El miércoles, el presidente Lula había dejado suponer su preferencia por el
avión francés frente a sus competidores sueco y estadounidense, en especial por
la transferencia tecnológica que aceptó París.
"Lo que les puedo decir, es que nuestras discusiones están muy avanzadas y
pienso que llegaremos a buen término con Francia", confirmó el presidente brasileño.
El mandatario acordó una entrevista conjunta al canal de televisión en francés,
TV5, Radio Francia Internacional y al periódico Le Monde, la que fue difundida
este domingo.
"Las discusiones con el presidente Sarkozy avanzan muy rápidamente. Estamos
en el buen camino, en la buena vía, tenemos una relación de confianza",
agregó.
"Todo el mundo sabe que una de las exigencias de Brasil, es tener acceso a
la tecnología", recordó Lula.
"No podemos comprar un avión caza sin poseer la tecnología y es justamente
porque pensamos producir una parte de este avión en Brasil. Tenemos una
importante empresa que es capaz de hacerlo", subrayó.
"Brasil está en una fase en la que tiene que tomar decisiones",
añadió Lula. Según los expertos, la decisión final de Brasilia debería
conocerse en octubre.
El avión Rafale, del constructor francés Dassault compite en una reñida
licitación con el Gripen del sueco Saab y el F/A18 Super Hornet del
estadounidense Boeing, por un contrato para la adquisición por Brasil de 36 aparatos
por una suma estimada en 4.000 millones de dólares.
El presidente francés debe llegar este domingo por la noche a Brasil para una
corta visita de Estado en la que espera obtener la primera y muy esperada venta
en el extranjero, del avión de combate francés de última generación.
Para convencer al gigante sudamericano, Francia aceptó en su oferta una
transferencia tecnológica juzgada "sin precedentes" y cuenta con que
los vínculos privilegiados entre los dos jefes de Estado ayuden a que Brasil
escoja el aparato francés.
Hasta el momento, la fabricante Dassault no ha logrado vender su caza
multifunción fuera de Francia.(AFP-NA).-


