Especialistas en bioquímica y medicina de Bahía Blanca y ciudades patagónicas buscan coordinar más aportes con centros de vanguardia en diagnóstico y tratamiento.
Un grupo de científicos del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) recorrió este viernes las instalaciones del Centro Oncológico Integral (COI) de Leben Salud, en Neuquén capital, para conocer sus últimos avances en diagnóstico y tratamiento integral del cáncer y comenzar a tejer redes hacia una articulación pública privada que permita aplicar más ciencia nacional a los centros de salud de la región.
Los investigadores del CONICET son especialistas en bioquímica, medicina y otras áreas vinculadas a la salud, y trabajan en institutos científicos de Bahía Blanca, General Roca y otras ciudades de la Patagonia. En su recorrida por las instalaciones del moderno centro de Leben Salud ubicado en el Parque Industrial de Neuquén pudieron conocer un nuevo concepto de tratamiento integral del cáncer que pone al paciente en el centro, mientras que todos los servicios médicos orbitan a su alrededor de manera interdisciplinaria para darle una respuesta completa a sus demandas de asistencia médica.
Ricardo Ruggeri, Director Técnico General de Oncología y Jefe de Física Médica de Leben Salud, fue el encargado de guiar a los visitantes por el centro de salud, que prevé una estructura total de 14 mil metros cuadrados, mientras que avanza en un proyecto para anexar otros 10 mil metros cuadrados de hotelería para los pacientes que requieran tratamientos más largos. El edificio alberga, además, equipos de la tecnología más avanzada para diagnosticar y tratar todos los tipos de cáncer, además de espacios de investigación, residencias en Física Médica y servicios adicionales como nutrición o psiconcología que apuntan a dar respuestas integrales para los pacientes.
Juan Pablo Cévoli, coordinador de CONICET en Patagonia, destacó la importancia de la visita para conocer los últimos avances en tecnología médica en la región e idear nexos de trabajo conjunto para potenciar todavía más la articulación pública privada en ciencia y tecnología. "Los indicadores de vinculación han mejorado pero es el principal desafío a futuro y, sobre todo, con una nueva gestión de gobierno que busca reducir el aporte estatal a la ciencia", dijo y agregó que los científicos locales buscan alternativas de financiamiento y la posibilidad de aplicar sus saberes a los espacios que ya tienen un foco puesto en la vanguardia tecnológica.
"Hicimos una recorrida con tres rondas de negocios y nos separamos en tres comitivas para hacer visitas", dijo sobre la llegada a Neuquén. "Buscamos conocer nuevos desafíos y encontrar qué servicios se pueden proveer desde CONICET", agregó.
De este modo, recorrieron un centro de salud que cuenta con los últimos equipamientos de empresas como Siemens, Elekta, PTW y C-RAD, entre otras, y que se convirtió en un referente en América Latina para evaluar tecnología de vanguardia que todavía no se comercializan. "Ya la construcción del edificio está pensado para desmontar las paredes, tender cables e instalar equipos nuevos en menos de una semana, cuando habitualmente eso lleva un mes", explicó Ruggeri sobre un campo que requiere cada vez más celeridad para adaptarse a los cambios tecnológicos.
En COI trabajan unos 100 profesionales de distintas disciplinas, que rescatan la posibilidad de trabajar en diálogo permanente para ser ellos los que provean servicios al paciente en lugar de hacerlo recorrer distintos centros médicos y laboratorios. "El tiempo vale oro, y esto les permite despreocuparse y hacer todo en el mismo lugar, muchos vienen desde lugares lejanos y en un sólo día pueden cubrir todo el diagnóstico", explicó el director.
La comitiva llegó acompañada de referentes de la Municipalidad de Neuquén y de la Agencia Neuquina de Innovación para el Desarrollo (ANIDE), que buscan convertirse en puentes entre las instituciones para favorecer la aplicación de ciencia local al tratamiento de los pacientes neuquinos y rionegrinos. Hoy, COI articula con una serie de entidades y empresas de medicina para tener una tecnología de punta no sólo en aceleradores lineales, resonadores o tomógrafos sino en un concepto médico que ayude a los pacientes a tratarse de manera efectiva y veloz.
"De parte de Elekta incorporamos una app de origen finlandes llamada Kaiku que está conectado a nuestro sistema de gestión: cada paciente la tiene en su celular y reporta sus síntomas, que se convierte en un sistema de telemedicina que acorta las distancia entre médicos y enfermeros con el paciente, informando sobre los signos en tiempo rea", dijo Ruggeri y agregó: "Se trata de información muy valiosa porque no tiene sesgos, nos permite saber todos los síntomas reportados por el mismo paciente durante y después del tratamiento".
