La actividad física puede ser tan saludable como peligrosa
No hay especialidad de la medicina que niegue los beneficios de la actividad física en las personas. Y a cualquier edad: sean niños, adolescentes, adultos o mayores, siempre hay un motivo por el cual el ejercicio es importante, ya sea para aflojar el cuerpo de tensiones, para perder los kilitos de más que no hacen bien, o simplemente para mantenerse en un estado saludable, la actividad física ayuda.
Sin embargo, como ocurre con todo, los extremos no son buenos. Y hacer deporte con un grado de obsesión tal que nos lleve a, por ejemplo, desesperarnos por correr y hacer gimnasia para adelgazar, nos puede traer complicaciones en la salud. Porque si se vulneran los límites que soporta el cuerpo, viene el cansancio físico y mental y ahí se produce la pérdida de motivación. Incluso, hasta podemos descubrir lesiones musculares -desgarros- o ligamentarias -torceduras- que nunca habíamos experimentado.
De acuerdo con la Universidad de Iowa, las consecuencias negativas pueden traspasar lo traumatológico y dejarnos secuelas gástricas. Un efecto importante del ejercicio intenso es que causa una redistribución de la sangre que bombea tu corazón hacia los músculos que trabajás. Con sólo un poco más de sangre por la zona, esta derivación sucede a expensas de las partes del cuerpo que están "en reposo" mientras ejercitás, incluyendo el tracto intestinal.
El descenso del suministro de sangre de la persona hace que el proceso digestivo sea más lento. Forzás tu panza y tus músculos a competir por sangre, mas si no estás en forma. ¿Consejo? Evitá comidas pesadas antes de hacer ejercicio y así prevení calambres y otros efectos de compromiso temporal gastrointestinal.
En muchos tipos de ejercicio, como el running de largas distancias (fondistas y semifondistas), lo que comas antes no te alcanzará y deberás nutrirte durante el entrenamiento. Porque la forma en la que tu estómago maneja lo que ingerís mientras corrés depende de la intensidad: un ejercicio liviano sin mucha movilidad hace que el estómago se vacíe más rápido que durante un ejercicio más intensivo e intermitente.
El vaciamiento gástrico es más rápido durante el ejercicio moderado a intenso que cuando estás descansando, debido a la contracción de tus músculos abdominales.
Te puede interesar...









