Pagar sueldos, el principal objetivo de los municipios
Adriano Calalesina - [email protected]
La pandemia está causando estragos en los municipios, que hoy hacen malabares con un solo objetivo: pagar los sueldos a fin de mes y algunos servicios esenciales. En la juerga se diría “desensillar hasta que aclare”, aunque el panorama económico no sea alentador.
El escenario más complejo es que se estima que de enero a abril los fondos de la coparticipación caerán un 40% y el mes que viene asoma la merma por el desplome del barril Brent, que genera regalías al gobierno provincial y los municipios.
La Municipalidad de Neuquén es la más grande y hoy está diseñando alguna estrategia para evitar que se caída la recaudación a niveles insostenibles. El dato es que, por estos días, de acuerdo con la información oficial de la Secretaría de Hacienda, la comuna necesita unos 300 millones de pesos para pagar los salarios.
“Hoy estamos en 400 millones entre coparticipación y recaudación propia, nos queda muy poco para gastos esenciales”, informaron a LM Neuquén desde esa cartera municipal.
El tema es más que complejo y por eso la comuna, a través de la administración de Mariano Gaido, decidió abrir las bocas de cobro con todas las medias sanitarias para prevenir contagios por coronavirus.
De acuerdo con los datos oficiales, hasta antes de la pandemia, el Municipio tenía una recaudación general de unos 200 millones de pesos, y entre marzo y abril cayó a 100 millones de pesos. Los funcionarios son optimistas en que los números se estabilicen en esa cifra, ya que 80 millones de pesos ingresan a través del débito automático por tasas, retributivos, contribuciones, multas y planes de pago.
Ente coparticipación y recaudación propia, la comuna estaba recibiendo unos 650 millones de pesos todos los meses, y por estos días esos recursos bajaron a 400 millones. Es decir que, en el mejor escenario que se piensa en un futuro y mejorando la recaudación, la comuna funcionaría con 250 millones de pesos menos.
“Es mucho dinero, por eso el intendente Gaido sacó un decreto de emergencia para recortar gastos y solo ponderar los esenciales”, acotaron desde la comuna.
En ese contexto, la Municipalidad tendría solo entre 50 y 100 millones de pesos para funcionar con un frente inquietante. El principal proveedor es Cliba SA, el servicio de recolección de residuos, que cuesta unos 80 millones de pesos por mes. Además, se tienen que garantizar los subsidios al transporte público, que rondan los 25 millones. La obra pública es otro debate. Gaido está terminando trabajos inconclusos (algunos de la gestión anterior) y los certificados de obras se están cancelando, aunque con algunas condiciones: que las empresas paguen los jornales a los trabajadores, para evitar conflictos.
Así las cosas, las maniobras financieras son muy finas para llegar a fin de mes.
Por el desplome del barril petrolero (regalías) y la falta de actividad económica (coparticipación), ese porcentaje de menos recibirían los municipios.
Centenario postergará los compromisos con los proveedores
El intendente Javier Bertoldi sostuvo que la merma de los recursos coparticipables afectará a las finanzas y a algunas prestaciones. De acuerdo con información bancaria, en lo que va de abril, ya se habían recaudado más de 13 millones de pesos.
En mazo, la cifra había superado los 35 millones de pesos, no así en febrero, cuando fue menor por una cuestión estacional. “A los proveedores los estamos tratando medio light”, sostuvo en su momento el jefe comunal en declaraciones radiales, respecto de las prioridades en el gasto público y los servicios esenciales.
Por estos días, la comuna de Centenario emprendió tareas de desinfección en distintos sectores, recolección de basura en la calle y emparejamiento en arterias de ripio, que implican gastos y contrataciones directas para funcionamiento de los requerimientos cotidianos en la ciudad.
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