Un vecino rescató un lechuzón orejudo herido en Neuquén: la decisión que tomó Medio Ambiente
El ave nativa de Neuquén tenía una lesión en una de sus alas. “Tienen que estar en libertad, no son domésticas", aseguraron.
Un vecino de Neuquén que reside en la zona de chacras rescató este miércoles por la mañana a un ejemplar adulto de lechuzón orejudo, un ave nativa de la región patagónica que se encontraba herida e imposibilitada de volar. Inmediatamente, contactó a la Subsecretaria de Medio Ambiente para que lo oriente en qué pasos seguir.
El animal fue entregado a la Delegación Progreso para que reciba atención veterinaria y sea evaluado por especialistas del área de Medio Ambiente del municipio. Según explicaron, el ave presentaba una lesión en una de sus alas y por el momento permanecerá bajo resguardo hasta que un veterinario especializado determine su estado de salud y la posibilidad de reintroducirla a su entorno natural.
La subsecretaria de Medio Ambiente, Fernanda Gauna, confirmó que el ejemplar fue recibido durante la mañana y destacó la rápida intervención del vecino que dio aviso a las autoridades. “Nos acercaron, como muchas veces pasa, un lechuzón orejudo afectado; a simple vista no puede volar, así que lo tenemos en tránsito hasta poder verificar su estado de salud con un veterinario”, indicó en diálogo con Canal 7 Noticias.
Gauna explicó que los pasos a seguir consisten en una evaluación médica y, según el diagnóstico, el ave podría ser liberada en su hábitat natural. “Seguramente él nos asesorará en qué condiciones se encuentra, si puede ser reintroducido al ambiente o necesita algún tratamiento previo”, detalló la funcionaria, y señaló que uno de los lugares posibles para su reinserción es la Península Hiroki, donde se registran ejemplares de la misma especie.
Una especie nativa y clave para el ecosistema
El lechuzón orejudo es una especie nativa de Neuquén, perteneciente al grupo de los búhos, con un tamaño promedio de 38 centímetros y un peso de alrededor de 500 gramos. Su rasgo más distintivo son los largos penachos de plumas que se elevan sobre la cabeza y asemejan orejas.
En la ciudad, estos búhos habitan principalmente ambientes abiertos y arbolados, y su dieta incluye roedores, aves pequeñas, insectos y reptiles, lo que los convierte en un importante controlador natural de plagas. “Cumplen un rol ecológico muy importante. Se alimentan principalmente de roedores, así que nos ayudan a mantener el equilibrio del ecosistema”, explicó Gauna.
Desde la Subsecretaría de Medio Ambiente recordaron que, ante la aparición de aves u otros animales silvestres heridos, los vecinos deben contactar a las autoridades y evitar mantenerlos en sus domicilios. “Siempre recurrir a algún especialista o a la Dirección de Fauna provincial, tenerlos a resguardo, fuera del alcance de mascotas como gatos o perros, y traerlos”, remarcó Gauna.
También insistió en la importancia de no intentar domesticarlos, ya que se trata de especies silvestres adaptadas a la vida libre. “Son aves que tienen que estar en libertad, no son domésticas, y muchas veces hacemos mal en quedárnoslas en casa. Siempre en libertad”, subrayó.
Más allá de los mitos
Por último, la funcionaria se refirió al valor simbólico de estas aves, que muchas veces son erróneamente asociadas a la mala suerte. “Existe el mito de que son pájaros de mal agüero, pero todo lo contrario: su presencia es un indicador de equilibrio ambiental y cumplen una función esencial en el control de especies”, sostuvo.
Mientras tanto, el ejemplar permanecerá bajo observación hasta que se confirme su recuperación y pueda volver a volar sobre los cielos neuquinos, cumpliendo nuevamente su rol en el ecosistema patagónico.
Te puede interesar...









