Los comerciantes, en jaque luego del tarifazo de energía

Buscan alternativas para no trasladar el aumento a los productos. Llegaron boletas de hasta $5000.

Neuquén.- El tarifazo de la energía eléctrica fue para muchos un número más que se incrementó en la lista de gastos mensuales, en un contexto de alza generalizada de los precios. Pero para muchos comerciantes, que toman electricidad como un insumo fundamental para su trabajo, las subas de hasta el 80% complicaron su actividad y los obligaron a trasladar el gasto a los productos que ofrecen.
Las carnicerías de la ciudad cuentan con heladeras tanto en el frente de los locales como en el sector trasero, donde guardan la mercadería de noche. El último mes, las facturas llegaron con costos de entre 3 y 5 mil pesos, entre un 30% y un 80% más que en el verano. Eso, sumado al aumento de los valores de los mayoristas, los obligó a modificar los carteles con los precios.

"Yo siempre digo que a la adversidad hay que ponerle trabajo", señaló el carnicero a cargo del local de Belgrano y Bouquet Roldán, que ahora abre su negocio 14 horas corridas para atraer a más clientes y conseguir que el aumento en el volumen de las ventas compense la menor ganancia.

Como tiene muchas heladeras, el carnicero pagó una factura de casi 5 mil pesos de luz, y al aumento le sumó los precios más caros que llegan de los proveedores. "Yo trato de vender barato y de ofrecer cortes económicos para que la gente siga comprando", explicó al tiempo que señalaba un corte de cerdo que vende a unos 60 pesos por kilo.

Dilema: Si trasladan la tarifa a los costos, no venden. Si la absorben, casi se quedan sin ganancia.

En otras carnicerías el testimonio se repite: pagan 3500 o 4000 pesos por cada factura y les afecta en los gastos fijos de cada mes, a los que se suman el pago del alquiler y los sueldos de los empleados.

Desde el frigorífico SR indicaron que aún no pagaron las facturas con aumentos, pero que en el futuro van a analizar cómo incidirá el tarifazo en el precio final de cada producto. "Yo creo que no fue muy notorio el aumento, lo que sí nos hace daño es una recesión muy fuerte en las ventas", enfatizó su dueño.

Por su parte, Carlos Roberti, que trabaja en el rubro de heladerías, señaló que si bien el aumento "indudablemente impacta en el comercio", la región contaba con tarifas más actualizadas que otras provincias del país.

Las fábricas de hielo también dependen casi exclusivamente de la energía eléctrica. Si bien los comerciantes vieron los tarifazos con preocupación, los aumentos llegaron en la temporada baja, por lo que no los sintieron tanto.

"Ahora está más parada la venta y prendemos las máquinas sólo una vez por semana para tener stock", aseguró Marcelo, de la hielera M y M. En el verano, cuando produzcan todos los días, la suba se va a notar. "Somos una empresa chica y tenemos que aumentar los precios para subsistir", aseguró.

El drama de los frigoríficos

Muchas empresas utilizan el suministro eléctrico como insumo, pero para los frigoríficos independientes de fruta, que se dedican a ofrecer el servicio de frío, las nuevas tarifas tuvieron un impacto fundamental.

María Angélica Martínez está a cargo de un frigorífico de Allen y explicó que las facturas llegaron con 195% de aumento que se notó, sobre todo, en marzo, cuando ingresa más fruta a las cámaras. Según detalló, la energía venía perdiendo participación porcentual en el costo del frío, que muchas veces era superada por los salarios. Con estos valores, la situación va a cambiar.

El tarifazo llegó luego de un 2015 muy malo para la fruticultura. "Mucha fruta no se puede vender y se entregó a las fábricas a un valor que no cubre el precio del frío", señaló Martínez y compartió su expectativa de tener mayor fluidez en las ventas para poder revertir la crisis. "Siempre hay que apuntar a la buena calidad para no tener problemas de comercialización; ahora venimos muy lastimados", confió.

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