La prisión nocturna disparó la polémica

Este beneficio les permite a los condenados entrar a las 21 a la cárcel, pasar la noche y salir a las 6 para ir a trabajar.

Carolina Diocare
policiales@lmneuquen.com.ar

NEUQUÉN
El 6 de septiembre la Justicia le otorgó el beneficio de la prisión nocturna a un narco por tener trabajo, y la polémica se disparó. Anteriormente, otro hombre también había recibido la posibilidad de cumplir su condena yendo a dormir a la cárcel para mantener el trabajo con el que da sustento a su familia.

La controversia y las miradas de la sociedad quedaron puestas en ambos casos, que ya sentaron un precedente para que otros presos soliciten el beneficio basados en los mismos argumentos, aunque no cumplan con el requisito de una condena de hasta seis meses.

“Estos casos sientan un precedente y se vuelve polémico”, afirmó el fiscal Pablo Vignaroli, en referencia a los dos presos que recibieron el beneficio de la prisión nocturna. Al último, Sergio “Tato” Salazar, le restan cumplir casi dos años de prisión, mientras que al segundo, Julio Gamboa, un año.

Con respecto al caso de Salazar, el fiscal consideró que la funcionaria que actuó a través de la fiscalía hizo una interpretación errónea del régimen de cumplimiento de las penas. No obstante, señaló que la jueza de ejecución podría haber rechazado la propuesta, aunque se tratara de un acuerdo entre la fiscalía y la defensa.

“La prisión nocturna es para una persona que por determinadas circunstancias, ya sea porque tiene trabajo o que cumplir con determinadas obligaciones familiares, se le permite una semidetención”, detalló el fiscal.

Básicamente, el preso va a dormir a la cárcel a las 21, y puede salir a partir de las 6. “Lo que tiene que quedar claro es que el espíritu de la ley es para casos donde hay una condena que es corta en el tiempo”, afirmó Vignaroli.

El abogado expresó que la finalidad última que se persigue es la reinserción social, como se pretende en todas las penas, ya sean las cortas o largas.

Mientras que en el caso de Gamboa, Vignaroli recordó que en esa oportunidad, la defensa pidió la prisión domiciliaria para el acusado y la fiscalía se opuso. Sin embargo, luego un Tribunal de Impugnación entendió que como la pena era corta, se le podía otorgar igual la prisión nocturna.

“A veces las variables son demasiado flexibles. Mi opinión es que cuando la ley establece claramente los casos, el margen de interpretación es corto”, sentenció Vignaroli.

“Nosotros lo que tratamos en todos los casos es evitar que se den ciertos precedentes, aunque en algunas circunstancias tenemos las manos atadas”, sentenció el jefe de la Fiscalía de Delitos Violentos.

Ley 24660
El régimen de cumplimiento de las penas

A nivel nacional, la Ley 24660, que ha sufrido algunas modificaciones, establece un régimen de progresividad a partir del cual una persona que es condenada comienza a cumplir su condena de cumplimiento efectivo. Luego, progresivamente se le van otorgando ciertos beneficios, de acuerdo con la conducta que va teniendo para poder –cuando se venza la pena- estar en condiciones de acceder al medio libre. Por eso existe a partir de la mitad de condena lo que se llaman las salidas transitorias, donde lo primero que se evalúa es cómo fue su comportamiento en la unidad carcelaria. Dentro de este régimen de progresividad para determinados tipos de situaciones se establecen modalidades especiales de cumplimiento de la pena, de semilibertad o semidetención. La prisión nocturna se encuentra dentro de este último.

Dos casos clave
El narco que se vio beneficiado por tener empleo

Sergio “Tato” Salazar, conocido en Senillosa por vender drogas, fue condenado a tres años de prisión por secuestrar, golpear y pegarle un tiro en la nuca a un presunto ladrón que lo había mejicaneado.

El beneficio de sólo hacer noche en la cárcel le fue otorgado el 6 de septiembre por la jueza Raquel Gass tras un acuerdo entre la defensa y la fiscalía.

Todos los días sale a las 6 para ir a trabajar en una empresa de transporte de áridos de Senillosa y a las 21 regresa al complejo penal ubicado en el parque industrial de dicha localidad.

El abogado defensor argumentó en su momento que Salazar es padre de familia y que por estar preso no puede pagarles a los empleados de la pequeña empresa que posee, y que en cuatro meses cumpliría con el plazo necesario para solicitar su libertad condicional. La fiscalía aceptó un acuerdo y la jueza, disconforme porque dicho beneficio debería otorgarse a quienes tienen condenas de hasta seis meses, terminó avalando el acuerdo.

El hecho por el que fue condenado Salazar ocurrió el 27 de marzo. Un adolescente entró a la casa y le robó droga. El condenado lo buscó, le dio una golpiza donde se le escapó un tiro en la cabeza y, creyendo que estaba muerto, lo tiró en la meseta. El joven sobrevivió.

Imploró ante los jueces para poder seguir trabajando

“Por favor, se los pido por mi familia, voy a hacer las cosas bien”, dijo llorando Julio Gamboa, un soldador de 32 años, padre de tres hijos pequeños. El 12 de julio, el hombre le imploró a un Tribunal de impugnación que le permitiera salir a trabajar para mantener a su familia, y los jueces accedieron. Tras la noticia dada a conocer por LM Neuquén, la polémica decisión escaló hasta los medios nacionales.

La abogada defensora, Marisa Pascual, explicó ante un Tribunal que el jefe de Gamboa es quien le provee a la familia una vivienda, la cual deberían abandonar en caso de que él no pudiera continuar trabajando. Por este motivo, los jueces decidieron otorgarle el beneficio de que cumpliera su condena yendo a dormir a la cárcel.

El hecho por el que fue condenado ocurrió el 16 de enero, cuando esperaba a su mujer en la terminal de Neuquén, y su incesante caminata llamó la atención de la Policía. Al ser detenido le encontraron un arma no registrada y, como tenía una pena en suspenso, terminó preso.

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