El tema de la prohibición del ingreso a las áreas protegidas con mascotas volvió a ponerse sobre el tapete en el arranque de este 2022, en medio del boom turístico que vive la cordillera neuquina y luego de un incidente ocurrido recientemente en el Parque Nacional Lanín, cuando un guía le advirtió a un grupo de personas que podrían ser sancionadas por recorrer con sus perros los senderos de Laguna Rosales, en las inmediaciones de San Martín de los Andes.
Tal como sucede con otras situaciones derivadas de la falta de compromiso en material ambiental- fundamentalmente vinculadas al hábito de no llevarse los residuos o de hacer fuego en los lugares en los que no está permitido- la problemática del arribo a los Parques Nacionales con perros y gatos viene de larga data y se recrudeció más aún en los últimos tiempos con el crecimiento demográfico y de las visitas turísticas. Todo en un marco - auspicioso, por supuesto -en el que este tipo de animales vienen ganando terreno en materia de cuidados como importantes integrantes de la familia, que desde luego lo son.
Muchos no lo saben, otros sí, pero no logran entender bien por qué no pueden disfrutar la naturaleza y los paisajes de ensueño con ese ser amado.
"Hay un reglamento que salió en el 2012 y además toda una explicación para comprender los fundamentos. Los Parques Nacionales son áreas naturales protegidas en las que se busca preservar la fauna y la flora nativa. Los perros y gatos son exóticos en ese tipo de ambientes y generan conflictos de diversa índole", señaló la guardaparque Luciana Escurra, en diálogo con LMNeuquén, haciendo hincapié en el desequilibrio que producen en los distintos ecosistemas que se mantienen gracias al aporte de cada ejemplar nativo, incluso aquellos invisibles o considerandos insignificantes por muchas personas.
La guardaparque encargada de la seccional Bandurrias de San Martín de los Andes advirtió sobre los riesgos de predación y acoso a otras especies. "El gato caza aunque no tenga hambre, lo hace por instinto. Caza abejorros, insectos, aves. Los perros suelen perseguir, ir de un lado para el otro y eso ahuyenta a otros animales del lugar. Aunque vayan con supervisión, ladran y eso afecta el ambiente", remarcó y agregó que incluso el olor espanta a la fauna local, sensible a su presencia.
El costo de la infracción
Salvo contadas excepciones, el reglamento de Parques Nacionales, considera que el ingreso con perros, gatos y otros animales exóticos a un área protegida constituye una infracción que puede ser penalizada con multas económicas.
"Las penas administrativas serán graduadas en cada caso según las circunstancias, la gravedad de la infracción y los antecedentes del infractor", explicó Salvador Vellido, intendente del Parque Nacional Lanín, al ser consultado por este diario, luego de precisar: "El rango que tenemos para sancionar infracciones va de los 500 a 500 mil pesos".
"El Intendente competente aplicará, de corresponder, las sanciones administrativas, debiéndose asegurar el debido proceso. En caso de verificarse que un perro ha mordido a una persona o cazado ejemplares de fauna silvestre, y que el tenedor o propietario del animal ha omitido retirarlo de la jurisdicción de la APN, después de haber sido intimado a ello, la Intendencia del Área Protegida, efectuará inmediatamente denuncia criminal por desobediencia, ante el Juzgado Federal que corresponda", se establece el anexo de la Ley N° 22.351.
Anécdotas y más motivos para evitar la presencia de perros y gatos
"Hace un par de meses atrás, unas personas subieron al cerro Colorado con su gato y se les perdió. Estuvo perdido más de un mes y por suerte tuvo un final feliz porque apareció lejos del lugar", contó la guardaparque Luciana Escurra, al recordar algunos episodios vinculados con esta problemática.
Luego de destacar que los desechos también son un factor a tener en cuenta ya que transmiten enfermedades, expresó: "En Argentina los animales silvestres no tienen defensas para esto, en otros países quizás sí. Eso hace que la presencia de perros y gatos les afecte mucho más", manifestó.
La guardaparque comentó a su vez que existieron situaciones en la que un conjunto de perros mató ovejas de pobladores rurales. "En Trompul hubo un incidente hace unos años por eso no se permite el ingreso con perros. Algunos dicen ´¿por qué si ellos tienen perros, yo no puedo ingresar con el mío'?'. Bueno, primero porque es propiedad privada. Además los perros de campo están acostumbrados y no les hacen daño a otros animales de campo", postuló y agregó que en algunos parques se llegado a registrar jaurías que atacan en los bosques. "Acá no se ha visto, pero en Tierra del Fuego hubo problemas con eso. Allí no permiten perros. Tampoco tienen pobladores dentro del parque, es mucho más definido ahí", diferenció.
En cuanto a por qué no se puede llevar perros y gatos a laguna Rosales sostuvo: "Mucha gente no sabe que es un área protegida". "Es un sitio elegido por las aves para nidificar, muchas de ellas son migratorias y la presencia de perros y gatos genera disturbios", dijo y puso como ejemplo los baños en las zonas con juncos que afecta los nidos o la afectación de huevos.
"En la laguna Rosales hay 69 especies registradas, es un lugar privilegiado donde se puede observar las aves en su entorno. Es importante que se preserven todas las especie porque todas cumplen una función en ese ecosistema, son ambientes frágiles que regulan el clima, por eso es tan importante conservarlos de la mejor manera posible", indico poderando la actividad que se realizó el pasado miércoles 2 de febrero en dicho lugar para crear conciencia en el marco del Día de los Humedales.
"El hombre también genera disturbios, tira basura por ejemplo, hace fuego en lugares donde no está permitido y en eso también se debe trabajar", enfatizó Escurra. "A todos nos gusta vivir cerca de un Parque Nacional o visitarlo, pero no nos responsabilizamos, no tomamos conciencia que eso conlleva obligaciones, que hay un reglamento y que no podés hacer lo que se te ocurra. La toma de conciencia es un trabajo arduo que involucra a la comunidad, municipio, organismos de conservación y bienestar animal. No es algo que fácilmente se logra, tiene que haber acuerdos y convencimiento para implementar el reglamento. Es importante que la gente comprenda la importancia que tiene un área protegida", recalcó y agregó que es fundamental que los turistas se informen antes de emprender el viaje respecto a qué se puede hacer y qué no en los lugares que van a visitar.
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