La música entretiene y mejora el entrenamiento
Escuchar música mientras se hace deporte despierta factores psicológicos que repercuten en el cuerpo y mejoran el rendimiento. Favorece la producción de hormonas que fortalecen el sistema inmunológico y las endorfinas, contrarrestando el dolor y permitiendo prolongar el entrenamiento, ya que su efecto retrasa la fatiga, estabiliza el ritmo cardíaco, la respiración y la presión arterial. Según los estudios, escuchar música disminuye la tensión corporal, baja el estrés y ayuda a la coordinación de los movimientos (algo que es beneficioso, además, para quien está en un proceso de recuperación física por alguna dolencia en particular).
Las personas que realizan deportes aeróbicos tienden a escuchar música más dinámica, que ayude a sincronizar su movimiento con el ritmo. La música con tempo rápido es aconsejable para iniciar el calentamiento y promover la motivación. Por el contrario, a quienes practican actividades como la halterofilia, culturismo o crossfit, la música les produce un efecto que reduce el rendimiento como consecuencia de la desviación de la concentración. En estos casos, lo mejor es escuchar estilos musicales más relajados. En cualquier caso, lo mejor es crear una lista de reproducción con temas de los géneros y artistas preferidos, que cuente con variedad de sonidos con la intención de escuchar música de acuerdo con cada etapa del entrenamiento.
Pero la música también tiene un efecto colectivo, porque en las clases de gimnasio la influencia de la música se mezcla con el interés común de estar en buena forma o, al menos, de mover el cuerpo y ejercitarlo. Zumba, body pump, body combat, flamenco, capoeira, etc., son ritmos que sintonizan directamente con la actividad física, ayudan a llevar adelante el baile, y generan un bienestar social que redunda en lo personal.
Grupo: La música marca muchas clases grupales de gym, como zumba o salsa, por ejemplo.
También tiene ventajas clínicas
Entre los beneficios sobre el cuerpo humano que se le conocen a la música está la reducción de los dolores de cabeza, trabajar todo el cerebro logrando estimular las emociones al evocar los recuerdos, mejorar la llegada y las horas de sueño, facilitar el aprendizaje de otros idiomas, aguzar el oído e incrementar el coeficiente intelectual.
Además, estimula la memoria y hasta puede llegar a mejorar la visión de pacientes que hayan sufrido derrames cerebrales y que sólo tengan un campo de visión.
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