Personal de la Municipalidad de Neuquén retiró del mercado miles de kilos de remedios vencidos para evitar que terminen en la basura domiciliaria.
Desde pastillas hasta jarabes. La Municipalidad de Neuquén recolectó 1800 kilos de remedios vencidos en el primer semestre del año, en el marco del Programa “Gestión de Medicamentos Vencidos y Productos Farmacéuticos Domiciliarios Caducos”.
Francisco Baggio, subsecretario de Medioambiente y Protección Ciudadana, indicó que esa cantidad de remedios que se juntaron incluye pastillas y jarabes que “de una u otra manera terminaban en un enterramiento, en la basura domiciliaria, en un baldío, o en la calle, y que ahora, finalizan en un recipiente especial, ubicado en una de las farmacias adheridas”.
Comparó que, durante el año pasado, habían "recolectado en el primer semestre 1.200 kilos y actualmente esa cifra aumentó porque se han incorporado más farmacias a la ciudad de Neuquén”.
Una vez que la medicina está depositada en el contenedor del comercio, la encargada de recolectarlos en las farmacias es la empresa BASSA, quien lo trata como un elemento patógeno incinerándolo en un horno pirolítico.
Recordó que este programa innovador de disposición final de medicamentos vencidos y en desuso está en marcha hace dos años en la ciudad, y es “una de las pocas ciudades del país que lo tienen”.
“Es un compromiso ambiental llevarlo adelante, porque obviamente descartar un jarabe, un antibiótico, un remedio en un lugar inadecuado como un inodoro, bacha o en el lavamanos, sabemos que ese remedio termina de una u otra manera en el sistema cloacal y a partir de allí en las plantas depuradoras y en el río”, sostuvo.
Cuándo comenzó la campaña
La campaña de disposición final de medicamentos vencidos comenzó en septiembre de 2021, y a ella se sumaron un total de 42 farmacias de la ciudad, que colocaron en los mostradores una serie de urnas especiales para permitir que los clientes depositen allí los medicamentos que ya pasaron su fecha de caducidad o que ya no utilizan porque no siguen con esos tratamientos médicos.
El objetivo es asegurar de forma correcta y efectiva la disposición final de medicamentos vencidos y productos farmacéuticos caducados que se encuentran en manos de las y los vecinos luego de su uso, así como también la recuperación de remedios domiciliarios no utilizados. De esta manera, se pueden evitar descuidos o accidentes domésticos tras la ingesta de un remedio caduco o la contaminación del suelo y el agua cuando va a parar al tacho de la basura.
En un principio, a la campaña se habían sumado un total de 30 farmacias a través de la Cámara de Farmacias y el Colegio de Farmacéuticos de la provincia. Sin embargo, más establecimientos se fueron sumando al proyecto, hasta cubrir un mapa que incluye numerosos barrios de la ciudad.
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