Las calles lucen vacías, la ciudad parece no haberse despertado. Miles de neuquinos están disfrutando un merecido descanso por el Día del Trabajador. Es la inmensa mayoría, pero no son todos los que tienen ese privilegio.
Los playeros de las estaciones de servicio despachan combustible a algunos automovilistas que decidieron cargar este lunes que está todo más tranquilo. Choferes de colectivos recorren la ciudad, aunque lo pasajes no son muchos. Es un servicio que en cualquier día de semana estaría cargado trasladando a personas de un lugar a otro; este lunes es atípico.
La gran mayoría se quedó en su casa. Algunos salieron a hacer las compras a la mañana en los pequeños almacenes y carnicerías de barrio que no se pueden dar el lujo de cerrar, ni siquiera en días tan importantes como este.
Otros prefirieron pedir algo a través del servicio de delivery porque no quieren cocinar. Por eso hay muchos trabajadores que lo están haciendo por ellos desde temprano, tratando de lograr los mejores platos. Algunas rotiserías ofrecen el tradicional locro o las empanadas, pero a variedad de menús para ser infinita. Por eso también están quienes hacen el reparto de esos pedidos, en moto o en bicicleta. El trabajo no puede esperar, no puede quedarse en pausa.
Es 1 de Mayo y la ciudad parece estar dormida, aunque solo sea eso: apenas una apariencia. Este lunes, miles de hombres y mujeres honraron su día de la mejor manera que no es otra que a través del trabajo.
Tendrán su tiempo de descanso, claro. Lo necesitarán para recargar energías y reanudar esta semana que, aunque sea más corta, será otra vez intensa, vertiginosa en medio de una ciudad que volverá a estar despierta.
Te puede interesar...

















