Orgullo: la Escuela Provincial de Educación Técnica Nº13
La labor de las instituciones educativas ubicadas en el interior de la provincia neuquina, revisten doble singularidad por estar situadas lejos de los organismos educativos de la capital y por haber desarrollado su accionar en la mayoría de las veces en base a sus propias decisiones. Tal es el caso de la escuela que nos ocupa hoy, situada en la antigua capital territoriana de Chos Malal.
El siguiente relato lo realizó el ex Director Arq. Daniel Blasco quién ejerció en el cargo desde el año 1989, un año después de la creación del establecimiento. Blasco, además, fue mi alumno en la Escuela Ex Enet 1 –hoy EPET 8 de Neuquén.
Ejerció durante dos años como profesor y luego formó parte del equipo directivo por 17 años como Regente de Cultura Técnica, 5 años como Vicedirector y Director.
En sus inicios el equipo directivo era unipersonal, el Tec. Luis Elzeard en su carácter de Director Organizador se rodeó de grupo de padres que se esforzaron en lograr la apertura de esta nueva escuela técnica para Chos Malal.
La escuela por aquellos años comenzó como casi todas… “con nada de nada” o un “poco de todo”. El edificio aportado por el estado municipal era un edificio dado de baja `por problemas estructurales, en el que hasta hacía unos años, había funcionado la escuela primaria Nº 225 del barrio Uriburu. Comenzó a funcionar con algunos “parches” que ocultaron las grietas y unos pinceles con la pintura más económica del mercado. En esas condiciones se abrió la escuela, con solo con un par de oficinas, un pequeño salón y dos aulas con un baño, se dio inauguración a la entonces denominada ENET Nº 1 de Chos Malal, de dependencia Nacional, en todo sentido desde la lejanía y la soledad.
Herramientas no habían, por lo tanto, docentes, MEP y padres aportaban las de sus propios domicilios. Bancos, mesas, pizarrones fueron conseguidos de a poco por las escuelas que iban renovando sus equipamientos viejos por nuevos.
Los servicios y las infraestructuras se encontraban tremendamente obsoletos, sin gas ni calefacción, la energía eléctrica no soportaba ninguna carga y los calefactores eran regulares. Todo esto no empañaba la misión de sus docentes.
Existían dos problemas fundamentales para lograr el cuerpo docente deseado y formado, uno de ellos era la distancia y el segundo era que la escuela, al ser Nacional, cobraba los sueldos muy tarde y eran una cuarta parte de lo que se abonaba en la provincia del Neuquén por igual cantidad de trabajo.
Por eso y aunque parezca extraño, resaltaba el Director que “nada empañaba esta suma de problemas y debilidades”, comenzaron con la primera cohorte de 40 alumnos inscriptos, que generaron la apertura de 2 primeros años en el turno tarde.
Recordaba en su relato las calles con unas lagunas tremendas con barro, nieve, o fuertes tormentas de viento, mientras la mayoría de los alumnos que eran del área centro se cobijaban bajo los tableros de dibujo, con paso firme.
Así y todo, no existía ausentismo, ni quejas, ni reclamos de ningún tipo. Sí hubo mucho trabajo compartido y logros en común con la participación de toda la comunidad educativa, que era pequeña, pero mancomunada.
Hacia principios de 1989 el Director Organizador debió regresar a ocupar su cargo docente en la escuela técnica de Plaza Huincul, renunció y puso en funciones a un joven Ingeniero Civil que se había incorporado al colegio para dar clases de matemática como Director Interino, el Ingeniero Juan Ricardo Hergert quien continuó a cargo del colegio.
En ese período la escuela se involucró con presencia firme en todo el acervo cultural, social, económico y político y antes de que los primeros alumnos finalizaran el 3er año de estudio, a mediados de 1990 padres, alumnos, docentes, políticos de distintos estratos del pensamiento, eligieron el plan denominado Técnico Mecánico Rural.
Vale recordar que la escuela técnica dependía del CONET (Consejo Nacional de Educación Técnica) que con asiento en Capital Federal decidía la puesta en marcha siempre de colegios con Técnicos Mecánicos, un título que por aquellos años no hacia juego con el desarrollo local.
