La nueva Dr. Ramón-Leloir cambió la vida del barrio

Vecinos se quejan por el ruido, el tránsito y el ir y venir de gente.

Neuquén.- El crecimiento comercial y la actividad de distintas dependencias públicas a lo largo del corredor Doctor Ramón-Leloir (pronto a inaugurarse) están generando mucho fastidio entre los vecinos más antiguos de esta zona de la ciudad, a partir del aumento en la cantidad de vehículos y de circulación de gente. En contraposición, la cercanía con la sede central de la Universidad Nacional del Comahue (UNCo), el shopping y el supermercado hace que este lugar resulte de gran atracción para parejas jóvenes y estudiantes.

De hecho, la mayor parte de los edificios que se construyeron sobre Leloir tiene hoy como destino el alquiler de departamentos de un dormitorio. Los precios no son accesibles ($7000 promedio) pero tampoco se trata del sector más caro de la capital, el cual se sitúa en el microcentro, sobre avenida Argentina y sus calles aledañas.

“En Leloir quien piensa en invertir lo hace con vistas a una renta futura. Las consultas para alquilar generalmente vienen de gente joven, parejas o estudiantes. Pero también lo que se percibe es cada vez más la gente que hace referencia a las molestias que genera toda esa concentración de edificios que va desde el shopping y el supermercado, pasando por el Concejo Deliberante, la Ciudad Judicial y la Legislatura”, señala el agente inmobiliario Guillermo Reybet.

Los testimonios se corresponden con la situación de cada vecino. En un moderno edificio sobre Doctor Ramón, justo en frente del Supermercado Coto, vive Lucía, de 23 años, estudiante de la UNCo, quien afirma que si bien es “algo molesto” el ruido de los autos que circulan a toda velocidad por esa avenida, vivir allí le gusta porque está a pocas cuadras de la universidad. De hecho, mientras apura el paso para llegar a clase, hace referencia a que la actividad comercial del barrio es algo atractivo que, además, le facilita poder comprar lo que necesita, como también sentarse a comer o tomar algo con sólo caminar algunos metros.

En la cuadra siguiente tiene su casa Mateo, de 71 años, quien piensa distinto. “No hay donde dejar el auto”, se queja. Además, cuenta que ya hizo, junto a otros vecinos, una presentación ante la Municipalidad por el alto volumen de la música que se pasa en uno de los locales del shopping. Alejandro, un encargado de otro edificio, coincide con Mateo. “La gente que vive desde hace muchos años en el barrio está muy molesta, porque además la Policía no controla nada ante los autos mal estacionados como tampoco con los que pasan a alta velocidad”, dice y asegura que lo mismo sucede en las calles perpendiculares a la avenida.

En Leloir, la actividad no es tan comercial pero la prevalencia de edificios públicos hace que el movimiento en la zona sea igual o más intenso que en Doctor Ramón. La Legislatura, la Ciudad Judicial, el Concejo Deliberante, la sede de la UNCo y el colegio Confluencia generan un ir y venir constante de gente.

Mientras pasea con su perrito, Celina, de 30 años, resume las dos sensaciones que le produce vivir en este barrio: “Está bueno por los negocios y el movimiento constante que hay a cualquier hora. Lo malo es el caos en el tránsito”.

“No hay dónde dejar el auto. Muchas veces pasa que me ocupan la entrada de mi propio garage. Los fines de semana es un caos de vehículos”. Mateo. Vecino de calle Doctor Ramón

“El movimiento constante que hay a cualquier hora en la zona está bueno. Lo malo, y a veces casi insoportable, es el caos del tránsito”.Celina. Vecina de la calle Leloir

Constructores se hacen cargo de los servicios

Los desarrolladores de los gigantescos edificios que se montaron sobre el corredor de Doctor Ramón y Leloir en los últimos tiempos, como los de aquellos que todavía están en etapa de construcción, se hicieron cargo de las obras que se necesitan para la provisión de los servicios de agua, cloacas, gas y electricidad.

El acuerdo es que tanto CALF como Camuzzi y el EPAS les devuelvan esas inversiones en la liquidación de las futuras tarifas.

A su vez, el municipio de la ciudad les dio la factibilidad de estos emprendimientos en base al acuerdo que con estos organismos presentaron los constructores. Así lo hicieron los encargados de las obras de Coto, Alto Comahue Shopping, los edificios torre que se levantaron en la zona y los futuros hoteles, como el Hilton, que se está construyendo en Avenida Argentina y Doctor Ramón.

También las dependencias públicas, como la Ciudad Judicial, implementaron la misma metodología en su momento. “La red subterránea está terminada, no va a haber problemas de línea ni de potencia; entre Coto e IRSA pusieron 15 millones de pesos”, ejemplificó el presidente de CALF, Carlos Ciapponi.

35.000 pesos cuesta en promedio el metro cuadro en este barrio.

El mayor o menor valor dependerá de las prestaciones y la antigüedad del departamento o casa, como también de la calidad de la construcción.

Los desarrollos que se vienen en esta zona de la ciudad

El corredor Dr. Ramón-Leloir se convertirá en el polo hotelero de la ciudad. El Hilton que se está construyendo en la esquina de Avenida Argentina fue el puntapié para una serie de inversiones que están en marcha para esta zona y que la convertirán en el epicentro de hoteles de categoría de la capital.

Sobre las calles Leloir y Buenos Aires se levantarán dos hoteles de la cadena Fën. Uno de ellos, los Splendor, conocidos por sus características de hotel-boutique y el otro Dazzler. Se sumará a esto un nuevo proyecto que aún no está formalizado en el Municipio, pero cuyos papeles pronto serán presentados para su aprobación. Se trata de una obra de unos 80 mil metros cuadrados que se construirá a metros del hipermercado Coto, junto a dos torres más bajas de oficinas y departamentos, y que presentará toda una galería comercial que conectará la planta baja de todo este desarrollo hotelero.

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