Veneno, bromas y dinastía: el asesinato del hermano de uno de los dictadores más oscuros del mundo
Kim Jong-nam murió envenenado por dos jóvenes que realizaban cámaras ocultas. Las sospechas caen sobre su hermano, Kim Jong-un, líder de Corea del Norte.
Un refusilo de flashes ilumina como el sol de verano al jefe de investigaciones de Malasia cuando hace un gesto abriendo los brazos durante una conferencia de prensa. Ese movimiento imita la forma con la que dos jóvenes terminaron su tarea luego de matar a Kim Jong-nam, hermano del líder y dictador de Corea del Norte, Kim Jong-un.
Esta muerte conmocionó al mundo y generó algunas convulsiones en las relaciones bilaterales de algunos países asiáticos, que hasta generó alteraciones en el juicio contra las dos acusadas.
Kim Jong-nam murió el 13 de febrero de 2017 en el Aeropuerto Internacional de Kuala Lumpur, Malasia, tras ser intoxicado con VX, una sustancia química de la más letales y tóxicas existentes.
El hermano del líder de Corea del Norte fue sorprendido por Siti Aisyah, oriunda de Indonesia, y Doan Thi Huong, de Vietman, que le inocularon el químico en los ojos, se fueron corriendo al baño, se lavaron las manos y se retiraron de la estación. Todo quedó registrado por las cámaras de seguridad. Pocos días después fueron detenidas y llevadas a juicio.
Alerta, spoiler: el documental que narra la historia
El documental Assassins, disponible en HBO Max, cuenta los detalles del hecho, por lo que desde estas líneas se realiza un spoiler de la historia. Quienes quieran ver el film están avisados.
Siti Aisyah y Doan Thi Huong fueron arrestadas pocos días después del crimen y llevadas a juicio acusadas de asesinato, que para las leyes de Malasia contempla una condena a pena de muerte.
Ambas jóvenes estaban destinadas a morir ahorcadas, de acuerdo a los primeros registros de la fiscalía, que estableció que habían asesinado a Kim Jong-nam, sabían de la toxicidad del VX, por eso se lavaron las manos, y luego escaparon, incluso mirando a las cámaras de seguridad de manera desafiante.
Pero las defensas de las acusadas comenzaron a dar cuenta de un plan más complejo, que involucra al régimen de Corea del Norte. ¿Por qué las jóvenes mataron a Kim Jong-nam? Fue el disparador, que desató una historia de bromas, traiciones y poder.
Jong-nam y Jong-un son hijos de Kim Jong-il, histórico líder norcoreano, pero tienen distinta madre. El primero nació en 1971, era el primogénito y favorito de su padre, por lo que estaba en la cima de la línea de sucesión. El segundo nació en 1983 y fue el heredero del poder.
Kim Jong-nam comenzó su carrera política en 1996 como ladero de Kim Jong-il, pero en 2001 fue arrestado en Japón junto con sus hijos por portar un pasaporte falso con el nombre Pàng Xióng, Oso Gordo en japonés. Vestía una campera con insignias estadounidense, cadenas de oro y argumentó que quería visitar Disney con su familia. Todo lo que en su país está prohibido. Este hecho terminó con su ascendencia al poder, lo obligó al exilio y dejó el camino allanado para que su medio hermano herede el trono.
La muerte de Jong-il en 2011 llevó a Jong-un al poder y a Jong-nam al peligro. El más joven de los hermanos impuso un régimen totalitario con beneficios para los habitantes, desarrollo industrial, apertura de las relaciones bilaterales, hasta se reunió con Donald Trump, pero con un fuerte impulso militar, armamento nuclear y basado en el miedo como factor de control, incluso con funcionarios y familiares.
Desde su ascenso, Kim Jong-un condenó a muerte a su tío y tutor, Jang Song Thaek, hasta entonces el segundo funcionario en importancia del régimen, por corrupción y adicción a las mujeres, al juego y las drogas, y sospechado por estar planeando un golpe de estado para llevar al poder a Kim Jong Mam; a O Sang Hon, viceministro de Seguridad Pública, por haber seguido las instrucciones de Jang Song Thaek; a Hyon Yong Chol, ministro de Defensa de Corea del Norte, por ser desleal tras quedarse dormido en un desfile militar; al viceprimer ministro, Choe Yong-Gon, por expresar su malestar con las políticas forestales, y al viceprimer ministro para Educación, Kim Yong Jin, por sentarse de manera poca apropiada durante una sesión del Parlamento.
Su hermano no fue ajeno a sus formas. Antes de su muerte, fue despojado de sus beneficios y sufrió algunos atentados contra su vida.
En 2017, Nam falleció envenenado. Tras recibir el químico, llegó hasta los guardias de seguridad, que los trasladaron al hospital del aeropuerto, pero 15 minutos después murió.
El juicio a las jóvenes acusadas
Siti Aisyah y Doan Thi Huong se conocieron en la cárcel. La primera vez que se vieron fue el momento en que murió Kim Jong-nam. Ambas compartían una historia común: habían dejado su país en busca de un futuro mejor y comenzaron a trabajar para una red de realizadores de cámaras ocultas de bromas en la calle.
Una de esos chascos consistía en sorprender a personas en la calle por la espalda y esparcirle perfume de bebé en la cara. Fue el truco mortal del hermano del líder de Corea del Norte.
Las jóvenes fueron detenidas por la muerte de Jong-nam, llevadas a juicio y acusadas de asesinato por la fiscalía. Sin embargo, sus defensas probaron su inocencia. Según la causa, ambas fueron contratadas para hacer los videos, y entradas para matar.
Los abogados lograron probar que ambas desconocían el reto final y fueron engañadas con hecho previos. En 2017, acompañadas por sus realizadores, en lugar de perfume se les colocó VX en las manos. Tras la broma el ardor las obligó a ir a lavarse.
El día que debían comparecer ante el juez, Siti Aisyah fue liberada luego de que la fiscalía retirara los cargos tras un acuerdo bilateral entre Indonesia y Malasia. Doan Thi Huong siguió acusada hasta que Vietman logró un acuerdo para que fuera solo juzgada por daños. También fue liberada. Las dos jóvenes regresaron a su país.
La mayoría de los autores intelectuales del crimen escaparon el mismo día del hecho a Corea del Norte, minutos después de la muerte de Jong-nam. Solo uno de ellos desapareció y su paradero es desconocido. El químico mortal fue realizado en un laboratorio ligado al régimen norcoreano.
La muerte de Nam quedó impune. El único sospechoso es su hermano.
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