Como en el reality, con el gobierno de Javier Milei vivimos momentos de alianzas, rivalidades y estrategias de convivencia. ¿Habrá Pacto de Mayo el 9 de julio?
Para algunos fue sorpresiva, para otros estaba cantado que iba a suceder. Finalmente, Juliana Scaglione, conocida como Furia, abandonó la casa del reality Gran Hermano. Y lo hizo en una votación histórica y para nada pareja, ya que el voto negativo sumó el 62 por ciento.
Desde su creación en 1999 por el productor de televisión John de Mol en los Países Bajos, el reality show "Gran Hermano" ha capturado la atención de audiencias en todo el mundo. El concepto es simple, pero poderoso: encerrar a un grupo de personas, los "hermanos", en una casa vigilada 24/7 por cámaras, sin acceso al mundo exterior, mientras compiten por un premio final.
El atractivo de "Gran Hermano" radica en su exploración del comportamiento humano bajo condiciones de observación constante. Los participantes deben navegar por alianzas, rivalidades y estrategias de convivencia, lo que genera un drama auténtico y a menudo impredecible.
Aunque Furia siempre estuvo convencida de qué sería la gran ganadora de esta edición, eliminando a cuánto oponente apareciera e incluso proclamó su victoria a los gritos en numerosas ocasiones -un común denominador de la jugadora-, el público se cansó de los berrinches y su estrategia, y la sacó del programa televisivo, que arrasa en sus galas de 20 puntos de rating.
Varios son los que hablan de que existe un hilo rojo entre Furia y nuestro estimado presidente, Javier Milei, que por estas horas está en Europa, otra vez más, recibiendo distinciones que ni siquiera sabíamos que existían, tan alejados del mundo como estábamos en otros tiempos.
El experimento de Javier Milei
En aquellas tierras lejanas, la derecha se entusiasma con el experimento radical en Argentina, donde se ha aplicado un tremendo ajuste, que avaló el 54 por ciento de los sufragantes del balotaje y que aún mantiene índices similares. Las políticas del Gobierno impactan en positivo en la macroeconomía, aunque en la diaria del vecino común motiva la realización de malabares, como aquellos que sabemos ver en las esquinas semaforizadas (¡Ojo con las fotomultas!) , para estirar el mango todos los meses.
Como la “pelada”, como también bautizaban a Furia en GH, Javier Milei a los gritos repasa la pesada herencia y festeja el superávit del fisco, al tiempo que baila cuál faraón hablando de los liberegipcios -en alusión a los que apoyan las ideas liberales, pero también piden coimas-, y criticando al “socialismo maldito”.
Como en Gran Hermano, Milei dijo que no tendría problemas en echar a los amigos que tiene el Gabinete, si es que no cumplen los objetivos, al explicar la salida de su ex jefe de Gabinete, Nicolás Posse, y la situación de Sandra Pettovello, la cuestionada ministra de Capital Humano.
Nominaciones a lo Gran Hermano
¿Será que Milei estará por ser nominado después de seis meses al frente del Gobierno? ¿O aún hay tiempo de otras estrategias para avanzar en lo que cada vez se parece más a un reality?
En el día de la Bandera, como lo hizo en el frustrado 25 de mayo, volvió a invitar a gobernadores y otros referentes a sumarse a cerrar el Pacto de Mayo, esta vez, en la tierra de la Independencia, el 9 de Julio.
Conseguirá ahora el apoyo necesario para la rúbrica, con el tratamiento de la Ley Bases modificada -de 600 y pico de artículos en el proyecto original, ahora la megaley tiene solo 238, divididos en 10 títulos- en la Cámara de Diputados, luego del apoyo mayoritario y polémico en el Senado. Cuál reality, habrá que esperar otra gala.
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