Un estadounidense afroamericano, de 66 años, lleva casi 50 años detenido por una violación que asegura que no cometió y ahora, la víctima admitió que pudo haberse equivocado de delincuente.
En enero de 1974, cuando apenas tenía 19 años, el identificado como Tyrone Clark fue condenado a cadena perpetua tras ser hallado culpable de asaltar, secuestrar y abusar sexualmente de una joven, llamada Anne Kane. La víctima logró escapar y tras realizar la denuncia, la Policía le mostró cientos de fotos e identificó a Clark. “Cuando llegué a la de él, sentí que me habían pateado en el estómago”, expresó la mujer.
Sin embargo, en el juicio, Kane dijo que el acusado no se parecía a su agresor. “Todos se ven diferentes cuando están disfrazado para el juicio”, le contestó en aquel entonces el detective. A su vez, la desaparición de pruebas y el testimonio de cuatro bomberos generaron que el joven sea declarado culpable.
Ahora, luego de que Kane reitere su duda, el abogado defensor de Clark y la Fiscalía solicitaron un nuevo juicio. Los argumentos para indicar la inocencia del hombre es la desaparición del semen y la ropa interior de la víctima, la tartamudez del sospechoso que no fue declarada por Kane y que el jurado que lo condenó estaba “compuesto exclusivamente por blancos” que se basó, discriminatoriamente, en “identificaciones raciales”.
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