Investigan si las fracturas que sufrían los dinos eran por el movimiento al copular
Un grupo de paleontólogos realizaron recientemente un estudio sobre dos vértebras de la cola pertenecientes a dinosaurios saurópodos titanosaurios descubiertos en las áreas de La Invernada, ubicada a 50 kilómetros al sur de Rincón de los Sauces, y de Loma de los Jotes, hacia el oeste de esta localidad neuquina.
Según lo publicado por los especialistas el análisis de dos vértebras caudales aisladas (vértebras de la cola) de los dinosaurios -de 10 metros de largo y 12 toneladas de peso-, llamó la atención al grupo de investigadores encabezado por Leonardo Filippi, del Museo Municipal "Argentino Urquiza" de Rincón de los Sauces y Penélope Cruzado Caballero, investigadora del Departamento de Biología Animal, Edafología y Geología de la Universidad de La Laguna, España, debido a que presentaban ciertas deformaciones y engrosamientos que no eran habituales en su anatomía. Además de Filippi y Caballero participaron de la investigación Javier González-Dionis de Conicet IPGP (Instituto Patagónico de Geología y Paleontología) e Ignacio Canudo de la Universidad de Zaragoza, España.
Estas deformaciones llevó a los especialistas a pensar en algún tipo de patología que habrían sufrido estos seres que habitaron la zona hace millones de años a los que pertenecían los restos fósiles encontrados. Para abordar el estudio de estas estructuras extrañas que presentaban las vértebras se decidió realizar una tomografía computarizada en la Clínica y Maternidad “Eva Perón” de Rincón de los Sauces.
La posibilidad de acceder a distintas tecnologías médicas, en este caso las tomografías, les permite a los paleontólogos poner en marcha nuevas investigaciones sobre la paleobiología de los dinosaurios y así responder a ciertos interrogantes vinculados a los hábitos de esos gigantes desaparecidos hace millones de años.
Luego de analizar la superficie de los fósiles y a partir de las imágenes obtenidas con las tomografías, los paleontólogos descubrieron que una de las vértebras presentaba una patología que a simple vista era difícil de definir. La misma estaba localizada entre dos huesos, la parte ventral del cuerpo de la vértebra y un hueso que articula con ésta. Entre ambos se observaba una masa amorfa de hueso que los cubría. Los especialistas interpretaron que esa irregularidad correspondía a un tipo de artritis inflamatoria, denominada espondiloartropatía, que pudo haberse producido por múltiples causas.
Aclararon que este tipo de artropatía, enfermedad de la articulación, no habría causado dolor ni reducción de la movilidad de la cola, al contrario de lo que debió ocurrir con la segunda vértebra que estudiaron. En este caso, se trataba de una vértebra de la parte media de la cola de otro dinosaurio que presentaba en uno de los laterales un crecimiento de hueso que se diferenciaba claramente. Los especialistas señalaron que además del crecimiento del hueso pudieron observar un orificio que ingresaba dentro del hueso que se produce cuando hay una infección. Este tipo de infecciones que afectan a los huesos son conocidas como osteomielitis.
Los investigadores llegaron a la conclusión que la localización y el desarrollo que presentaba la infección podría haber causado cierta incomodidad y dolor al dinosaurio e incluso habría podido llegar a restringir un cierto grado de la movilidad de la parte posterior de la cola.
Los científicos especularon que estas patologías podrían estar relacionadas con el momento de la cópula ya que podrían ser la consecuencia de la reacción del hueso ante microfracturas por estrés que podrían deberse a una postura vertical del animal, que habría apoyado todo su peso en el suelo, entre las patas traseras y la cola.
Filippi comentó a LMNeuquén que las vértebras halladas en las excavaciones realizadas en 2008 en el área Loma de los Jotes "son materiales de varios ejemplares, que habitaron la zona hace 85 millones de años aproximadamente, que se encontraron en ese sitio, de los cuales esta vértebra tenía esa patología que encontramos de sobrecrecimiento producto de una infección que probablemente le habría causado a este ejemplar importantes dolores". Comentó que están analizando retomar las excavaciones en el lugar "porque hay muchos huesos y todos lo que extraigamos nos permitirá tener más idea de los ejemplares que se encuentran en esa área".
En cuanto, a la vértebra encontrada en la zona de La Invernada pertenece a excavaciones que realizaron entre los años 2013 y 2015. "Esa vértebra del ejemplar que tendría entre 80 y 83 millones de años, es un material aislado y se recuperó y cuando nos pusimos a observar nos dimos cuenta de esas patologías que tenían en la parte del borde anterior en la cara articular donde tiene todo ese sobrecrecimiento de hueso".
El paleontólogo del Museo Municipal "Argentino Urquiza" de Rincón de los Sauces destacó que son las primeras evidencias de patologías de fósiles que se dan a conocer en la zona. Por otra parte, resaltó la posibilidad que tuvieron de realizar las tomografías en la Clínica y Maternidad “Eva Perón” de Rincón de los Sauces. "Esas tomografías nos permitieron observar mejor esas patologías en los huesos de estos saurópodos titanosaurios".
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