante Tigre por la quinta fecha, ya que en esa condición el Boca de Guillermo no sabe lo que es ganar.

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