Con la elección del plan de estudio de Técnico Mecánico Rural, inmediatamente comenzaron con la búsqueda de dos cuestiones que fueron imprescindibles y hoy todavía consideradas el alma de la escuela técnica, como los son un espacio físico que contuviera el taller de la escuela y una chacra que permitiera realizar las prácticas educativas y experiencia propias de la tecnicatura elegida.
Se comenzó con la adquisición de un galpón de chapa de grandes dimensiones que fue durante muchos años el obrador de la obra 114 viviendas plan MUDON propiedad de la empresa Epiro. Al finalizar la obra, en lugar de desarmarlo y retirarlo, lo entregaron al Estado provincial y allí, en lo que es la esquina de 4 de agosto y Avenida Centenario, obtuvo la ENET Nº 1 su primer taller que “solo era un techo y paredes de chapa, sin piso, sin baños, sin alma, solo había sido utilizado por años para guardar materiales”, recuerda Blasco. Todavía flota en el recuerdo colectivo, las horas de trabajo extras puesta al servicio escolar de los MEP, los alumnos y padres (fueron un par de años de mucho trabajo), para que ese galpón se fuera completando y tuviera todo lo que tenía que tener para lograr ser el taller escolar y un espacio con mucha presencia y de ayuda comunitaria en general.
Paralelamente, en el edificio escolar del barrio Uriburu en el que se fortalecía las materias más teóricas, no cesaban los trabajos de reparaciones y readecuaciones edilicias. Días enteros recuerda el Director, entre todos haciendo la instalación de gas y colocación de calefactores, sábados, domingos y feriados, con ayuda de todos entre ellos el Intendente de turno acarreando insumos y trabajando codo a codo. El CPE no tenía injerencia en la escuela y Nación quedaba lejos.
Un tiempo después se consiguió una chacra aportada por la Municipalidad de Chos Malal. Era un remanente de la chacra Nº37 en las afueras del barrio Uriburu, que se conocía como la chacra de la policía. En realidad, era un remanente o un sobrante de alrededor de 4 hectáreas que presentaba un tremendo pozo al medio (solo servía para hacer lagunas) y por tanto al ser improductivo no se utilizaba. Allí también se centraron las acciones, primero procurando un cierre perimetral que aún hoy perdura con postes de hormigón y alambrado de 7 hilos. Alrededor de los choripanes, asados económicos y palas prestadas se fue reuniendo toda la comunidad para realizar las primeras plantaciones con dobles cortinas de álamo (más de 500 ejemplares) y su correspondiente aguada para mantener el riego y la humedad necesaria.
Durante los años 1992 y 1993, se produjo la transferencia de todos los establecimientos educativos de la órbita nacional a la provincial. La ENET Nº 1 de Chos Malal, paso a ser la EPET Nº 13. Un beneficio fue el de haber equiparado los sueldos estatales con los docentes de los CPEM.
Con el cambio de administración nacional a provincial se despide de la dirección el Ingeniero Juan Ricardo Hergert, por lo que quedó a cargo, un gobierno compuesto por 3 docentes: el profesor Guillermo Mario Guiducci, la profesora Beatriz Patelli y el Arq. Jorge Daniel Blasco, mediante acta oficial, hasta que se expidieran las autoridades del CPE de acuerdo con las consideraciones jurisdiccionales, y fue así, que la Supervisión de enseñanza media de la zona norte del CPE, designó a la Profesora Beatriz Patelli para que fuera la nueva directora escolar por ser la única profesora titulada.
No obstante, y como se dieron las cosas, la escuela continuó su rumbo ya prefijado, porque si bien hubo cambio de dirección no lo hubo de rumbo. Por lo tanto, el colegio fue creciendo a pasos gigantes hasta el punto de contener tantos alumnos que se debieron crear varios cursos a contra turno. El crecimiento fue tal que se incorporó un vicedirector y ahí se completó el equipo directivo.
La gestión de la Directora Beatriz Patelli fue la más larga de la historia escolar: casi 19 años al frente de la escuela, con el mismo equipo de docentes y por supuesto, un proyecto que le dio continuidad a las chacras y al taller. Siempre, como cuenta el Director, esos dos espacios pedagógicos fueron y son el alma escolar.
