Ismail Zulfic, un niño de diez años, fue elegido "deportista del año" en su Bosnia-Herzegovina natal. Nació sin brazos pero con un gran esfuerzo y talento se convirtió en campeón de natación y en una estrella deportiva. Ismail fue elegido por el público en una tradicional votación popular que organiza el diario "Nezavisne novine", al recibir unos 20.000 votos de los lectores.
Tres veces por semana, el joven nadador, que tiene 10 años y vive en Zenica, espera con anhelo que su padre Ismet lo lleve en coche a Sarajevo para su entrenamiento. Para ello, recorren unos 150 kilómetros ida y vuelta. Allí, el niño entrena con el club Spid junto con otros 87 menores con diferentes discapacidades.
Ismail tiene ya más de 40 medallas de torneos bosnios y regionales. En 2017 ganó una de oro en Zadar (Croacia) tras triunfar en los 50 metros espalda en el campeonato regional para personas con discapacidades. En 2018 participó en los Juegos Internacionales Deportivos de Belgrado Open 2018 y obtuvo el premio mayor de oro en 50 metros espalda y bronce en 50 en estilo libre.
"Me gusta el esquí, el skateboard y el fútbol. Me gustan Ronaldo y (Edin) Dzeko, y soy el hincha del Sarajevo. Pero lo que más me gusta es la natación", contó Ismail en diálogo con la agencia Efe durante un entrenamiento.
Pero la relación con el agua no fue buena. De niño se cayó en una piscina de goma y pasó varios años con pánico al agua. Pero el encuentro, hace cinco años, con Amel Kapo, entrenador y fundador del club Spid, lo cambió todo. "Cuando finalmente entró al agua, olvidó los miedos y desde entonces seguimos juntos", dijo Kapo al tiempo que agregó que le llevó un buen tiempo convencer al pequeño.
"Para mí Ismail es un superhéroe, como Hulk. Fuerte, a primera vista incluso terrible, pero en su alma una persona magnífica, tierna", destacó el entrenador. "Ismail es pequeño, apenas tiene diez años, y dentro de dos obtendrá el derecho a participar en las competiciones europeas y mundiales. El nada tan bien que sólo dos segundos se retrasa de la norma senior para el campeonato europeo. Todos los expertos que lo han visto lo ven como un futuro campeón mundial paraolímpico", añadió.
Su padre, Ismet Zulfic aseguró que en cinco años de entrenamientos su hijo "nunca ha dicho que no quería o no podía". "Sé que las cosas pueden cambiar en su pubertad, pero ahora le gusta ser el primero en todo lo que hace, en la natación, fútbol, bicicleta", agregó sobre su hijo.
Cabe destacar que la familia del deportista no cuenta con el apoyo financiero de las instituciones públicas de Bosnia, uno de los países más pobres de Europa y conocido por la sangrienta guerra civil que terminó hace 25 años tras dejar unos 100.000 muertos y cientos de miles de heridos y desplazados.
El padre del pequeño deportista dice que "la natación para él es todo en este mundo, ha cambiado mucho su vida para mejor". "Sólo yo trabajo en la familia y sinceramente no sé cómo logramos cubrir siempre los gastos. Eso sí, acudimos con regularidad a los entrenamientos, más que nadie, aunque vivimos mucho más lejos que los otros", subrayó.
"Nuestro objetivo no es sólo formar nadadores sino hacer de los niños miembros igualitarios de la sociedad, gente que en el futuro pueda trabajar, no vivir de ayudas sociales, participar en la construcción del Estado y no depender de él", concluyó el entrenador de Ismail.
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