La esgrima, un arte que mejora la concentración
“La esgrima es como la comunión. Hay que ir a ella en la debida disposición de cuerpo y alma. Contravenir esa ley suprema trae implícito el castigo”, le dice Jaime Astarloa a su alumno Luis de Ayala en la novela El maestro de esgrima, del gran escritor español Arturo Pérez Reverte.
“Mientras hacés esgrima es imposible pensar en nada más. Eso mejora mucho la capacidad de concentración, lo que luego también es válido para el trabajo y para la vida personal”, asegura desde España Raúl Maroto, quien dirige el Club de Esgrima Europeo Las Rozas de Madrid. Y agrega que esta ejercitación también ayuda a calmar la agresividad, aunque tal vez suene un poco contradictorio tratándose de una actividad en la que una persona busca atacar a su oponente con una espada.
“Es un deporte muy bueno para soltar el estrés que produce la vida personal y laboral. Pero no sólo resulta útil en los adultos: también influye en los niños, en especial en sus reflejos y coordinación. Porque las manos deben hacer una serie de movimientos técnicos y las piernas otros, de desplazamiento en este caso”, dice el maestro que participó de tres Juegos Olímpicos, Seúl 88, Barcelona 92 y Atlanta 96.
Otro punto que científicamente se le destaca a la esgrima pasa por la planificación porque, dado que técnicamente no hay mucho más para hacer que lo que ya se conoce, las variables de triunfo pasan esencialmente por la estrategia. Parecido al ajedrez, donde todos los movimientos ya están regulados. La diferencia con la esgrima es que al ser un deporte de combate, el rendimiento depende de una gran cantidad de variables, entre las que se destacan la percepción, la toma de decisiones, la psicología, la fisiología y la biomecánica. Esta actividad como arte deportiva surgió en el siglo XIX cuando se prohibieron “los duelos”.
Cabeza: Mientras hacés esgrima no podés pensar en otra cosa: la concentración es clave.
En aquellos años, una ofensa podía terminar en un desafío a muerte. Al transformarse en un deporte, el espadeo cambió su finalidad de conservar la vida y matar por objetivos de competencia sin riesgos, aunque la técnica, en general, sigue siendo la misma. Sus modalidades actuales son espada (el blanco es todo el cuerpo del rival), florete (hay que tocar el tronco del adversario) y sable (de la cintura para arriba). ¿Por qué los esgrimistas siempre visten de blanco? Es una tradición que responde a la época en que los duelos se resolvían “a primera sangre”. O sea, el que apenas resultaba herido perdía. Para ello, era necesario que vistiesen de blanco, así la sangre rápidamente sobresalía y se consideraba terminado el duelo.
Ajedrez: Se parecen en que son estratégicos, porque sus movimientos están regulados.
Para los entrenadores y esgrimistas, practicar este deportes tiene muchos beneficios, aun siendo adultos y sin haber probado nunca. Como la cobertura que se usa es muy eficaz, está considerado como un deporte de bajo riesgo a pesar de ser “un duelo”, un combate considerado arte marcial. De todos modos, como no existe el 100% de perfección, no se descarta que tanto expertos como principiantes puedan llevarse algún que otro moretón a su casa, aunque, claro, lo que está descartado en la posibilidad de que el daño sea grave.
1896 Año en el que la esgrima se hizo deporte olímpico
La esgrima debutó en los Juegos Olímpicos de Atlanta 1896, los primeros de la era moderna. Desde entonces, permaneció en el programa olímpico y siempre en espada, florete y sable.
1924 Las mujeres se sumaron a la competencia
Primero compitieron con florete y recién sumaron espada en Atlanta 96 y desde Atenas 2004, sable. Hoy, ambos sexos compiten de manera individual y por equipos con las tres disciplinas.
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