El hockey sobre hielo es conocido como uno de los deportes más rudos y permisivos en el mundo. Las peleas son habituales en cada partido. Lo que no es común es que los enfrentamientos terminen en un nocaut, como en el boxeo, ya que casi siempre terminan antes de que haya algún afectado.
En el último encuentro entre los Calgary Flames y los Oilers de Edmonton se vivió nuevamente una de estas peleas en un campo de juego. Todo comenzó cuando Jujhar Khaira derribó de manera violenta a Oliver Kylington, jugador del equipo local.
El fuerte golpe que recibió el segundo no fue defendido por los árbitros, por lo que su colega Brett Ritchie tomó justicia para vengarlo. Ritchie tomó a Khaira de la camiseta y se enfrentó a puños con él, sin embargo, segundos después de que comenzara la pelea, el compañero de Kylington noqueó a Jujhar con un contundente golpe en el rostro.
Las peleas son, en cierto términos, toleradas en el hockey de hielo, no obstante, existen ciertos puntos que se deben tener en cuenta en estos enfrentamientos. Los árbitros permiten las peleas cuando se cree que un jugador está pagando las consecuencias de un mal acto.
En el caso de Jujhar Khaira y Brett Ritchie, la disputa fue ocasionada por un acto de fuerza desmedida por parte del primero, por lo que Ritchie "lo hizo pagar". Dentro de las reglas en las peleas se aclara que ambos deportistas pueden sostener la camiseta del oponente y pelear con una mano para mantener el equilibrio en el hielo.
Por otra parte, los árbitros sólo separan la pelea cuando es segura o cuando un jugador obtiene una ventaja significativa sobre el otro. Una vez que los árbitros los separan, la pelea debe finalizar, como sucedió esta vez.
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