Llevan tiempo sin clases debido a un problema eléctrico, pero con el último temporal de viento los inconvenientes se incrementaron. Piden soluciones.
La Escuela 35 de Cajón de Almaza, lleva semanas sin clases por un problema eléctrico, pero desde el último temporal de viento los problemas para retomar las actividades se incrementaron debido a la caída de varios árboles afectó, entre otras cosas, la red de agua. Pese a que los chicos de la localidad van a clases a 15 kilómetros, quieren volver a su escuela.
Tanto los maestros como las familias de los alumnos de la institución aseguran estar atravesando una situación de mucha tristeza, ya que ven muy lejano la posibilidad de retomar la actividad escolar. “Aunque el viento provocó tanto destrozo, estamos con toda la energía y con ganas de trabajar para que esto salga para adelante”, aseguró la directora del establecimiento, Paola Sandoval.
Esto se debe a que, a pesar de que la actividad lectiva fue suspendida porque no tenían luz, en las últimas semanas el viento generó destrozos que complicaron la situación. “La escuela estaba rodeada de árboles muy grandes y antiguos que fueron derrumbados por las ráfagas que superaron los 120 kilómetros por hora durante el último temporal”, explicó la docente en declaraciones con Canal 7 Noticias.
Esto ocasionó que muchos de estos quedaran tendidos en el patio de la institución, generando situaciones de peligro para los niños que asisten allí. “No solo están los que se cayeron, sino también aquellos que quedaron tambaleantes o levantados y hubo que talarlos”, contó.
Pero esto no es todo, sino que el sistema de riego de agua para la escuela, debido a que muchos árboles fueron arrancados de raíz. "Por todo esto, los alumnos y alumnas van a otra escuela en Campana Mahuida, deben hacer 15 kilómetros. Es un trastorno llegar hasta la otra institución porque las rutas no están en condiciones y se demora casi 40 minutos en ir en vehículo porque la ruta está horrible”, apuntó.
La situación se encuentra más complicada dado que al problema eléctrico se le sumó el del suministro de agua. “Hay que arreglar toda la estructura de los tanques que abastecen la escuela. La conexión de también era subterránea y quedó debajo de los árboles, todavía no alcanzamos a sacarlos todos para ver la magnitud de los daños”, indicó.
Se destruyó un invernadero recién construido
Una de las asignaturas que se dictan en la escuela está destinada a que los alumnos aprendan a tratar y cultivar la tierra. Por eso habían logrado terminar la construcción de un invernadero hace un mes. Pero con el viento quedó destruido, por lo que solicitan la colaboración de aquellos que puedan sumarse a la reconstrucción.
Aunque quedó algo de la estructura de la construcción original, todo lo que tenían en su interior quedó aplastado, por lo que habrá que comenzar de cero. "Con lo que nos puedan ayudar va a ser muy importante para nosotros y para los chicos que quieren volver a su escuela y seguir con sus actividades normales", aseguró la directora.
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