El Estado le había concedido los fondos en 2016, pero una falla en la orden detuvo el trámite. Quiénes resolvieron el caso.
Un hombre que pasó casi un año y medio en la cárcel siendo inocente y luego vivió una década en la calle debido a un error administrativo logró cobrar finalmente su indemnización de 109.000 euros en Italia.
El fallo a favor del damnificado había sido dictado en 2016 por el Tribunal de Apelación de Venecia, pero un error en el tipeo de su nombre en el documento oficial impidió que percibiera la compensación económica, dejándolo sin recursos, sin documentos y forzado a sobrevivir durante diez años en la vía pública.
La resolución del caso fue gestionada por los integrantes de la organización de asistencia jurídica Avvocato di Strada Treviso (Abogado de la Calle), entidad que reconstruyó el expediente, identificó la falla formal en la identidad del beneficiario y presentó la solicitud de rectificación que destrabó el cobro de la indemnización.
Por qué se trabó el trámite
La intervención del equipo legal se inició a partir del contacto establecido por el damnificado con la línea de asistencia telefónica de Avvocato di Strada Treviso. Los abogados analizaron los antecedentes judiciales y constataron que el derecho al cobro de los fondos permanecía firme desde la resolución emitida en 2016 por el juzgado interviniente.
"Cuando leímos los documentos, no podíamos creerlo", reconoció la abogada Isabella Arena, coordinadora de la organización con sede en la ciudad de Bolonia.
Además, cuestionó: "El derecho había sido reconocido por un juez diez años atrás. Solo faltaba que el nombre estuviera escrito correctamente. Por un error administrativo, que podría haberse corregido con una simple solicitud, una persona perdió diez años de su vida".
"Desde el punto de vista legal, no fue un trabajo difícil. Lo difícil fue comprenderlo. Quienes viven en la calle a menudo no tienen copias de sus documentos, no saben a quién acudir ni quién se encargue de su caso. Un solo contratiempo y todo se detiene. Nuestro trabajo consistió simplemente en reivindicar un derecho que ya les pertenecía", amplió la letrada.
Por último, aseguró: "Lamentamos profundamente que haya tenido que esperar tanto tiempo. Pero hoy estamos contentos".
"Esta suma no compensa el tiempo perdido, pero finalmente le da la oportunidad de encauzar su vida: una casa, documentos, un trabajo", completó la abogada.
De la cárcel a la calle sin escalas: los riesgos según un especialista
En un comunicado difundido por Avvocato di Strada Treviso, Antonio Mumolo, presidente de la Asociación de Abogados de la Calle, se refirió a la delicada situación que atraviesan las personas que dejan la cárcel.
"Quienes salen de prisión sin una red familiar, un trabajo o un hogar que los espere corren el riesgo de terminar en la calle en cuestión de días. Y es mucho más difícil salir de la calle que entrar en ella", expresó el dirigente.
En esa dirección, después de reconocer que el caso los "conmovió profundamente", añadió: "Unos pocos meses en la cárcel bastan para perder el trabajo, la casa y, a menudo, incluso a los seres queridos".
"Al salir, no tienes nada con qué empezar de nuevo y cargas con una sospecha que no se borra con una condena. Además, está la salud, tanto física como psicológica: la prisión afecta a cualquiera, y más aún a quienes saben que no deberían estar allí", destacó.
Y completó: "Lo más impactante de esta historia es lo poco que habría hecho falta para evitar que una persona viviera en la calle durante diez años. Al fin y al cabo, muchos de los casos que atendemos a diario son así: lo que para una persona común puede ser un pequeño obstáculo, para quienes viven en la calle se convierte en una montaña que escalar".
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