El fuego fue detectado por los integrantes de la Escuela de Kayak Hábitat. Gracias al rápido accionar, lograron controlarlo de forma inmediata.
Un nuevo de foco de incendio se detectó este último miércoles por la tarde en cercanías a la costa de Plottier, a aproximadamente un kilómetro arriba del balneario Nepen Hue. El hecho ocurrió alrededor de las 19.15, cuando al finalizar una clase, los integrantes de la Escuela de Kayak Hábitat, se encontraron con la situación y gracias a su accionar lograron evitar que las llamas se propagaran.
Según informó la institución, el incendio se inició en los caminos que bordean la ribera del río Limay y fue advertido de manera inmediata por quienes participaban de la actividad. Ante la emergencia, más de 30 personas que se encontraban en el lugar actuaron de forma conjunta y lograron contener el fuego utilizando botellas de agua y los propios kayaks, hasta evitar su avance hacia sectores de mayor vegetación.
La rápida reacción permitió controlar la situación antes de que el foco ígneo se expandiera en el sector, en un contexto regional marcado por alta alerta por incendios forestales y condiciones climáticas adversas, con viento y vegetación seca. Desde la Escuela de Kayak Hábitat destacaron la importancia de la conciencia colectiva y la acción inmediata, que resultaron determinantes para proteger el entorno natural y prevenir un episodio de mayor gravedad.
En ese marco, desde la institución realizaron un llamado a la comunidad para extremar los cuidados, recordando que cualquier foco de fuego, por pequeño que parezca, puede propagarse rápidamente debido a las ráfagas de viento. También insistieron en la necesidad de apagar completamente fogatas o brasas, evitar prácticas de riesgo y dar aviso inmediato a las autoridades ante cualquier señal de incendio.
Vecinos desarmaron fogatas en el río para evitar incendios
Además del foco de incendio que logró ser controlado a tiempo, vecinos que se encontraban este jueves 8 de enero en el río de Plottier advirtieron una situación de riesgo vinculada a la presencia de fogatas armadas, aunque sin fuego encendido. Según relataron a través de una publicación en redes sociales, las estructuras habían sido preparadas como parte de una práctica realizada por profesores de una colonia de verano que se encontraba con niños y adolescentes en el lugar, quienes aseguraron que no iban a encenderlas.
Sin embargo, al retirarse del sector, las fogatas quedaron armadas entre arbustos y vegetación seca, en una jornada marcada por la sequía y el viento, condiciones que favorecen la rápida propagación del fuego. Ante el riesgo latente de que alguien pudiera encenderlas o dejarlas mal apagadas, los propios vecinos decidieron desarmarlas de manera preventiva, evitando así una posible emergencia ígnea y reforzando el llamado a extremar los cuidados en espacios naturales, especialmente en un contexto regional de máxima alerta por incendios.
Ambos hechos dejan en evidencia la necesidad de reforzar la prevención y la responsabilidad individual, acciones que son tan importantes como el accionar de los equipos de emergencia. La rápida reacción de quienes lograron controlar el foco de incendio y la actitud preventiva de los vecinos que desarmaron fogatas armadas demuestran que la conciencia colectiva puede marcar la diferencia entre un susto y una tragedia.
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