La basura ya desborda la mayoría de los canales
NEUQUÉN
El canal O’Connor, uno de los más largos que tiene la ciudad, ubicado en el ingreso principal al barrio Valentina Sur entre la Ruta 22 y su desembocadura en el cauce del arroyo Durán, es desde hace mucho tiempo un depósito de basura domiciliaria. En sus 1.600 metros se pueden ver botellas flotando en medio del agua sucia, sillones, escombros, un lavarropas, bolsas de nylon y todo tipo de cosas que solo se generan dentro de los hogares.
Si bien parece ser una mala costumbre en todos los cursos de agua de la capital neuquina, en los días de calor se hace más visible e insoportable por los olores nauseabundos que genera este canal de amplias dimensiones que solo muestra basura en su interior. La situación molesta a muchos vecinos que, acostumbrados al panorama, no hacen más que aceptarlo y tomar precauciones para convivir con este canal.
Todos coinciden en que lo que hay dentro del agua es producto de los mismos vecinos desaprensivos que usan este lugar como un depósito: “Menos mal que pasa el camión de la basura todos los días, si no, no sé cómo estaríamos”, dijo Alberto Morales, uno de los primeros habitantes del barrio. Recordó que hace muchos años atrás acostumbraba a pescar frente a su casa y ahora es imposible. “Esto es una mugre, pareciera que todo lo que no les sirve van y lo tiran. Todos los días lo veo”, subrayó.
“El olor es insoportable, y en el barrio hay muchos chicos con broncoespasmos por este tema. Yo tengo asma y cuando el olor es muy fuerte tengo que cerrar todas las ventanas para estar bien”, resumió María Celia Márquez, otra vecina del lugar.
Esta mala costumbre se replica en todos los canales a cielo abierto. Por ejemplo, en 2014 se sanearon en tres oportunidades 20 kilómetros de canal y sin embargo en un recorrido rápido por estos cauces se puede observar que, si se limpió, la basura se hizo presente otra vez.
Cloacas
La mugre en O’Connor no queda estancada, sino que fluye y se conecta con el arroyo Durán que, luego de atravesar toda la ciudad, desemboca en el río Limay. “Cada vez que limpiamos el Durán en la intersección con la calle Río Negro no se puede creer todo lo que sacamos, pero si hay líquidos cloacales esos van al Limay”, dijo el subsecretario de Mantenimiento Vial, Pablo Ibargoyen.
Agregó luego que si este canal tiene olor nauseabundo es porque se alimenta con agua de cloacas: “El agua en O’Connor circula y el Necochea desemboca en este curso que además se encuentra a una distancia de solo 600 metros. Estamos hablando del mismo canal que la semana pasada la Justicia corroboró que el EPAS estaba tirando líquidos cloacales sin tratar”, describió el funcionario.
Planteó que, por un lado, está la realidad de los vecinos que no se cansan de tirar basura, y, por el otro, marcó con preocupación las conexiones clandestinas. “Si hay basura es indiscutible que la tiran los vecinos, pero si hay olor es porque hay cloacas”, sostuvo y contó que un ejemplo de canal sucio es el Pastor Pluis: “Es un canal pequeño de solo 600 metros y es el que más residuos acumula”.


