A dos años del comienzo de la pandemia de coronavirus, la situación epidemiológica en Neuquén presenta una baja exponencial de contagios y desde hace algunos meses el alivio en las terapias intensivas de los hospitales y centros de salud de la provincia. En este contexto, los hospitales de la ciudad de Neuquén volvieron a funcionar como antes del inicio de la pandemia. Especialmente por la presencia de patologías de la época otoño-invierno que, según los especialistas consultados, es la que tenían en la prepandemia; es decir patologías respiratorias como bronquiolitis, resfrío común, anginas y una gran circulación de la influenza tipo A.
Actualmente el Hospital Castro Rendón, el de mayor complejidad de la provincia, no tiene ningún paciente Covid internado en su terapia intensiva. Según afirmó Adelaida Goldman, directora asociada de Servicios Médicos del hospital, se atiende la misma cantidad de pacientes que antes de la pandemia. Y ofrece un cuadro de la actual situación: “Estamos en otra etapa de la pandemia, con otros números de incidencia de casos de Covid, con otra capacidad de respuesta y con toda la patología no Covid que había quedado en stand by y retomando las atenciones ambulatorias de todo el sistema tanto público como privado en sus diferentes niveles de complejidad”.
Goldman aseguró que tienen abiertos más de cuatrocientos consultorios por día de las diferentes especialidades en los cuales reciben pacientes adultos como pediátricos. “Volvimos a la normalidad con la fragilidad de un sistema que está tratando de reorganizarse con los recursos que quedaron”, sostuvo la médica. Además, señaló que actualmente hay más camas habilitadas que antes de marzo de 2020, muchas de las cuales se abrieron durante la pandemia “que hoy se reconvirtieron en pacientes no Covid”.
Goldman describió que la pandemia encontró un sistema de salud “que mostró que tanto las instituciones como las personas éramos muy frágiles, que podía pasar algo y que no íbamos a poder tener respuesta”. Agregó que esa fragilidad del sistema de salud provocó “que cambiemos paradigmas en esta transición y ante el aumento de la demanda cómo readaptamos los sistemas sanitarios para dar respuesta de lo que quedó, de lo que hay cuando ya no todo es igual. La realidad es que sigue habiendo un sistema de salud, sigue habiendo demanda y sigue habiendo patologías. La pregunta sería: si no somos iguales, cómo podemos ser mejores”.
Goldman precisó que la actual demanda en el hospital “son de pacientes con patologías agudas pero hay muchas crónicas, por ejemplo pacientes diabéticos con diagnósticos recientes, quirúrgicas que se detectan en los controles y que antes esos dolores estaban naturalizados, por eso la importancia de los controles para adelantarnos a patologías más graves”.
En relación al recurso humano, Goldman subrayó que si bien en pandemia se incorporaron profesionales “también muchos dejaron el hospital, fundamentalmente en los sectores críticos, como terapias y emergencia, porque han elegido ganar más pero trabajar menos para mantener la salud mental que la pandemia vino a interpelarlos”.
Resumió que el hospital ha aumentado la capacidad de respuesta a la demanda de pacientes, “con mayor capacidad de camas, con un recurso humano readaptado, con faltante en algunas especialidades críticas que no solo es una coyuntura que atraviesa Neuquén sino todo el país”.
Federico Molina, médico general y jefe del área ambulatoria del Hospital Heller, también afirmó que el escenario es similar al que se presentaba antes del inicio de la pandemia en cuanto a la demanda de pacientes que se atienden en el centro de salud ubicado en el oeste de la ciudad. “Cuesta poner en funcionamiento y reactivar actividades que no se hicieron en estos dos años de pandemia para tratar de llegar otra vez a la normalidad”, expresó.
Actualmente el hospital no tiene pacientes Covid internados. Según Molina el último paciente fue dado de alta hace dos semanas. Recordó que en los momentos del pico de contagios de coronavirus debieron dividir la guardia del hospital en guardia respiratoria y los pacientes que no eran respiratorios y que no presentaban sintomatología del Covid eran asistidos en un lugar apartado.
“Ahora con la baja de casos de Covid y con la aparición de las enfermedades respiratorias se unificó todo porque desde hace tres semanas comenzó a ingresar muchos pacientes respiratorios, con un mayor porcentaje de pediátricos como también adultos”, describió. Agregó que en el Heller se están atendiendo muchos pacientes con bronquiolitis, enfermedades respiratorias, en su mayoría virales, pero también anginas y neumonía.
Cuando se produjo la primera ola de contagios, Molina se sumó a las guardias “para estar al pie del cañón junto a mis compañeros”, subrayó.
Por otra parte, señaló que actualmente en el Hospital Heller aún se mantienen ciertos protocolos de prevención porque “los síntomas de Covid y los de la gripe, que en este momento está circulando mucho, son muy parecidos; por lo tanto estamos muy atentos para hacer un buen diagnóstico”.
Como antes de la pandemia y a medida que se fueron levantando las restricciones “aumentaron los casos de traumatismos por accidentes de tránsito, las intoxicaciones por ingesta de alcohol o sustancias y casos de salud mental”.
Molina afirmó que en sus años como estudiante nunca imaginó que iba a ejercer su profesión en una pandemia. Dijo que “la experiencia ha sido muy buena a pesar de todo lo malo que produjo, pero uno aprende en estas situaciones difíciles y las enseñanzas que deja en cuanto al crecimiento del grupo de trabajo como también en la vida de los pacientes. Uno como médico sabe que va a convivir cotidianamente con eso y desgasta mucho pero acompañado de profesionales se puede sobrellevar”.
La depresión y la ansiedad, los efectos invisibles
“Los efectos que dejó el Covid y la pandemia, que aún no terminó, los vamos a ver con el tiempo, ahora es temprano para sacar conclusiones”, aclaró el psiquiatra Ariel Baicich, jefe del Servicio de Salud Mental del Hospital Castro Rendón.
El especialista señaló que los casos de ansiedad, síntomas depresivos y trastornos de pánico con el que llegan los pacientes a la consulta en el servicio “no los podemos relacionar en forma directa con el Covid o con las repercusiones del Covid pero cuando comenzamos a indagar resulta que tiene que ver con algún efecto, alguna marca que dejó este contexto de pandemia, como que vienen de una forma solapada”.
Puso como ejemplo una persona de 40 años que estuvo internado en terapia intensiva por Covid y que una vez que se recuperó comenzó con síntomas depresivos. “Al indagarlo comenzás a ver cosas que pueden tener relación con esa internación”, explicó.
El psiquiatra destacó que las repercusiones de la pandemia tuvo efecto en los adolescentes. “Es una población que en la época del aislamiento perdió todo tipo de vínculo con sus pares y eso provocó una repercusión importante”, aseguró. Si bien no aumentaron las consultas de estos pacientes, Biacich comentó que “algunos de los pacientes cuentan lo que les pasó en pandemia o conocen de algún compañero o los familiares cuentan que su hijo está encerrado o le cuesta relacionarse ahora que la escuela es presencial”.
Consideró que, a pesar de la baja de contagios y el alto porcentaje de población vacunada contra el Covid, “la pandemia no haya finalizado provoca incertidumbre y ansiedad, hay cierto grado de no saber qué va a pasar”. “En lo que respecta a la salud mental, tenemos que estar atentos y preparados para recibir a quienes demanden atención”, agregó.
Expresó preocupación por el aumento del consumo de alcohol y de sustancias tóxicas, violencia familiar y separaciones.
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