La llegada de las bajas temperaturas obliga a reorganizar el placar y, en muchos casos, a renovarlo. Desde ya salir de compras implica todo un presupuesto. Los precios de la industria textil desde hace tiempo vuelan alto y no quedan ajenos a las continuas remarcaciones que son moneda corriente en el comercio en general, ya sea por inflación o porque subió el dólar.
A diferencia de otros productos, en los que se puede estimar rangos acotados, la ropa ofrece un amplio abanico de precios de una marca a otra, en la mayoría de los casos con un techo muy desdibujado. La dispersión de precios es total. No hay valores de referencia para ningún producto, ni relación de lo que se puede llegar a pedir por una misma prenda en una tienda como en otra. Que una remerita de manga larga salga 2 mil pesos y en local es tan verosímil como que salta 10 mil o 15 mil en otro. Si, pueden variar en diseño, tela, modelo. Es verdad, pero en muchos casos el producto es similar y el precio antojadizo, según la marca y quien cotice.
Una campera urbana en una clásica tienda del bajo neuquino, conocida por sus precios accesibles y la gran cantidad de opciones disponibles para mujeres, hombres y niños, ronda los 16 mil pesos en el caso de adolescentes y adultos y los 14 y 15 mil pesos para el público infantil.
Los valores se duplican y ascienden en otros espacios, llegando a los 150 mil pesos en varios casos. Por otro lado, ese es el piso de las camperas de nieve en las casas de indumentaria de montaña, donde también se exhiben modelos por más de 250 mil pesos en los talles para jóvenes y adultos. El rango promedio de precios para el público infantil oscila entre los 100 y 150 mil pesos.
Según el material con el que estén realizados, el diseño y la marca, se pueden conseguir sweaters desde 4.500 pesos hasta 30 mil pesos, pasando por opciones de 8 mil, 10, 15, 20, y 25 mil pesos.
Las remeras de manga larga no bajan de los 2000 pesos como muy barata. En promedio, se consiguen por 3.500 y 5.500 pesos. Más costosos, los buzos salen -como mínimo- 6 mil y 8 mil pesos, aunque las principales opciones rondan los 15 mil, 20 mil y 30 mil pesos.
Aunque se puede llegar a conseguir alguna oferta de calzas de algodón por 2000 pesos, el piso para ese tipo de producto puede ser de 4.500 pesos como muy barato. Lo mismo para los pantalones frizados y tipo jogging. De ahí para arriba, con valores más generales como 15 mil pesos, 20, 25 y 30 mil pesos.
Jeans clásicos o elastizados se pueden llegar a conseguir por 4 mil pesos, en el caso de niños pequeños, y 10.500 pesos en para jóvenes y adultos. Claro que, de ahí en adelante. Los pantalones de gabardina, en tanto, arrancan en los 13.500 aproximadamente.
Un par de soquetes no baja de los 500 pesos, mientras que las medias comunes tienen un piso de 700 y mil pesos, y de 1800 pesos las térmicas.
En materia de calzado se pueden conseguir botitas por 25 mil pesos, también por 45 mil y en ocasiones por 14 mil. Para niños, se encuentran botitas de trekking por 23 mil pesos y botas térmicas por 11 mil.
La tarjeta, el medio de pago más elegido
"Desde el comienzo de la temporada, la gente empezó a comprar. Lo que sí, preguntan precios. Averiguan mucho antes de elegir donde comprar. Han bajado las ventas por las subas de precios. Las listas de precios de los proveedores suben todo el tiempo y se hace difícil reponer", contó Cristian de Inzzy Winzzy, el local de indumentaria infantil ubicado en Perito Moreno 103.
"Nosotros ya colgamos todo lo de invierno y desde mayo se empezó a mover bastante. Por ahora, lo que más están comprando son buzos, canguritos, camperas. Se ha vendido alguna campera impermeable, pero lo que más se llevan son los buzos y camperas de algodón que rondan los 22 y los 30 mil pesos, dependiendo el modelo", comentó Roberto, uno de los vendedores de la sucursal de Croma, situada en Perito Moreno 151. "Los joggins y los jogger también se han vendido bastante", deslizó haciendo alusión a los pantalones con puño cuyo costo promedio oscila entre los 25 y los 30 mil pesos.
A la hora de hablar de la modalidad de pago tanto el vendedor de Croma como el de Inzzy Winzzy coincidieron en señalar que la mayoría tarjetea. "Mucha tarjeta. Efectivo o débito ya casi no se utiliza. Nosotros mantenemos las cuotas sin interés con las bancarizadas y tenemos promociones con algunos bancos", manifestó en encargado del negocio que ofrece indumentaria y accesorios para las infancias.
"En nuestro caso hay personas que consultan precios y otras que están más interesados en las opciones de financiación en cuotas. Con tarjetas bancarias acá ofrecemos tres pagos sin interés y un 10 por ciento de descuento en efectivo o transferencia. Eso lo aprovechan mucho", sostuvo por su parte en referente de Croma.
Desde Paraiso, el local de venta de accesorio, Maira comenta que desde hace tiempo sus clientes vienen anticipando las bajas temperaturas con la compra se gorros de lana y pashminas. "Los gorros más básicos unisex que arrancan en los 2 mil y llegan a los 3.800 pesos. Los cuellitos arrancan en los 2500, para el caso de los chicos. Las pashminas van desde los 4.200 a los 5.800 pesos. La gente está comprando, aunque ahora está un poco tranquilo. Esperamos que este mes suban las ventas", concluyó.
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