Millos y xeneizes, en un duelo superclave

Por la sexta fecha del torneo local, River y Boca se verán las caras por primera vez en este año. ¿El que pierde se queda afuera?

Buenos Aires
En un fin de semana repleto de actividad deportiva, se pondrá en marcha la primera versión oficial del partido más importante del país en este 2016. River recibirá a Boca por la sexta fecha del torneo de Transición, desde las 17, en el estadio Monumental, con el arbitraje de Patricio Loustau.

El Superclásico tendrá muchos condimentos que complementarán la histórica rivalidad entre los dos equipos más grandes de la Argentina. Entre otras cosas, quien resulte perdedor dejará muy alejadas sus aspiraciones en el torneo local, mientras que el vencedor quedará prendido arriba. Ambos se ubican con 7 puntos en sus respectivas zonas, y caer derrotado significará comenzar a decir adiós en el doméstico.

Uno y otro están enfocados en la competencia de la Copa Libertadores, pero también obligados a sostener su protagonismo en el torneo local, de manera que no tienen margen para otra derrota, que en cualquier caso, significaría la virtual despedida en la pugna por el título.

Para ambos, una derrota significaría la virtual despedida en la pugna por el título.

River estuvo tres fechas sin ganar (dos derrotas y un empate) y se recuperó con la victoria frente a Independiente el lunes pasado, por lo que buscará la confirmación para achicar o al menos mantener la distancia respecto de Rosario Central (13), líder de la Zona 1.

Boca, que estrenará a Guillermo Barros Schelotto en el ámbito local después del empate sin goles ante Racing por la Copa, llega de caer ante ese mismo rival en la quinta fecha y quedó a nueve unidades del puntero de la Zona 2, Lanús.

Con respecto a los equipos, del lado del local no hay aún equipo confirmado, pero Gallardo prepara al menos dos cambios en la formación que le ganó a Independiente: Camilo Mayada o Nicolás Domingo por Joaquín Arzura, e Ignacio Fernández por el lesionado Leonardo Pisculichi, ambos en la mitad de la cancha.

Una tercera variante podría ser el ingreso de Sebastián Driussi por Gonzalo Martínez.

En Boca, por otro lado, también se perfilan dos modificaciones en relación con el debut del Mellizo el pasado jueves con la Academia: Rodrigo Bentancur por Marcelo Meli y Sebastián Palacios por Andrés Chavez.

OPINIÓN
A andar con pie de plomo

Hernán Castillo
Periodista de TN Deportivo

En la previa de estos partidos creo que realmente importa poco quién llega mejor. En este caso es River porque Boca tiene demasiados problemas: técnico nuevo y un primer partido muy malo. Parece mejor River, pero hay que jugarlo. Gallardo pone un buen mediocampo, con mucho juego con Fernández y Ponzio y muy rápido por afuera con Driussi y Mayada. Lo pongo a River un paso más adelante, pero la verdad es que las últimas veces que cada uno venía mejor pasó lo contrario, así que a andar con pie de plomo.

FRASES
"Ganando este clásico, te prendés en el campeonato. Voy a llamar a Macri para hacerle una apuesta".
Ramón Díaz El ex DT millonario se animó a apostarle al Presidente.
"Si era en la Bombonera, hasta le daba el empate. Le tomo la apuesta a Ramón. Me gustaría comer un asado con él".
Mauricio Macri El ex dirigente le contestó al símbolo de River.

CIFRAS
195
veces se enfrentaron por el torneo de Primera.
Boca ganó 72 veces y convirtió 268 goles por el certamen local. River, por su parte, ganó 63 veces y anotó 252 goles. Empataron las 60 restantes. Boca mantiene una paternidad de 9 partidos en el historial.
5 a 1
es el resultado más holgado en la historia.
En 1941, River le propició esa goleada a Boca y luego, en 1959, el Xeneize se la devolvió con mismo resultado. Algunos años más acá, en 1982, Boca volvería a ganarle 5 a 1 con goles de Ruggeri, Gareca y Córdoba.


Nacho espera que sea "lo más leal posible"

Buenos AIres
El volante de River Ignacio Fernández puso en su boca el anhelo de todos: menos violencia y más fútbol.

En los últimos Superclásicos, predominó el juego friccionado y brusco, generando encuentros con poco brillo y muchas expulsiones. Justamente en el último que dirigió Lousteau en el verano, Silva vio la roja a las 10 minutos por un patadón, al igual que Peruzzi. También son recordadas las entradas de Ponzio, Vangioni y Funes Mori en los duelos por la Libertadores, que esa vez el árbitro no castigó.

Por el bien del espectáculo, la reflexión de Nacho Fernández es la que hace falta.

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