Entre la necesidad económica y una desilusión amorosa, la mujer de Cipolletti rompe el silencio en una confesión imperdible.
Admite que tuvo que borrar 4 veces el primer audio porque en el medio se ponía a llorar. En los que sí llegan a destino, al celular de LM Cipolletti, igualmente se quiebra más de una vez. Está claro que lo último que hubiera deseado Estefanía era desprenderse de esta prenda sumamente valiosa que tanto le costó conseguir.
Lo hace, finalmente, “con una llaga abierta y desgarradora en el corazón”. Pero no porque sea una fanática de River sino por la delicada situación financiera que atraviesa, ante la inestabilidad laboral y la crisis del país, y fundamentalmente por el “desprecio” que esta cipoleña asegura haber sufrido de su exnovio, quien según ella le rechazó semejante regalo, entre otros desplantes.
La muchacha rompe el silencio y cuenta la triste historia de desilusión amorosa que hay detrás de la venta de la camiseta del Millo autografiada por los ídolos, en primera persona.
“Esa camiseta era un regalo para alguien, la hice firmar en enero 2021 en contexto de pandemia, te tienen que amar mucho para hacer algo así, tener ese gesto… La mandé a enmarcar, le pusieron el vidrio, quise entregársela a la persona, la persona que era mi novio no la quiso, después me hizo varias cosas feas en el medio”, explica para poner en contexto la particular situación. Es que muchos no comprenden cómo se desprende de una casaca que cualquier futbolero quisiera tener.
“La vendo porque no tengo otra opción, tengo que seguir, para romper un ciclo (…) y además no estoy pudiendo sostener el tema del alquiler, los servicios. Trabajé en el INDEC, el año pasado me quedé sin trabajo, soy monotributista, le facturo a una sociedad médica, hago fotoperiodismo y está complicado. A veces me salen trabajos de esos. Tengo una hija de 17 años y ella es la razón de todo”, amplía.
“Me genera dolor por la gestión que hice, no me hubiera gustado que sé de todo como se dio. Ya pasaron 4 años, si no la aceptó mi ex, es porque nunca me quiso. Encima ese año perdí a mi abuela, mi papá estuvo grave por Covid, me diagnosticaron una enfermedad pulmonar, a mí que también que tuve Covid”, asegura con un nudo en la garganta.
“Se me cruzan muchas cosas, estuve llorando muchas horas, la gente me escribe, pero estoy agotada psicológicamente. Mi hija es la razón por la que tengo ganas de seguir. Es muy difícil todo”, cuenta a corazón abierto.
“¿Sabes cuál hubiera sido el final feliz? La gratitud, que la gente valore lo que hace el otro. Que ese cuadro que tengo acá y lo puse a la venta con muchísimo dolor, lo tenga la persona en su cuarto o en su quincho que hizo, lo único que recibí siempre fue desprecio. Es una historia rara, de amores no correspondidos, fuerte”, lamenta.
¿A cuánto la vende la camiseta?
“Necesito la plata. Es muy jodida al estar sola y sostener un hogar. Hace muchos años que alquilo, siempre prioricé las emociones más que el dinero. Pido 160 mil pesos, enmarcado vidrio, costó conseguirla, fue a través de un amigo que estaba en River en la época de Gallardo ”.
“Al principio mi ex la valoró y ahí quedó, la posteo, después le agarraron brotes, dio de baja las fotos, me mantuvo en el anonimato, me dediqué a sufrir, pasaron cosas feas en el medio, después de mucho tiempo hablo de esto…”, culmina Estefanía.
Quien transpira la camiseta para sostener su hogar pese a las adversidades.
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