Mientras se recupera en Buenos Aires, su familia ya trabaja en acondicionar la casa. Alertan por la necesidad de obras en las calles del barrio para garantizar su regreso.
Mientras Catalina Galcerán continúa dando pasos alentadores en su recuperación en el Instituto Fleni, en Buenos Aires, los vecinos del barrio 160 Viviendas de Plottier decidieron poner manos a la obra, además de reclamar obras que consideran indispensables para que la niña pueda regresar a su hogar cuando reciba el alta médica.
El pedido no se limita a la construcción de las rampas frente a la vivienda de la familia, sino que es aún más profundo.
Sostienen que es necesario avanzar con una solución integral que incluya la reparación de las calles, el escurrimiento del agua y la eliminación de las grandes lagunas que se forman cada vez que llueve. Sin esta garantía, la situación dificultaría el traslado de Cata en la silla de ruedas especial que utilizará durante su rehabilitación.
El reclamo se da mientras la familia enfrenta otro enorme desafío: reunir $7.884.000 para adaptar completamente la vivienda y permitir que la niña continúe con su recuperación en Plottier.
Sin rampas y con grandes lagunas
Javiera, vecina y mamá de una amiga de Catalina, explicó que la preocupación surgió porque la esquina donde está ubicada la vivienda permanece anegada gran parte del tiempo cuando se registran precipitaciones.
"Todavía las rampas no las hicieron, pero eso no sería solamente la ayuda. Como se ve en el video, queda enlagunada toda la esquina cuando llueve”, manifestó a LM Neuquén y agregó: “No solamente sería el tema de que cumplan con las rampas, sino solucionar las inclinaciones de las calles o evitar que esa esquina se inunde".
La mujer aseguró que la problemática no afecta únicamente a esa vivienda, sino a gran parte del barrio. "Todo el barrio está así. Se hicieron grandes lagunas en el 160 Viviendas y también en Los Álamos. Es imposible transitar y, con el agua, las calles se rompen y aparecen pozos tremendos", describió.
Según explicó, el reclamo apunta a que las obras no se limiten a una intervención puntual, sino que contemplen la realidad del sector antes de que Catalina vuelva a su casa.
"Que haya una solución porque si no, el día que llueva en Plottier se les va a complicar muchísimo el traslado de Cata", sostuvo. Además, explicó que la niña utilizará una silla de ruedas postural, mucho más grandes que unas convencionales, por lo que las condiciones de las calles serán determinantes para su movilidad.
El alta depende de que la casa esté adaptada
El planteo de los vecinos se da en un momento clave para la familia Galcerán. Catalina permanece internada en el Instituto Fleni, donde realiza un intenso tratamiento de neurorrehabilitación luego de haber sido atropellada por un patrullero de la Policía de Neuquén el 19 de noviembre de 2025.
De acuerdo con lo expresado por Javiera, los profesionales que atienden a la niña ya les comunicaron a sus padres, Esteban Galcerán y Paola Marifil, que el alta médica llegará recién cuando la vivienda reúna las condiciones necesarias para recibirla.
Las obras incluyen la ampliación de puertas, modificaciones en el baño para permitir el ingreso de la silla de ruedas, cambios de aberturas y adecuaciones en distintos ambientes para garantizar la accesibilidad.
“No tenía tiempo para esperar"
Mientras aguarda una respuesta al pedido de asistencia presentado ante el Municipio de Plottier y el Gobierno de Neuquén, Paola explicó que decidió comenzar las reformas antes de recibir ayuda porque el regreso de su hija depende de que la vivienda esté completamente adaptada.
"Yo no tenía tiempo para esperar. No tengo tiempo para esperar porque hoy hay que pagar. Empecé a hacer esto antes de pedir ayuda", aseguró en medios al explicar por qué afrontó las obras con recursos propios y tarjetas de crédito.
La mujer contó que desde el Municipio comenzaron a trabajar sobre el proyecto de adaptación de la vivienda, aunque advirtió que la urgencia de la familia no coincide con los tiempos administrativos.
"Fue una arquitecta a casa para diseñar las modificaciones, pero yo ya tengo todo hecho. Ahora lo que necesito es el dinero para pagarles a los obreros y al chico que hizo las aberturas. Siempre me dijeron que estaban a disposición; ahora necesito que lo estén de verdad porque necesito ese dinero", afirmó.
Además, coincidió con el planteo de los vecinos respecto al estado de las calles y aseguró que una rampa por sí sola no resolverá el problema de accesibilidad.
Necesitan casi $8 millones para adaptar la casa
La adaptación de la vivienda demandará una inversión de $7.884.000, sin contar aún el costo de instalación de una de las puertas principales. Sin esperar una respuesta oficial, Paola comenzó las obras con recursos propios y acumuló importantes deudas. "Yo estaba haciendo números para comprar un inodoro y de golpe tuve que modificar toda la casa. Fue tarjeta, tarjeta, tarjeta", relató.
Actualmente, explicó que mantiene deudas con tarjetas de crédito, albañiles y proveedores de aberturas, uno de los rubros más costosos de la obra.
En paralelo, los vecinos continúan organizando rifas y sorteos para colaborar con la familia. "Está ahogada. Las tarjetas de crédito están explotadas. Nosotros hacemos rifas y sorteos para ayudarla, pero no hay dinero que alcance", afirmó Javiera.
Para colaborar con las reformas de la vivienda se encuentra habilitado el alias "puerto.pelon.miel", a nombre de Paola Marifil. Además, para ayudar con los gastos diarios que demanda la permanencia de la familia en Buenos Aires, también reciben aportes mediante el alias "catagalceran", a nombre de Esteban Roberto Galcerán.
Los vecinos remarcan que el regreso de Catalina dependerá tanto del esfuerzo de su familia como de la rapidez con la que se concreten las obras comprometidas.
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