Es de Neuquén y tiene dos meses. Al completar su primer ciclo de quimioterapia, le ingresó una bacteria y la intubaron. Cada 12 horas recibe transfusiones.
Sara es un nombre de origen hebreo que significa “Princesa” y también se refiere a la belleza, la nobleza, la esperanza y la posibilidad de un futuro mejor. Y justamente todo eso es lo que se encierra en el pequeño cuerpo de Sara Isabella Paz Moro, una pequeña de apenas dos meses de vida que aspira a una mejor calidad de vida a pesar de la dura adversidad que le puso el destino en su camino.
La beba fue diagnosticada a los 40 días de nacida con Leucemia Mieloides Aguda M6 y actualmente permanece internada en la Clínica San Lucas de la ciudad de Neuquén. A su lado, como fieles guardianes y custodios, permanecen sus padres; Federico Paz, de 28 años (nacido en Andacollo) y Eliana Moro, de 32 años (de Neuquén).
Los primeros días de vida de la pequeña Sarita no han sido fáciles debido a que además de su enfermedad de base, ahora debe luchar contra una bacteria que ingresó en su integridad física al completar el primer ciclo de su quimioterapia. “Lamentablemente, le entró una bacteria y tuvieron que intubarla, por lo cual tienen que transfundirle cada 12 horas plaquetas”, contó la mamá a LMNeuquén.
A raíz de este contratiempo y de necesidad urgente, la familia ha efectuado un fuerte llamado a la solidaridad de los vecinos de la capital neuquina para lograr la donación de plaquetas. Al respecto, informó que “necesitamos dadores de sangre (plaquetas) GRUPO O RH+ A RH+. Quienes deseen colaborar se pueden presentar en el Hemocentro Neuquén (Elordi 2185), de 7 A 10:30 horas o bien comunicarse a la línea del WhatsApp 2995462782 para recibir más información”.
La historia
“La historia de Sarita en nuestras vidas es linda desde el día que nos enteramos de que había elegido venir al mundo. Somos una familia de cuatro integrantes con ella”, contó Eliana. En este sentido nombró a su primer hijo, Bautista de 6 años. “Es otro niño que nos dio vuelta la vida. Él nació en febrero del 2019, de 26 semanas de gestación, con mil cosas al nacer y quedó con una discapacidad motriz leve”, refirió.
A su vez, la valiente mamá recordó que la noticia del embarazo de Sarita llegó en un lugar y en una forma impensada, pero todo en un ámbito de felicidad. Sobre esto, contó que el 21 de diciembre de 2024, algo descompuesta se encerró en el baño de su hogar y se hizo un test en una plataforma digital. “Cuando vi que se pusieron las dos rayitas fluorescentes me largué a llorar. En ese momento, entró Bauti al baño, me vio y salió corriendo a buscar al papá, quien entró y se río al ver la situación. Todos nos abrazamos de felicidad”.
A partir de esta noticia se aferraron a la pediatra de la familia, quien recomendó la atención de un equipo de alto riesgo debido al antecedente del primer hijo de la familia. Luego de algunos estudios médicos se determinó que era una nena el bebé en camino. “Al momento de elegir el nombre ya sabíamos que uno era Isabella, pero el otro nombre que teníamos era aún más especial. Hace unos años una prima muy querida de Fede falleció después de tener un accidente automovilístico entre Zapala y Las Lajas. Nos pareció honrar el amor que le teníamos poder ponerle su nombre y de ahí salió Sara. Sarita para todo el mundo”.
La enfermedad
La mamá de Sarita tiene diabetes, lo que originó que estuviera con controles permanentes. Si bien tenía fecha para el pasado 1 de mayo del 2025, por algunas complicaciones decidieron internarla el 9 de abril. “Estuvimos todo el día en inducción y no dilataba; así es que el día 10 de abril decidimos ir a cesárea. Esa tarde, a las 20:45, nació la pepona de las peponas”, recordó Eliana con orgullo y alegría. Ya al segundo día la niña estaba perfecta para irse a casa. Sin embargo, la pediatría requirió una ecografía de control, la que arrojó que la pequeña tenía hemangiomas. Pasaron los días y el miércoles 28 de mayo para otra ecografía y análisis nuevos en mano comenzó una verdadera odisea. “Nos llamaron de la Clínica San Lucas que nos iban a estar esperando porque a la nena había que hacerle una transfusión de urgencia porque tenía los glóbulos rojos y las plaquetas muy bajas. Quedó internada y con chequeos”, sostuvo la madre.
Ese mismo día le realizaron otra ecografía en la cual estaban presentes el ecografista, el pediatra de piso y la hematóloga. “Cuando la ven tenía muchísimos hemangiomas, inflamación de hígado y de bazo. La llevaron a la habitación y comenzaron con la transfusión”, indicó Eliana. Agregó con pesar que “esa misma tarde vino la hematóloga a charlar con nosotros y nos dijo que Sarita tenía leucemia. Nuestra pequeña, que solo contaba en ese momento 40 días de vida, tenía leucemia, un dolor, miedo, incertidumbre como papás que no se puede imaginar”.
Tras determinar qué tipo de leucemia tenía la pequeña se dio comienzo al primer ciclo de quimioterapia. “A los días de haber terminado le agarró una infección y al estar tan cansado su cuerpo decidieron intubarla de urgencia. Con esto crece la necesidad de transfusiones de glóbulos rojos y plaquetas cada 12 horas”, aseveró Eliana. Añadió que “el Hemocentro nos pidió donadores de plaquetas el día de la intubación y nosotros hicimos una imagen que trascendió todo Neuquén. Ahora esperamos que la gente pueda ir a donar no solo por Sarita, sino que también por todos los nenes que tienen leucemia y lo necesitan”.
Por último, Eliana, dejó una reflexión con angustia, pero llena de esperanza: “Hoy Sarita ya tiene 2 meses y 5 días, sigue peleando por estar con nosotros y nos rehusamos a perderla, nuestra familia desde que comenzó esto hicieron rifas, para que no le falte nada y también poder solventar los gastos, ya que Fede tuvo que tomar una licencia extraordinaria en su trabajo”.
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