Tras dos meses en órbita, el satélite científico Saocom 1B difundió hoy sus primeras imágenes del suelo argentino. Tomó fotografías con alta precisión de la Península Valdéz, en Chubut, y la Isla Grande, en Tierra del Fuego.
También mostró en detalle el Lago Salinas Grandes, ubicado en el límite entre Córdoba y Santiago del Estero, y el avance de los cultivos sobre la vegetación natural entre Salta y Chaco.
El Saocom 1B completó la primera constelación de satélites radar argentinos. Es el proyecto espacial más ambicioso en la historia de nuestro país y dos graduados de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional del Comahue, Guido Raggi Mir y Adrián "Tato" Marcellino, participaron de su diseño y fabricación.
El satélite se lanzó al espacio el 30 de agosto desde Cabo Cañaveral, en Estados Unidos. Cuenta con tecnología para determinar la humedad del suelo, prevenir inundaciones, monitorear cultivos y zonas forestales, verificar el tamaño de los glaciares y hasta establecer la profundidad de la capa de hielo en los polos.
Península Valdéz
La primera imagen captó la Península de Valdés en la costa de Chubut. El poder de penetración del radar SAR mostró el contenido de agua de la Salina Grande al Sur y del Salitral al Norte, tanto en la superficie como debajo del suelo, que se distingue en las fotos por los tonos azulados.
“También se observan en tonos muy claros los acantilados, captados por el radar durante una órbita ascendente. En contraste, se ven zonas muy oscuras en la costa, esto es debido a la poca profundidad de agua y la falta de viento, que aquieta el oleaje y no producen retorno apreciable de señal”, detallaron desde la Conae.
Al sur de la península, añadieron, “pueden observarse dos franjas oscuras que se corresponden con la erosión eólica del terreno, producida por dunas de arena que se desplazan por acción de los vientos”.
Lago Salinas Grandes
El Lago Salinas Grandes, está en el límite entre las provincias de Córdoba, Catamarca, La Rioja y Santiago del Estero. El radar del Saocom 1B penetró la capa superficial y tomó datos del contenido de agua, que se ven en tonos azulados. Hacia el norte y sur, en color más claro, se aprecian regiones de vegetación natural y establecimientos agrícolas con áreas circulares, por los sistemas de riego por pivote.
Vegetación entre Salta y Chaco
El satélite mostró una región de la provincia de Salta, en el límite con Chaco, con superficies cubiertas por vegetación natural que está siendo desplazada por otro uso de suelo. “La región cuadriculada corresponde a un establecimiento agrícola ganadero inmerso en el monte nativo, que se ve en tonos claros”, describieron desde la Conae. Agregaron que “el color interior de cada cuadrado indica distintos tipos y estado de cultivos”.
Isla Grande de Tierra del Fuego
El Saocom 1B mostró la Isla Grande de la provincia del Tierra del Fuego y, al sur, se distingue el Canal de Beagle y la isla Navarino, que está en territorio chileno. Desde la Conae detallaron que, “en la costa sur, se ve en tonalidades celestes la ciudad de Ushuaia” y se alcanza a divisar la pista del aeropuerto como una línea color negro.
“Dada la combinación de bandas del espectro electromagnético utilizada para esta imagen, la vegetación natural se ve en tonos marrones claros, mientras que la roca pelada, sin cobertura vegetal, se observa en tonalidades azuladas”, precisaron.
Aporta información “única en el mundo”
El proyecto Saocom está a cargo de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (Conae), que depende del gobierno nacional. Para el diseño y fabricación del satélite, se contrató a la empresa rionegrina Invap, donde trabajan los graduados del Comahue.
El director de la Conae, Raúl Kulichevsky, recordó que la información que genera la misión Saocom es “única en el mundo”, por la posibilidad de trabajar de manera complementaria con científicos de Italia. “Podemos combinar la información de los dos satélites Saocom argentinos con la de cuatro satélites italianos Cosmo SkyMed”, recalcó y subrayó que “ninguna otra constelación en el planeta que pueda producir y combinar el tipo de información que hoy tenemos”.
“Las imágenes que obtuvimos, y que estamos distribuyendo a una gran comunidad de usuarios, no sólo son acordes a los requerimientos dispuestos sino que incluso superaron nuestras expectativas”, agregó Laura Frulla, gerenta de Observación de la Tierra e Investigadora Principal de la misión Saocom.
El ministro nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación, Roberto Salvarezza, remarcó que están trabajando junto con otras áreas del gobierno, como la cartera de Agricultura, Ganadería y Pesca o Defensa y Seguridad “para que el conocimiento generado por nuestros satélites contribuya a mejorar la vida de las y los ciudadanos”. Destacó también “las posibilidades de comercializar en el exterior las imágenes y la información que provee la misión”.
A partir de ahora, el Saocom 1B seguirá con la fase de “commissioning” o puesta a punto del sistema por varias semanas más, hasta que llegue a su órbita definitiva y pueda iniciar la fase operativa. A partir de ese paso, el satélite generará información de alto valor, como un mapa de humedad de suelos, que servirá para la planificación agropecuaria y ambiental.
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