Los kilos de más aterran a la mayoría de las chicas

Números preocupantes de una encuesta entre adolescentes argentinos.

Buenos Aires.- La primavera está instalada. Los primeros calores se hacen sentir y con ellos llega el tiempo de la natural exhibición del cuerpo. Pero si hay una etapa de la vida en que la disconformidad con el cuerpo queda de manifiesto -y por eso esta época del año inquieta-, es la adolescencia, una etapa de cambios drásticos en la vida en la que cobra mucha, demasiada importancia la mirada de los otros.

33,9% de los adolescentes varones también dijo sentirse atemorizado con la idea de ser gordo.

De ahí que una reciente encuesta realizada por la Asociación de Lucha contra la Bulimia y la Anorexia (Aluba) entre mil jóvenes argentinas de colegios secundarios preocupe por su contundencia. Según el relevamiento realizado en 19 establecimientos de la Ciudad de Buenos Aires y el Gran Buenos Aires, al 55,64% de las adolescentes con patrón normal de alimentación les preocupa estar gordas.

55,6% de las adolescentes consultadas confesó temor a ser gorda y el 33,4% aseguró verse excedida de peso.

La encuesta, además, arrojó otro dato que preocupa y es para tener en cuenta: el 28,25% de los alumnos que participaron del estudio admitió sufrir desórdenes de índole alimenticia.

Algunos de los resultados demostraron que en mujeres jóvenes con patrón normal de alimentación, el 55,64% sentía temor de ser gorda, mientras que al 51,43% la atemorizaba la posibilidad de subir de peso.

El estudio de Aluba fue realizado entre mil estudiantes secundarios de la Ciudad de Buenos Aires y del Gran Buenos Aires.

A su vez, el 40,65% respondió que se sentiría mejor si fuese más delgada y el 33,44% aseguró verse gorda aunque su entorno afirma que está en peso o incluso por debajo de lo normal.

Al ítem "pienso en la comida, cuándo comeré y cómo lo comeré", el 55,08% respondió de manera afirmativa, lo que demuestra un fuerte interés por el tema.


También los varones

La encuesta confirma, además, una tendencia que ya se venía viendo en los últimos años: los desórdenes alimenticios no son patrimonio de las chicas. Al ser consultados para este trabajo, el 33,92% de los jóvenes varones con patrón normal de alimentación también dijo sentirse atemorizado por la idea de estar gordo, mientras que al 35,44% lo preocupa la posibilidad de subir de peso. Y el 40,75% de los adolescentes varones consultados respondió que piensa en forma recurrente en la comida, en qué comerá y cuándo la comerá.

"Los resultados extraídos de los alumnos que tienen un patrón normal de alimentación no hacen más que corroborar el lugar que ocupa la figura y la alimentación en la vida de los adolescentes", analizó el licenciado Marcelo Bregua, psicólogo clínico y coordinador general de Aluba.

Tras asegurar que es sabido que "el humor y las conductas en esta etapa de la vida pueden estar modificados por la percepción de la imagen corporal y la opinión del otro", Bregua señaló que "si a esto entonces se le agrega la presión social, tanto de los pares como del mundo en general, el resultado que se obtiene es preocupante".

Y concluyó: "Los datos obtenidos tienen que ser tomados como un punto de partida para elaborar estrategias que ayuden a los adolescentes a no caer en esta problemática, y para que la legislación vigente, como la ley de talles, empiece a ser cumplida".

En definitiva, un problema adolescente en el que deben involucrarse decididamente los adultos.

85 blogs "proana" y "promía" en castellano

Los blogs "proana" y "promía", que muestran la anorexia y la bulimia respectivamente como un modo de vida, se extienden aquí sin control en la web mientras que otros países comienzan a regularlos. Brindan consejos para adelgazar, sobre cómo engañar a los padres o al médico, e incluso hacen torneos para ver quién baja más kilos en una semana.

Sorprendente: se puede bajar de peso yendo al trabajo en colectivo

Sorprendentemente, un estudio presentado en la conferencia anual de la American Heart Association concluyó que viajar al trabajo en transporte público sería mejor contra la hipertensión y la diabetes que hacer el viaje a pie o en bicicleta.

Ahora ¿es posible adelgazar viajando en colectivo? "Claro que sí -dice la doctora María Emilia Mazzei, asesora nutricional de la Fundación Cardiológica Argentina-. La gente cree que la solución para la obesidad es ir al gimnasio, pero no es consciente de la cantidad de calorías que suma la vida sedentaria".

Según los datos que aporta Mazzei, si una persona hace la cama todos los días, baja de su edificio por la escalera y de lunes a viernes toma el colectivo dos paradas más lejos y se baja dos paradas antes, al mes habrá bajado medio kilo y al año, seis kilos.

El cálculo que hace es el siguiente: se consumen 4,2 calorías por minuto de caminata o actividad física. "Hacer la cama insume unas 15 flexiones. Bajar tres escaleras equivale a subir una. Retrasar unas paradas implica caminar 32 cuadras diarias. Si se suma todo, ya se hacen 24 minutos de ejercicio de ida y otros 24 de vuelta del trabajo. Son 200 calorías menos por día, 1000 por semana, 4000 por mes. Para bajar un kilo de grasa se requiere quemar 7650 calorías. Es decir que en un mes se habrá bajado al menos medio kilo, casi sin darse cuenta", dice Mazzei.

Fuente:

¿Qué te pareció esta noticia?

Noticias Relacionadas

Deja tu comentario

Lo Más Leído