Los años fueron explosivos: primero la transferencia de pasar a ser una escuela provincial aunque los fondos llegaran de Nación para que se hicieran cambios concretos que no se entendían tanto en el CPE. Recuerdan que un día visitó la escuela, el ex ministro de Educación Mario Ever Moran, era un domingo de primavera y, parado frente al taller escolar comentó al pasar a la directora Beatriz Patelli “acá enfrente en marzo estará la escuela de ustedes” y fue así como en menos de 5 meses y en pleno verano ejecutaron una escuela de hormigón prefabricado -que al principio parecía enorme - pero que supieron llenar. Junto con la transferencia de las escuelas vino la Ley Federal de Educación, que en esta provincia no pudo ser implementada por una larga lucha que acompañó el gremio docente y el alumnado.
Durante los años 90, la escuela se posicionó y equipó fuertemente y esto se vio reflejado hacia el final del viejo siglo XX, ya que realizó y gestionó proyectos importantes que fueron sustentados por los planes nacionales denominados Plan Fiscal a través de fondos privados o estatales.
La chacra paso de ser un gran pozo a ser productiva y experimental, con un suelo óptimo y parejo, tres macro túneles y tres invernaderos, todos para prácticas a contra estación, galpón para cría y planta de faena de aves, chiquero modelo para cría de porcinos, sistema de riego computarizado con tanque reservorio de agua de cincuenta mil litros, vivienda casera, aulas y galpón general de grandes dimensiones. Asimismo, la incorporación de servicios e infraestructuras, como herramientas mecánicas y no mecánicas, estación meteorológica, tractor e implementos agro mecánicos, fueron readecuando y haciendo que la chacra fuera de las mejores de la zona.
Hacia el año 2000 la escuela recibió la mención de contar con el mejor grupo de alumnos de sexto año que fueron premiados con un viaje a España. Los logros fueron siempre el motor que ayudó a crecer a la institución.
Su Director relató que siempre tuvieron problemas edilicios. A pocos años de recibido el nuevo inmueble ubicado sobre calle 4 de agosto, el edificio comenzó a ceder estructuralmente, por lo que debieron trasladarse a otro que estaba a estrenar sobre calle Justo, hoy actualmente la Escuela Especial N° 11. Durante la reconstrucción, fuertes ráfagas de viento produjeron un gran deterioro del taller de chapa y por ende debieron trasladar las actividades prácticas a salones y escuelas de la localidad. La escuela se realizó completamente de nuevo, y pudieron volver a su actual ubicación, luego de algunos años de espera.
Durante estos últimos años, el estado nacional, además de mantener vigente los programas de inversión referidos a Plan Fiscal, promovió el programa denominado Plan de Mejora de la calidad educativa , que les permitió a las escuelas seguir equipándose con fondos del estado nacional, y es a través de ese plan que la EPET N° 13 supo expresar aún más las necesidades escolares y logró incorporar más equipamiento, servicio y fundamentalmente todo lo referido a informática, entregando a sus alumnos certificados parciales de prácticas concretas en programas específicos como operadores de CAD.
Durante los años 2015 y 2016, alumnos de la escuela representaron a la provincia con dos proyectos técnicos innovadores en dos instancias, uno patagónico y el otro nacional.
Asimismo, cuenta el Arquitecto Blasco que los logros fueron el motor y las experiencias educativas llevaron a la concesión de la implementación de la especialidad Electromecánica, haciéndose eco de las nuevas tecnologías y tendencias laborales, y que se pusieron en marcha meses antes de haberse jubilado.
Hoy su Director expresó que en el presente año lectivo 2023 se implementó el Nuevo Diseño Curricular, adecuados a nuevos diseños, buscando formar técnicos mecánicos especializados en instalaciones y máquinas rurales
Después de Blasco llegó el turno de la directora la Prof. María Teresa Alarcón, luego el Tec. Pablo Daniel Tello y por último el Tec. Alejandro Luis Caliari que continúa en sus funciones actualmente.
Hoy homenajeamos esta escuela porque-junto a muchas otras- son instituciones que enorgullecen la historia educacional de la provincia y permiten avizorar el rumbo educativo por un camino eficaz.
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