Por más nietos, ¡Abuelas lalala!
Esperemos que el 2023 nos reciba con muchos más encuentros, señalaron desde Abuelas de Plaza de Mayo tras el anuncio del segundo caso –en apenas una semana- de restitución de la identidad de otro nieto que era buscado por la organización.
Después de dos años y medio del anterior, este grupo de mujeres se volvieron a ilusionar con dos nuevas restituciones, confirmando que los casi 300 hombres y mujeres que viven con su identidad falseada están entre ellas y entre todos nosotros. Hace 45 años que este grupo de madres y abuelas se organizaron para buscar a sus hijos y nietos, en medio de una sociedad paralizada por el terrorismo de Estado.
“La verdad siempre llega”, dijo Juan José Morales, el hijo de Mercedes del Valle Morales, el nieto 132. Juan José tenía 10 meses cuando su mamá fue secuestrada en Monteros, Tucumán, y lo dejaron en la cama, solito, con los documentos. Fue criado por un dueño de fincas de la zona, que hizo una adopción fraudulenta para quedarse con él.
Nuestro país tiene abierta una profunda herida: la de los niños robados en la última dictadura militar. Pero allí están estas mujeres, algunas con más de 90 años, que dedicaron su vida a buscar a sus nietos, hijos de sus hijos desaparecidos, que golpearon a las puertas de la ciencia para encontrarlos y hallaron respuesta en la genética. Muchas aún siguen ese trabajo constante, silencioso y amoroso de búsqueda, un paso más en la lucha por el Nunca Más; otras no pudieron concretar el esperado abrazo con su nieta o nieto recuperado. Son un ejemplo de la lucha de la dignidad.
Por eso: “Abuelas/Ahora nos volvimos a ilusionar/con la Copa y con el nieto/no paramos de buscar/y al Diego/Con las viejas que ya están allá/Les pedimos que no aflojen/Por más copas y verdad”.
Te puede interesar...
Leé más
Reforma laboral: la senadora Julieta Corroza se anticipó al retiro del artículo 44
Noticias relacionadas










