Un trabajador rural de poco más de 60 años sufrió la amputación de uno de sus brazos como consecuencia de las severas heridas que sufrió tras ser atacado por un perro Rottweiler, una de las razas caninas consideradas peligrosas.
El grave incidente se registró el sábado minutos después de las 13 en la chacra 139, ubicada en jurisdicción de la localidad de Guerrico, informó el sitio AN Allen.
La víctima fue identificada como Amador Herrera, de 63 años y domiciliado en General Roca. Aún no se pudo precisar en qué circunstancias se desató la embestida del can.
El peón fue trasladado de urgencia al hospital Ernesto Accame de Allen, donde ingresó con terribles lesiones causadas por mordiscos en las extremidades superiores. Padeció, en este sentido, fractura de la muñeca izquierda y una lesión gravísima con pérdida de músculos en brazo y ante brazo derecho, detalla la versión.
Por ese motivo los profesionales médicos decidieron ingresar al hombre al quirófano, pero tuvieron que amputarle el brazo derecho debido a las irreparables lesiones que sufrió.
Herrera quedó internado en Terapia Intensiva, recuperándose de la cirugía de amputación y de las demás lesiones sufridas.
El mismo medio periodístico precisa que se inició una investigación por lesiones culposas, en una causa judicial por los daños padecidos.
El dueño del animal y a la vez propietario del establecimiento, sostuvo que Herrera no era su empleado permanente, sino que iba a realizar changas cuando lo necesitaban.
Respecto al ataque sostuvo que el perro conocía al jornalero, pero que pudo haberlo desconocido porque se había cubierto la cabeza, “con un toallón o algo parecido, seguramente para protegerse del sol porque hacía mucho calor”, agregó.
Resaltó que sigue de cerca la evolución de su estado de salud del damnificado. Mientras que el animal ahora permanece atado y a la espera de conocer si las autoridades tomarán algún tipo de medida.
“Es mansito”, dijo el dueño
El chacarero le contó a AN Allen que al animal lo crio de cachorro y que nunca había mostrado un temperamento agresivo.
“El perro es mansito. Nunca había mordido a nadie”, resaltó. Por eso presume que al ver a Herrera con la cabeza envuelta lo desconoció y lo atacó cuando se acercó a la casa.
También refirió que solía mantener al ejemplar amarrado a una cadena. “Yo siempre lo tenía atado y lo largaba de noche, pero se le había agusanado el cuello de estar atado y por eso lo solté”, manifestó el chacarero.
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