Yanira Jalil era la única emergentóloga en El Chañar. Se enfermó dos días junto a su hijo asmático. Escribió una dura carta al sistema y a sus pacientes.
Yanira Jalil tiene 45 años, es médica emergentóloga y aún no sale de su asombro, en este contexto donde cree que el sistema le aplicó «tolerancia cero», en un hospital como el de San Patricio del Chañar donde faltan médicos y prestaciones en consultorios.
La médica empezó a trabajar el 14 de mayo como part time en el hospital. Se enfermó, también su hijo, y por un día de inasistencia le dieron de baja el contrato con el estado neuquino.
«Me dijeron que presenté un día tarde el certificado y que no me tomaban como justificación la enfermedad de mi hijo que es asmático. Era sólo un día. Dejé muchos trabajos para viajar hasta este hospital, soy de Cipolletti», dijo Yanira, en diálogo con LMNeuquén.
El caso muestra los claroscuros y la flexibilidad que tiene el sistema neuquino, para unos y otros. Mientras hay médicos que por distintas razones no van, y están amparados administrativamente, a otros el sistema no les tiene piedad.
«Como dicen, al que trabaja piedras te ponen», acotó en una dura carta contra el sistema.
La médica escribió una dura carta en las redes sociales acerca de lo ocurrido, que no cumplió ni dos meses de trabajo en San Patricio del Chañar, que la expulsaron como eventual.
«Lamento la situación sanitaria del pueblo, la conducción actual deja mucho que desear. Primero la salud de la comunidad y yo como médica generalista y emergentóloga, que vengo de otros hospitales de Complejidad 6, sólo mi misión era contribuir a mejorar la calidad de atención médica a los pacientes. Me fue imposible por cuestiones administrativas y burocráticas dentro del nosocomio», escribió Jalil.
Descargo de la médica
«El 14 de mayo fui designada como médica generalista y de emergencias para prestar en consultorio y emergencias. Como eventual tenía que cumplir siete guardias mensuales, de palabra», dijo la médica a este diario.
Jalil trabaja part time y cumple funciones en otros consultorios de la provincia de Río Negro, donde el sistema es distinto. Se formó en la especialidad como médica emergentología, algo que es requerido y que escasea en el sistema.
Según explicó a este diario, las autoridades de Recursos Humanos no le explicaron en detalles el sistema de carga digital de certificados médicos.
«Tuve una bronquitis y se enfermó mi hijo que es asmático; soy madre sola, me quedé haciendo tratamiento por 48 horas. Cuando presenté el certificado a las 72 horas me dijeron que no servía, que era una falta injustificada», explicó.
Presentó tarde un certificado
Jalil dijo que fue personalmente a explicarle la situación a la jefa de Zona Sanitaria I, Alejandra Espinosa, pero que no tuvo ninguna contemplación.
«El sistema es así, son tres faltas injustificadas, me computaron la mía y las dos de mi hijo», indicó Jalil, quien aseguró que había elegido San Patricio del Chañar porque le cerraba la propuesta en el sistema público.
«Existe una plataforma virtual de licencia, con tan poco tiempo en ningún momento me informaron de esa plataforma y cumplí las tres faltas por ser eventual», agregó.
La médica se despidió de sus pacientes y contó porque le dieron de baja a su contrato como eventual, en una corto paso por el hospital de San Patricio del Chañar.
«Desde el 1 de julio por cuestiones administrativas y de manera injusta me dieron la baja a mi contrato de medica generalista y emergentologa. Tuve mucha adherencia a la comunidad desde mi ingreso el 14 mayo, recibiendo quejas de la comunidad de lo difícil que es conseguir un turno, más de 60 llamados para una atención médica. Y eso da pena e impotencia. Mi situación de baja fue puramente administrativa por presentar un certificado médico de mi hijo enfermo fuera de las 48 horas», indicó.
Una carta con sabor amargo
Sostuvo que su desvinculación nada tiene que ver con su desempeño laboral, hasta el 1 de julio. «Fue administrativo y nada se relaciona con mi atención hacia la comunidad. Muchos de ellos me tomaron como médica de cabecera que con gusto de mi profesión siempre doy respuesta», dijo.
Y concluyó: «Y como dicen, al que trabaja siempre piedras le ponen, y no era mi misión, solo mejorar la atención y dar respuestas medicas. Desde ya muchas gracias solo quería en público conocimiento a mis pacientes».
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