La leche y el azúcar, aliados de una piel de porcelana

Aseguran que una mascarilla con estos ingredientes supera a muchas cremas.

Casi nunca nos paramos a leer los compuestos que forman las cremas y exfoliantes para la piel, de la cara o del cuerpo.

Si lo hiciéramos, nos daríamos cuenta de la cantidad de ingredientes naturales que nos servirían para vigilar nuestro bienestar. Un claro ejemplo es lo que pasa con la leche y sus propiedades, que conocemos muy pocas. Sólo sabemos que el calcio que contiene es imprescindible para nuestros huesos, pero se nos escapan sus propiedades para el cutis.

Fácil proceso Luego de aplicar la máscara, hay que dejarla 15 minutos y quitar con agua.

Con este truco que combina el poder de la leche y el del azúcar, también del limón, lucirás una piel tersa y brillante. El método combina el ácido láctico y el ácido glicólico, cada uno de ellos, como podrás adivinar, extraídos de cada uno de los componentes mencionados anteriormente.

El ácido láctico ayuda a eliminar los signos de la edad que tanto preocupan y también propicia tener la piel suave, además de servir como exfoliante natural. Por su parte, el ácido glicólico está presente en el azúcar y es un excelente aliado para combatir el acné y las células muertas. Por último, el limón ayuda a tonificar la piel y su vitamina C aporta energía además de ser antioxidante.

Sólo necesitás una cucharada de azúcar, una cucharada de leche entera, el jugo de medio limón y tres cucharadas de agua.

Preparado
El procedimiento es muy fácil. Tenés que echar primero el agua y luego añadir la leche con el limón. Al mezclar estos dos ingredientes lo que se consigue es la leche agria, que es lo que produce el ácido lácticto. Y luego se añade el azúcar, que es lo que nos va a ayudar a librarnos de las células muertas de la piel.

Cuando hayas mezclado bien todo y que quede homogéneo, aplicalo sobre la piel limpia (previamente lavada con agua y jabón) con un papel, un algodón o las yemas de los dedos.

Procedimiento
Tenés que masajear la zona sobre la que quieras aplicarlo con masajes circulares muy suaves, sin tirar de la piel. Hay que dejar que la mascarilla esté un máximo de diez o quince minutos y luego quitarla con abundante agua.

Eso es todo. Fácil, ¿verdad? Lo único con lo que hay que tener cuidado con este remedio natural es con la exposición al sol. Se supone que no se debe exponer al sol pero si es algo imprescindible, hay que aplicarse siempre el protector solar antes de salir de casa. Una vez que pasen 24 horas después del tratamiento, se podrá tomar sol sin problemas.

Limpieza e hidratación

Todas las mujeres soñamos con tener una piel visiblemente sana: lisa, sin poros visibles ni irregularidades, libre de imperfecciones y sin signos de fatiga. Sin embargo, queremos dedicar a su cuidado el mínimo tiempo. Con el ritmo de vida actual queremos productos de belleza fáciles de usar, que nos ofrezcan múltiples soluciones y que sean muy eficaces.

La realidad es que para lucir una piel visiblemente sana, algo que no tiene que ver con la edad, sino con los cuidados correctos, hay dos pasos imprescindibles: la limpieza y la hidratación. Solo siendo muy exhaustivos con ambos, podremos conseguir que nuestro rostro se muestre radiante, luminoso y sano.

Y es que día a día la piel de nuestro rostro se enfrenta a agresiones que no podemos evitar como los rayos UV, el frío y el calor, la contaminación, las bacterias o la falta de sueño que provocan la aparición de granitos, puntos negros y otras imperfecciones. Además de dañar visiblemente la piel, estas agresiones inducen a lo que se conoce como estrés oxidativo.

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