Se trata del secundario vespertino que hace una semana se vio afectado por una balacera a pocos metros de la institución que causó pánico en la comunidad educativa.
Al cumplirse más de una semana de la balacera que tuvo lugar en las inmediaciones del CPEM 76, del barrio Melipal, este jueves a partir de las 19 la comunidad educativa cortó la calle Huilén y marchó por las calles para visibilizar la falta de respuesta al pedido de iluminación ante la falta de seguridad para volver a las aulas.
Docentes y equipos directivos acompañaron el reclamo de los estudiantes que concurren al secundario vespertino (de 18 a 23) a pocos días de una balacera entre bandas que tuvo lugar a pocos metros de la institución educativa que provocó pánico.
“El reclamo surge de la necesidad de los estudiantes para que se cumpla su derecho a estudiar. Ayer manifestaron en la reunión la necesidad de tener clases, que están suspendidas porque no se resolvió el problema de iluminación, porque a principio de año quedaron en resolverla y no lo hicieron. Es un problema de larga data”, explicó la directora del CPEM 76, Nancy Cisterna Antilef, a LMNeuquén.
Indicó que faltan comprar y colocar ocho luminarias, dos torres de iluminación y resolver el tablero dado que cuando quieren iluminar el patio, salta la térmica y se queda la escuela sin luz.
“Estamos exigiendo escuelas seguras para nuestros estudiantes porque no queremos ninguna situación de gravedad. El Consejo Provincial de Educación (CPE) plantea que la escuela segura está garantizada con un móvil y un policía en la esquina, para nosotros eso no es seguridad”, agregó la directora.
Para la docente, la seguridad comprende a “la dignidad humana y del cumplimiento de derecho. Sumada a la crisis social y económica donde no hay pleno empleo. Los estudiantes nuestros trabajan tres meses y luego se quedan sin trabajo y vuelven a la escuela”.
Antilef aclaró a LMN que “cuando hablamos de seguridad no hablamos de un policía en la esquina. Otro tipo de controles inherentes a otras instituciones. El debate pasa por qué definimos por seguridad”.
El martes pasado tuvo lugar el tiroteo en la puerta de la escuela y desde el día siguiente se suspendieron las clases, feriado largo de por medio, y la situación no terminó de resolverse para la comunidad educativa dado que esperan de las autoridades una respuesta integral.
La directora dijo que la falta de iluminación, unas porque se han roto y otras porque las han robado, afecta tanto a los estudiantes como a los docentes que salen a las 23 y afuera se encuentran con jóvenes robando celulares.
“Ya pasó una semana y no se solucionó. Queremos tener clases la semana que viene, no queremos que le pase nada grave a nuestros estudiantes, faltan 3 semanas de clases y queremos condiciones dignas de trabajo”, cerró la directora.
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