Por Sofía Sandoval - [email protected]
El 25 de noviembre aparece como una fecha más en el calendario, pero es, en realidad, el Día de las Mariposas. La efeméride no busca homenajear a esos insectos alados sino a tres mujeres que, con el fragor de su lucha y la tragedia de su muerte, dieron origen al Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer.
Un día como hoy, pero de 1960, el cuerpo destrozado de Minerva Mirabal apareció dentro de un jeep y en el fondo de un barranco de Salcedo, en República Dominicana, junto a los cadáveres de dos de sus hermanas: Patria y María Teresa. Habían sido ahorcadas y apaleadas hasta la muerte, y sus restos aparecieron en el coche de sus verdugos en un simulado accidente de tránsito.
Las hermanas Mirabal se hacían llamar las Mariposas, y eran el mayor símbolo de resistencia al régimen del dictador Rafael Leónidas Trujillo en la isla caribeña. El tirano gobernó entre el 16 de agosto de 1930 hasta la noche del 30 de mayo de 1961, cuando fue acribillado a tiros en la carretera que une Santo Domingo con San Cristóbal.
Fueron 30 años de terror para el pueblo dominicano, en los que el dictador sembró un verdadero culto a la personalidad, con estatuas en su honor y el re bautismo de Santo Domingo por Ciudad Trujillo. Su hazaña más sangrienta quizás sea la Masacre del Perejil, cuando el déspota ordenó asesinar a todos y cada uno de los haitianos que vivían en Dominicana. ¿Saldo total? Desconocido, pero la cifra ronda entre los mil y los veinte mil fallecidos.
Minerva, Patria, María Teresa y Bélgica Mirabal nacieron en el seno de una familia acomodada en la provincia de Salcedo, la misma que hoy lleva el nombre de Hermanas Mirabal. Estudiaron como internas en el Colegio Inmaculada Concepción de La Vega, dirigido por monjas españolas y donde, tanto Minerva como María Teresa, se destacaron por su inteligencia e interés en el estudio.
Por su buena posición, accedieron al estudio de carreras universitarias. Sin embargo, la familia perdió buena parte de su fortuna por las políticas de Trujillo y las hermanas se opusieron a las acciones del dictador. Por eso, comenzaron a formar parte de un grupo de oposición al régimen, conocido como la Agrupación política 14 de junio, en el que eran conocidas con el nombre de Mariposas.
Su fuerte activismo en contra de los crímenes del dictador les salió muy caro. Tanto Minerva como María Teresa, las más activas en su oposición, fueron encarceladas, violadas y torturadas en repetidas oportunidades durante el régimen. Sus esposos también fueron apresados, pero ningún castigo parecía suficiente para aplacar la sed de justicia de las Mirabal.
Aunque habían sido condenadas a tres años de prisión por atentar contra el Estado dominicano en mayo de 1860, en agosto fueron liberadas, en un gesto extraño del régimen. Era sólo una maniobra para lo que llegaría después, el 25 de noviembre, cuando las dos junto a su hermana Patria fueron interceptadas en una ruta del norte de la isla y apaleadas a muerte. Sólo Bélgica, que tenía una participación menos incidente en el activismo político, se salvó de ese trágico final.
Las Mirabal ya sabían que estaban en la mira. "Si me matan, sacaré los brazos de la tumba y seré más fuerte", había pronunciado Minerva al saber que estaba entre las cejas del dictador. Y así fue. Porque la muerte de las tres activistas se convirtió en una bandera de hartazgo para los dominicanos, que comenzaron a interpretar la cruzada de las mariposas como propia y exigir la renuncia de Trujillo.
Los rostros de Minerva, Patria y María Teresa humanizaron las atrocidades de la dictadura en la isla caribeña. Eran el nombre propio de un listado de miles de almas anónimas que perdían la vida por oponerse a un régimen atroz, y muchos consideran que su muerte fue el punto de inflexión en la caída del gobierno dictatorial.
"Fue tan horroroso el crimen que la gente empezó a sentirse total y completamente insegura, aun los allegados al régimen; porque secuestrar a tres mujeres, matarlas a palos y tirarlas por un barranco para hacerlo parecer un accidente es horroroso", dijo a la BBC Luisa de Peña Díaz, directora del Museo Memorial de la Resistencia Dominicana (MMRD).
Aunque la semilla de la disrupción se plantó el día de su muerte, tuvieron que pasar muchos años para que llegaran los homenajes a las mártires. Hoy, la provincia de Salcedo fue bautizada con el nombre de Hermanas Mirabal, y varios puntos de la isla ostentan monumentos en honor a las mariposas. También les dedicaron un museo en su nombre, que cada 25 de noviembre recibe una extensa peregrinación de ciudadanos que van a rendirle homenaje a las tres mujeres que sembraron el germen de su propia liberación.
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