Obesidad: claves para la decisión de ir al quirófano

¿Cualquier paciente se puede operar? ¿Cómo son las cirugías?

La obesidad mórbida, definida como el exceso de grasa corporal en relación con la talla o longitud corporal, es un desequilibrio entre la ingesta calórica y el gasto de energía. Este desequilibrio es lo que ocasiona un incremento progresivo del tejido adiposo corporal, provocando un desorden peligroso para el paciente. Según la Organización Mundial de la Salud, más de la mitad de la población mundial presenta sobrepeso, la segunda causa principal de muerte evitable. Esta enfermedad, a lo largo de su desarrollo, presenta una serie de patologías denominadas comorbilidades -diabetes, hipertensión, enfermedades vasculares y cardíacas, apnea de sueño y asma- que son causadas por el sobrepeso y riesgosas.

En la mayoría de los casos el tratamiento convencional de la obesidad tiene pocos resultados y el paciente obeso mórbido no logra resolver su problema. Muchas veces llega el temido “efecto rebote” donde se logra un descenso importante de peso con dieta aunque el organismo, por un mecanismo de memoria, vuelve progresivamente al peso inicial o lo supera.

Entonces, el tratamiento quirúrgico aparece como la indicación que demuestra más resultados. Al tratarse de una cirugía conductual logra disminuir el apetito, alcanzar saciedad con porciones reducidas, modificar la forma de alimentarse y el modo en que el paciente se relaciona con los alimentos. Es decir, según la Asociación Argentina de Cirugía, la intervención permite cambiar la conducta alimentaria y sostener una alimentación saludable sin padecimientos.

Pero, ¿quiénes pueden realizarse la cirugía? Aquellos pacientes que posean incapacidad demostrada para controlar la ingesta, un deseo real de perder peso, un perfil psicológico específico, un entorno familiar que acompañe el proceso y una evaluación de comorbilidades. Para que la cirugía cumpla con su objetivo es fundamental la participación de un equipo multidisciplinario compuesto por nutricionistas, psicólogos y terapia física que acompañe y guíe al paciente en todo momento.

Así, previo a la cirugía dicho equipo evalúa el estado de salud del paciente: enfermedades presentes, su perfil psicológico y el de su entorno familiar, videoendoscopía, ecografía, entre otros, que informarán si está en condiciones de operarse o si previamente debe corregir patologías.

Actualmente se realizan dos procedimientos. Uno es restrictivo, llamado gastrectomía vertical en manga, donde se extraen tres cuartas partes del estómago, queda una cavidad gástrica alargada en forma de manga o tubo, de allí su nombre. El otro es restrictivo y mal absortivo, denominado bypass gástrico, donde se secciona el estómago, quedando un remanente gástrico pequeño (25cm3), y se agrega la sección del intestino delgado que luego se unirá a este estomago remanente. De esta manera se logra que el alimento pase del estómago al intestino delgado. Se completa con otra unión de intestino a intestino para recibir los aportes biliares y pancreáticos del proceso digestivo.

Alto: Pacientes que deben hacer dieta, actividad física, farmacológica, terapia y cirugía bariátrica.

Bajo: Aquellos con sobrepeso que no corren riesgos cardiovasculares.

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