LMNeuquen informe

"Después de toda la violencia, hay luz": testimonios de mujeres sobrevivientes al machismo

Ellas no se conocen, pero sus historias las unen. Nunca se vieron las caras, pero sufrieron. No lo saben, pero están juntas.

Por Agustina Benatti y Ailín Trepiana - policiales@lmneuquen.com.ar

Ellas no se conocen, pero sus historias las unen. Nunca se vieron las caras, pero sufrieron la misma violencia. Jamás cruzaron palabra, pero tuvieron la misma fortaleza para poner fin a años de violencia por parte de sus entonces parejas. No lo saben, pero están juntas.

Te puede interesar...

“¿Por qué aguantan tantos años de violencia?”, “Seguro denuncia porque quiere plata”, “En el fondo, le gusta que le pegue”, “¿Por qué recién ahora lo denuncia?”. Las preguntas se repiten incansablemente en el imaginario de muchos ante cada mujer que denuncia. Pero detrás de los cuestionamientos, hay mujeres golpeadas, humilladas y maltratadas, que sufrieron violencia física, psicológica, sexual y económica. Carolina Parra, Melisa Jara y Luciana Barrera hoy pueden contarlo y, sobretodo, celebrar que viven y ríen.

De acuerdo con los últimos datos oficiales del Observatorio de Violencia contra las Mujeres de Neuquén correspondientes al periodo 2017-2018, un 90% de las mujeres sufrieron violencia más de una vez y en la mayoría de los casos, es por parte de sus parejas o ex parejas.

“Alejarme y dejarlo de ver fue primordial. Dejar de ver a esa persona es algo que necesitamos porque estamos enfermas en ese círculo”, asegura Carolina, de 30 años, a siete meses de haberse animado a denunciar a su ex tras diez años de violencia.

Desde el momento en que lo expuso en las redes sociales y dio a conocer su historia en LMN, no supo nada más del padre de sus hijos, aunque él hace un mes –a través de un abogado- le pidió verlos. “Mi hija no necesita ir una hora al shopping para ver a su papá. Mi hija necesita que su papá se siente con ella y le diga porqué dejó de verla”, asegura ella.

“Darte cuenta que vos podés, eso es lo que te saca adelante. Alejarte de esa persona que te hace tanto mal. Mirarte en un espejo y decir ‘¿por qué? Si la vida es tan linda’”, dice la joven.

Embed

En muchos de los casos, la dependencia y violencia económica constituye un factor determinante y uno de los principales impedimentos para salir de ese círculo de violencia. Reconoce que cuando las mujeres víctimas de violencia están en ese lugar “no hay palabra que alcance, no hay razón” y, por eso, cree que lo más importante es “quererse a una misma”.

Es en este contexto que sus familias, amigas y organizaciones feministas se convierten en redes de contención, una especie de salvavidas para animarse a denunciar y cortar con el círculo. “Es muy difícil salir porque estás ciega, no escuchás a tu entorno que siempre te lo dice. No escuchás hasta que llegan estos momentos tremendos, en mi caso tuve que recurrir a agrupaciones”, cuenta Melisa, de 34 años, luego de haber sufrido violencia psicológica y física por parte de su ex pareja y padre de su hijo. En este sentido, destaca la importancia de estar asesorada legalmente y poder recibir atención psicológica.

“Yo no podía trabajar. Él me decía ‘¿por qué vas a ir a trabajar? Te van a mirar el culo’”, cuenta Luciana, de 38 años, quien en 2012 escapó de doce años de violencia que sufrió en Bahía Blanca. “Te trabaja tanto la psiquis de una manera que vos sentís que todo es culpa tuya. Que los golpes son culpa tuya, que el que te diga cosas es culpa tuya”, afirma.

Su límite fue el día que los vecinos llamaron a la Policía por los golpes que escuchaban y, cuando llegaron a la casa, ella les dijo que no pasaba nada. “Ese día que yo le mentí a la Policía, dije hasta acá llegué. Les dije que estaba todo bien, pero sentí internamente que no. Yo sabía que eso estaba mal, pero no dimensionaba”, relata. Al día siguiente, fue a la Comisaría de la Mujer y, con sus dos hijos, se vino a Neuquén.

Luciana, con su experiencia a cuestas, dice que el mensaje para las mujeres que están atravesando una situación de violencia es “que empiecen a pensar que en realidad sí pueden salir, que piensen en ellas”. “Él no tiene porqué mantenerte. La primera que se va a cuidar sos vos, la primera que se tiene que querer sos vos. Si vos querés salir adelante, vas a salir adelante”.

“Después de toda la violencia que una vive, de ese mundo horrible y oscuro siempre hay luz. Se puede salir. Siempre hay alguien que te va a ayudar, amigas, profesionales que te den herramientas para poder salir”, expresa en ese mismo sentido Melisa.

La historia de las tres demuestra que lejos de ser casos aislados la violencia de género es una problemática social y arraigada en nuestra cultura. Poder denunciar, hablar, salir de esa situación es una tarea que requiere de las herramientas brindadas por el Estado y el Poder Judicial, ya que no se trata de una responsabilidad exclusiva de ellas, que se reconocieron víctimas, pero que frente a la revictimización saben que son sobrevivientes de la violencia machista. Esa misma que en nuestro país deja un femicidio cada 32 horas.

Recuadro-frases-página-12.jpg
148-provincial.jpg

LEÉ MÁS

Desde el primer Ni Una Menos hubo 28 femicidios

Violencia de género: presionan por la ley de emergencia

Lo más leído

Leé más

¿Qué te pareció esta noticia?

50% Me interesa
0% Me gusta
50% Me da igual
0% Me aburre
0% Me indigna

Noticias relacionadas

Dejá tu comentario