El COI articula con empresas y organismos internacionales
Gracias a estos procesos de articulación, COI se convirtió en un referente de la región que aplica a ensayos clínicos para medicamentos muy costosos y que se encuentra formando a especialistas de diferentes países del mundo como reference sites de Siemens Healthineers y Elekta. "Puede venir un especialista de distintas ciudades del planeta y entrenar una competencia específica como radiocirugía por ejemplo", dijo el físico médico mientras recorría el piso superior del centro de salud, que está en proceso de construcción."
El acelerador lineal, un moderno equipamiento que permite tratar tumores con alto grado de precisión, requiere de un mantenimiento exhaustivo que se encuentra a cargo del INVAP. Además, se encuentra trabajando en proyectos de investigación en mamografía y RX de parte del Organismo Internacional de Energía Atómica (IAEA de sus siglas en inglés) y han construido una serie de alianzas con instituciones universitarias y empresas para recibir transferencias de tecnología de punta y ser pioneros en América Latina en la implementación de procesos innovadores.
Más allá de los equipos de vanguardia, desde Leben se propuso hacer un cambio de paradigma para involucrar a todos los profesionales en el tratamiento integral del paciente, que va desde la consulta con el oncólogo hasta la provisión de fármacos, los estudios de imágenes y los acompañantes terapéuticos que forman parte de su recuperación. A eso se suma un proceso administrativo que busca agilizar las autorizaciones y que permita a un paciente hacerse todos los estudios rápido y en un solo lugar.
Gisela García, integrante del INQUISUR, un instituto de Universidad Nacional del Sur y CONICET que desarrolla métodos de síntesis química para la salud y nanomateriales. "No conocía el lugar y me sorprendió la tecnología que tienen, conozco otros centros por imágenes de Bahía Blanca y esto es muy superior", dijo y aclaró que buscan oportunidades para desarrollar fármacos específicos para el tratamiento del cáncer junto con COI.
Una visita al Polo Tecnológico de Neuquén capital
Como parte del viaje, la comitiva también hizo una visita al Polo Científico Tecnológico que se construye en la ciudad de Neuquén y que apuesta a desarrollar la economía del conocimiento en la región.
Romina Miranda, directora técnica de la Unidad de Gestión, comentó que “esta jornada tiene que ver con la vinculación y la transferencia tecnológica que es algo fundamental que queremos desarrollar en el Polo. Se trata de poder transferir ciencia y tecnología a los distintos sectores productivos”.
Indicó que “venimos trabajando en el marco de las unidades de bi pertenencia de la Universidad Nacional del Comahue (UNco) y el CONICET con distintos institutos de investigación”, y también remarcó que “estamos muy contentos de que esto suceda. Se trata de empezar a practicar lo que va a ser la gimnasia fundamental que se va a desarrollar en este espacio y que apunta a diversificar la matriz productiva de la ciudad”.
Por su parte, el vicedirector del CONICET Patagonia- Confluencia, Luciano Carlos, expresó que “vemos que hay realmente una inversión importante y una política pública enfocada al sector científico y al sector productivo”. Aseguró que van “a acompañar y participar en este desarrollo”, y luego, en comparación con los otros espacios de materia científica de la región Patagónica, destacó que el Polo “tiene un desarrollo bastante importante”.
Más adelante, Diego Manfio, de Ingeniería SIMA, dijo que “estamos muy contentos de acompañar este proyecto desde lo privado para aportar a una ciudad y a una provincia que tiene todo, y una gran riqueza en Vaca Muerta que hay que ponerla cada vez más en valor a través de la ciencia, la innovación, la tecnología y el conocimiento”.
“Este es un gran proyecto y es algo que toda la región necesita, especialmente lo que es la ciencia aplicada a la salud que tenemos mucho por mejorar en toda la región”, resaltó Vanesa Shall, que trabaja desde el área de biomedicina.
Y señaló que “hay un gran camino para recorrer, no solamente de inversión del sector público-privado sino de cómo poder trabajar en conjunto, el mundo afuera va a otra velocidad y la idea es acompañar y llegar a ese lugar, y que esto sea un lugar de referencia para la biomedicina y ciencias biomédicas”.
En este sentido, hizo referencia a la importancia del Polo para la formación de profesionales específicos para todas las áreas que luego van a trabajar en el Hospital Norpatagónico “que será una realidad en la ciudad”.
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