Los neuquinos, locos por los chiches nuevos del arbolito

Se impone lo top. Hay un aumento del 20% respecto del año pasado.

SofÍa Sandoval
ssandoval@lmneuquen.com.ar

NEUQUÉN
Con el pelo rubio y el rostro cubierto por una gruesa capa de maquillaje, Graciela supervisa en la caja todo lo que va a comprar: un set de adornos rojos, unas guirnaldas que imitan hojas nevadas y dos gorros de Papá Noel con luces led. Ella es una de las tantas clientas que llegan a los bazares y cotillones neuquinos para proveerse de todo lo necesario para el martes, el día en que se armará el pino de Navidad. Este año, a causa de la presión inflacionaria, los precios presentan una suba del 20% con respecto al 2014.

Graciela está a cargo de una pollería en Villa Regina, pero su verdadera pasión es decorar. Por eso, aprovecha las fiestas para aplicar todo lo que aprendió en su curso de decoración y, según dice, contagiar a los clientes con el espíritu navideño.

"Vengo todos los años a Neuquén porque acá encuentro cosas nuevas, mientras que en Regina se repite todo", dijo la mujer y le asintió con la cabeza a la cajera, que le mostraba un pequeño pesebre dorado para colgar. "Para la puerta del local", aclaró en un gesto de complicidad.

A Neuquén viene gente de otras localidades porque, según dicen, encuentran todo lo nuevo en cuanto a tendencias, desde pinos a decorados.

En coincidencia con el Día de la Inmaculada Concepción de María, el martes es el momento destinado a armar el árbol y el pesebre. Por eso, los comercios neuquinos ya comenzaron a vivir el clima festivo con las primeras ventas de artículos de Navidad, así como opciones que renuevan la oferta de cada año.

El rubro de los pinos viene cargado de nuevas propuestas: plegables, de alambre tejido, de colores vibrantes como fucsia y azul, y hasta pinos eléctricos con luces led y ramas de fibra óptica. "La gente siempre se lleva la novedad, este año vinieron pinos de colores y volaron", indicó Miriam, la encargada de un cotillón sobre calle Planas.

El local también ofrece propuestas nuevas para adornarlo. "Acá influye la moda y ahora se usa mucho decorar los pinos con flores", dijo mientras señalaba una gama variada de flores de tela y de papel con los típicos tonos rojo y dorado. Además, se venden hadas de tela y cupcakes, helados y caramelos de goma espuma.

Katya sostiene un par de cartulinas verdes y rojas. "No nos dieron mucho presupuesto para decorar la oficina, así que optamos por algo casero", indicó la joven con su mirada aguda y el rostro cubierto de pecas. "Vamos a hacer algunos recortes y decorarlo con guirnaldas", proyectó.

Para Jorge, el encargado de un cotillón sobre Avenida Olascoaga, "los precios están carísimos" y representan un aumento del 20% con respecto a 2014. Además, como la mayoría de los adornos son importados, este año llegaron más tarde a las tiendas porque, según contó, las distribuidoras especulan con los precios. "La mayoría de los pinos, en cambio, son de fabricación nacional", dijo.
Para Paola, el espíritu navideño se acabó. Observa la góndola con los ojos cansados y se frustra: "Yo veo todo igual que el año pasado". Sin embargo, se esfuerza por mantener la ilusión para los más chicos de la familia. "La de tres años ya me pregunta qué significan las figuras del pesebre y está esperando la Navidad", aclaró.

Los orígenes
Tradición pagana

Aunque lo llamamos pino de Navidad, la costumbre de decorar un árbol para las fiestas remonta su origen en una tradición de los celtas. Cada 21 de diciembre, cuando inicia el solsticio de invierno, ellos decoraban un roble, su árbol sagrado. Esas costumbres se extendieron por Europa y luego, con la inmigración, llegaron a América Latina. En un intento por conjugar las costumbres paganas con las religiosas, el catolicismo impuso que la decoración se hiciera el Día de la Virgen.

Algunas cifras

50 a 6000
pesos es la gama de precios de los pinos de Navidad.

Hay para todos los gustos. Vienen de distintas alturas, colores y formas de armado. Incluso algunos ya traen luces incorporadas y hasta ramas de fibra óptica.

3 a 39
pesos es lo que salen las tradicionales bolitas.

Aunque en cada temporada surgen nuevos adornos, las tradicionales esferas de colores no pierden vigencia y son buscadas por los neuquinos. Vienen de distintos colores y texturas.

30 a 250
pesos es la variedad de tarifas de luces navideñas.

Las más baratas son las tradicionales luces de arroz, aunque la nueva moda -y más cara- es usar luces led, que brillan más y demandan un menor consumo de energía.

Las compras sobre la fecha ya son un clásico en la ciudad

NEUQUÉN
Aunque aún las ventas están tranquilas, en un bazar de la calle Mitre esperan hacer una diferencia los próximos fines de semana. "Recién ahora empezamos a vender y lo que más lleva la gente son los pinos", dijo Carla, la encargada del negocio.

Los primeros en aprovisionarse de adornos son los comerciantes que decoran las vidrieras al inicio del mes. Por su parte, las familias siguen comprando incluso después del 8 de diciembre.

"A veces compran todo después del 20, cuando cobran el aguinaldo", dijo Jorge, y aclaró que siguen vendiendo artículos navideños hasta el 22 de diciembre. Miriam coincidió: "Vienen a comprar cuando ven que se acerca la Navidad y todavía no tienen nada, así que se llevan el pino tal cual está en la vidriera".

Los comerciantes aclararon que hay poca gente que se lleva todas las decoraciones el mismo año.

Según explicaron, por lo general, la gente sólo compra algunos adornos nuevos y reciclan la mayor parte de lo que tienen del año anterior.

"Lo más raro que nos pasó fue vender un pino en enero", se rió Jorge y aclaró que el comprador era el administrador de un consorcio que decidió llevarse uno luego de pasar las fiestas sin decorar el edificio.

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