El clima en Neuquén

icon
30° Temp
28% Hum
La Mañana Neuquén

Orgullo provincial: así fue la travesía de un joven neuquino que hizo cumbre en el Aconcagua

A sus 23 años, Julián conquistó la cumbre más alta de Latinoamérica, alcanzando los 6.961 metros sobre el nivel del mar.

El Aconcagua, la montaña más alta de Latinoamérica, es un desafío que todo montañista sueña con superar. Con esfuerzo, pasión y la mente enfocada en su objetivo, un joven de Neuquén logró conquistar su majestuosa e imponente cima.

El pasado martes 27 de enero, a sus 23 años, Julián Lacava hizo cumbre en el Aconcagua, una hazaña que había anhelado durante mucho tiempo. “Habíamos ido en varias oportunidades, pero solo una vez intentamos la cumbre y el clima no nos lo permitió”, contó.

El grupo estaba conformado por dos guías de Mendoza y 12 montañistas de distintas partes del mundo, incluyendo a Juan Lacava, papá de Julián, un reconocido médico oncólogo de la ciudad de Neuquén.

WhatsApp Image 2026-01-31 at 17.54.36

La aventura comenzó el 16 de enero, al ingresar al parque. Esta vez eligieron la ruta 360, que, aunque es más larga, permite una mejor aclimatación a la altura, además de ser un camino con menor cantidad de gente, ya que requiere una mayor preparación logística.

El trayecto hacia la cima

El primer día caminaron cinco horas hasta Pampa de Leñas, el primer campamento situado a 2.800 metros. Al día siguiente avanzaron seis horas hacia el segundo punto, Casa de Piedra, ubicado a 3.100 metros. El tercer día alcanzaron Plaza Argentina tras siete horas de recorrido, donde permanecieron cuatro noches para descansar y adaptarse a la altura.

Luego continuaron el ascenso hacia el Campamento 1, donde pasaron una noche a 5.100 metros de altura para luego seguir al Campamento 2, donde aguardaron la ventana climática que les permita llegar a la cumbre. "La mayor complicación siempre es el viento, porque te impide subir. Vimos que el 27 había buenas condiciones porque había poco viento y solo nevadas, que te permiten subir pero solo luchando contra el frío", explicó.

WhatsApp Image 2026-01-31 at 17.50.30

Una de las mayores dificultades se les presentó la noche del 25, cuando el hostil clima de montaña los sorprendió con una intensa tormenta de nieve y viento. “Se nos abrió la carpa, se nos congelaban las cosas, fue una noche muy larga, no pude dormir y ese es un factor clave”, recordó Julián.

El 26 de enero, el grupo avanzó hacia el campamento denominado Cólera, nombre que hace referencia a los efectos que la altura comienza a producir en el cuerpo. “Hacían aproximadamente 20 grados bajo cero, con dolor de cabeza, cansancio y náuseas, además de que ya llevábamos 10 días de expedición".

La llegada a la cumbre

El 27 de enero, el grupo se levantó temprano para desayunar y, a las 5 de la mañana, emprendieron el tramo final del ascenso, con la meta de llegar antes de las 15. El padre de Julián decidió no continuar, ya que el frío extremo comenzaba a afectar sus manos, y permaneció en el campamento, mientras el resto del grupo seguía avanzando hacia la cima.

A las 9 de la mañana, el grupo llegó a La Cueva, un punto clave donde se decide quién continúa y quién debe quedarse. Aunque el equipo estaba en buenas condiciones, después de un tramo algunos debieron frenar la marcha: uno de ellos presentó un edema pulmonar agudo, mientras que otro sufría un cansancio extremo.

WhatsApp Image 2026-01-31 at 17.49.50
Los integrantes de la expedición que lograron cumbre: el guía de Argentina(39), un hombre de Mozambique(53), un chico de Francia(28), un hombre de filipinas (50), y Julián (23).

Los integrantes de la expedición que lograron cumbre: el guía de Argentina(39), un hombre de Mozambique(53), un chico de Francia(28), un hombre de filipinas (50), y Julián (23).

De esta forma, de los ocho montañistas que habían llegado a la recta final, solo cuatro (más un guía) consiguieron alcanzar la cima. "Estábamos tan cansados que llegamos al borde de la cumbre y nos tiramos. El guía, Gastón Ríos, nos alentó a llegar de pie".

Amor de padre

Después de diez minutos disfrutando la cumbre, el grupo emprendió el descenso. “Lloré mucho, yo no soy de llorar, pero sí fue mucha la emoción”, reconoció Julián. “Imaginaba que al llegar a la cima más alta de Latinoamérica me sentiría pleno, disfrutaría el paisaje, pero el cansancio, el frío, la cabeza y la situación de mis compañeros no me lo permitió. Era felicidad mezclada con miedo, y aún faltaban unas cuatro horas y media de descenso”.

image

Al llegar a un sector conocido como Refugio Independencia, Julián se encontró con su padre, quien, al escuchar que había una persona en riesgo y pensando que podría ser su hijo, decidió subir a ayudarlo. “Se puso contento al verme entero, nos dimos un abrazo y seguimos bajando”, contó.

Finalmente, a las 20:30 regresó al Campamento 3, donde se desplomó de cansancio. “En un acto de amor, mi papá me preparó una sopa y unos fideos calientes”, recordó. Tras tomar analgésicos para el dolor, pudo dormir y descansar para el día siguiente.

Vuelta a Neuquén

Durante la madrugada del sábado, padre e hijo regresaron a Neuquén tras un viaje tan agotador como la expedición, en el que debieron turnarse para manejar. “Estábamos muy cansados”, contó Julián.

WhatsApp Image 2026-01-31 at 17.48.37
La última foto antes de volver a Neuquén.

La última foto antes de volver a Neuquén.

El joven relató que, en muchas ocasiones, debió resignar horas de estudio y tiempo con su familia y amigos para entrenar, siempre con la meta clara de llegar a la cumbre. Sin importar las condiciones climáticas, encontraba un momento del día para salir a correr por la barda: de día o de noche, con calor, lluvia e incluso granizo.

Todo empieza por el entrenamiento. Cuando estaba realmente agotado pensaba en todo ese esfuerzo y decía: ‘no me voy a bajar ahora del barco’”, expresó.

De su padre no solo heredó la pasión por la montaña y el deporte, sino también la vocación profesional. Julián estudia Medicina en la ciudad de Córdoba y le restan pocas materias para recibirse. A futuro, sueña con unir sus dos grandes amores y convertirse en médico de montaña, para ayudar a quienes se animan, como él, a enfrentar desafíos tan extremos como el Aconcagua.

Julián Lacava, un neuquino de 23 años hizo cumbre en el Aconcagua

Te puede interesar...

Leé más

Noticias relacionadas

Dejá tu comentario