La mastitis afecta a las mamás recientes

Es una inflamación aguda o crónica de la glándula mamaria. Es común al comienzo de la lactancia.

La mastitis es una inflamación aguda o crónica de la glándula mamaria que, así como afecta a los humanos, las perras también la padecen. Es un trastorno común en el momento del embarazo y al comienzo de la lactancia. La mayoría de los veterinarios recomiendan antibióticos, pero se pueden considerar los remedios naturales y caseros para tratar la afección. Si su perro tiene fiebre o no puede recuperarse a pesar del tratamiento, consulte a un veterinario antes de confiar plenamente en los remedios naturales .

Durante la lactancia, la mastitis se debe a una infección bacteriana. Para diagnosticar esta afección es suficiente con palpar los senos de la perra, que son rojos, calientes, duros y dolorosos. Si no hay callos al tacto y la leche que sale de los senos tiene un color claro y no se mezcla con sangre, está procediendo de la mejor manera.

Pero si encuentra uno o ambos de estos problemas, tendrá que llamar al veterinario inmediatamente y acordar una cita. Mientras tanto, será apropiado dejar de amamantar y retirar a los cachorros impidiéndoles chupar la leche, potencialmente tóxica.

Cuando el perro padece mastitis, además de que uno o más senos pueden presentar nódulos, también hay un estado febril, vómitos, diarrea y agotamiento. Al tratarse de una infección, si no se reconoce inmediatamente y luego se trata con medicamentos bien dirigidos, puede tener consecuencias realmente graves, como tumores o la explosión del seno. Lo último ocurre a través de una verdadera laceración de la carne, de la cual surgen la sangre y el pus. Una vez que el veterinario haya evaluado la situación, podrá perfectamente administrar una cura, la cual, generalmente, se trata de un ciclo de antibióticos de amplio espectro con algún antiinflamatorio.

Antibióticos y paños. por Sergio gómez (veterinario)

Cuando sufre mastitis, la perra puede estar decaída y tener fiebre. Al mismo tiempo, la glándula mamaria está dura y caliente y representa un dolor para el animal, pudiendo haber secreción purulenta o sangre en vez de leche. El tratamiento apunta a detener la infección, por lo que se dan antibióticos y analgésicos para calmar el dolor. A su vez, se deben colocar de manera alternada paños fríos para disminuir la inflamación y calientes para favorecer el drenaje de las secreciones. En caso de tener cachorros lactando, se les tiene que dar sustituto lácteo con la mamadera hasta que se resuelva la afección. Recomiendo que el destete se realice de manera gradual para que la producción de leche disminuya de a poco. Si notás algo extraño, llevá a la perra al veterinario: de no ser tratada, la infección puede avanzar y poner en peligro la vida del animal.

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