La amiga que hizo la denuncia: "Intuir quién podía ser el asesino fue horrible"

Nekane, la última amiga que hizo en Neuquén María Marta Toledo, fue quien radicó la denuncia y vio en las cámaras al hombre acusado del asesinato.

Nekane, la última amiga que hizo la arquitecta María Marta Toledo en Neuquén, fue la encargada de radicar la denuncia en la Policía tras su desaparición. La mujer intuyó, a partir de ver las cámaras de seguridad del edificio de María Marta, quién era su asesino, y esa sensación le ha dejado huellas.

Nekane es española y llegó a Neuquén a trabajar hace un par de años. “María Marta fue la única que se aprendió mi nombre, todo el resto me decía ‘gallega’”, contó la mujer que es de origen vasco y que para ella gallegos son los de Galicia, pero entiende que para los argentinos un español es un gallego.

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El vínculo

“El año pasado coincidí en una empresa con ella. Era una mujer muy alegre y positiva. Siempre estaba sonriente y dándonos ánimo”, recordó la española.

“Coincidimos en un trabajo en Añelo y charlando descubrimos que ambas nacimos un 12 de octubre y que provenimos de familias numerosas. En la de ella eran cuatro mujeres y un hombre y en la mía, cinco mujeres y un hombre”, detalló Nekane, que atesora las largas charlas familiares que mantuvo con María Marta o Martu, como muchos le decían.

“Nos caímos muy bien porque ambas teníamos la familia lejos y eso nos permitió relacionarnos de otra manera, a tal punto que generamos una gran amistad que se mantuvo pese a que ambas fuimos cambiando de trabajo”, explicó la mujer.

La pandemia y el aislamiento social preventivo dejaron sin trabajo a María Marta, que se valió, como muchas personas solas, del celular para mantener los vínculos.

“Por esto del coronavirus hablábamos mucho por celular y por Whatsapp. Ella mandaba muchos memes y mensajes de muchas cosas que parecen tontas, pero que ella lo hacía para que no decayeran los ánimos”, confió.

“Ni bien el gobierno provincial permitió las reuniones, hicimos un asado en casa con ella y un amigo mío”, detalló Nekane.

Los vínculos entre ambas eran fuertes y tenían en mente algo importante para las mujeres que trabajan en el rubro del petróleo. “Nos proyectábamos en lo laboral vinculado al mundo del petróleo y queríamos impulsar un proyecto para unir a las mujeres en ese mundo que es tan sufrido”, comentó.

Desaparición y búsqueda

“Ese miércoles (29 de julio), me quitaban los puntos de una intervención que me habían realizado, por lo que no presté mucha atención al teléfono. Al otro día fui al kinesiólogo. Le escribí y nada. La llamé y nada. Eso me extrañó muchísimo porque ella era de contestar siempre, aunque sea con un emoji”, relató Nekane.

La situación de extrañeza se convirtió en preocupación cuando otra amiga en común la contactó por Messenger para preguntarme si sabía algo de ella.

“De inmediato comencé a hablar con un amigo policía para contarle y ver qué hacer, y me aconsejó denunciar. Llamé a todos los hospitales para chequear si la habían ingresado por algún motivo, pero era muy extraño que no respondiera y que otras amigas no supieran nada de ella”, contó.

Nekane radicó la denuncia en la Policía y los esperó para que con un cerrajero ingresaran al departamento de María Marta, donde no se encontraría ningún signo de violencia, ni indicios de robo.

“La verdad es que la policía actuó muy rápido”, destacó.

El viernes, Nekane descubrió en LMN la noticia del hallazgo del cuerpo: “Nos quebramos todas. Ella era una amiga maravillosa, no te puedes hacer a la idea de que se haya ido y de la manera que fue. Es difícil de asumir porque era una gran persona”.

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“En principio, que sea asesinada es un quiebre en tu cabeza y, por otro lado, intuir quién podía ser el asesino, después de ciertas actitudes y lo que se va encontrando, es durísimo, es horrible”, describió la amiga española.

“Todavía escucho su voz en los mensajes y no puedo creer que la hayan matado. Era muy fuerte y una luchadora”, resumió.

Siempre que se pierde a un ser querido, más aún en situaciones tan dramáticas, suele surgir, en la mayoría de las personas, la pregunta de si podría haber ayudado a evitar ese desenlace.

“Desde ese día me pregunto por qué no me junté con ella o la llamé. Me cuesta pensar en los demás y ahora solo pienso en que hay que cuidarse y desconfiar de todo el mundo”, concluyó Nekane, que conoció al resto de las amigas de María Marta tras el femicidio.

La anécdota

En la memoria de Nekane hay una anécdota de María Marta que al día de hoy la hace reír por las ocurrencias que tenía su amiga cordobesa.

María Marta vivía en un segundo piso en el centro neuquino y un día se le metió un murciélago por la ventana de la habitación y salió corriendo espantada.

En la desesperación por sacar al mamífero con alas, fue a llamar al portero, que de buena manera acudió a darle una mano a la arquitecta sin sospechar la suerte que correría.

Lo cierto es que la ocurrente María Marta dejó al portero encerrado en el departamento hasta que finalmente logró sacar al murciélago.

Cada vez que recordaban ese evento, las risas fluían entre las amigas como la primera vez.

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